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Garrido is not Spain

Fernando Rodríguez
Blog de Fernando Rodríguez

El coche fantástico

Juro que yo no hice nada. Fue mi coche. Fue el solito el que enfilo María Auxiliadora abajo el otro día por primera vez en dos años. No me crean, si no quieren. Están en su imperfecto derecho.

Bajaba yo tan tranquilo Federico Anaya, como tantas y tantas veces y al llegar a la famosa rotonda de mis entretelas, me dispuse a sortearla, como tantas y tantas veces en estos dos últimos años. Sin embargo, justo en ese momento, mi coche actuó por libre, accionó por sí solo el intermitente y continuó de frente hacia el gran centro comercial que nos indica cuando llegan todas y cada una de las estaciones del año. Traté de enderezarlo, como el Carlos aquel, pero me fue de todo punto imposible. Antes de que me pudiera dar cuenta, allí estaba yo, pisando terreno conocido, al fin, con la misma sensación del que llega a casa después de un par de años de ausencia, sintiéndome como el mítico Michael Knight, ese hombre que no existe, a bordo de su inseparable Kit. Tan alucinado iba, y hasta aquí puedo leer, que hasta llegue a oler la morera del cuartel.

Aplaude la ciudadanía a su alcalde. Algunos, a rabiar. Otros, incluso, con las orejas. No es poca cosa en los tiempos que corren. Para empezar está cumpliendo a rajatabla esa primera línea no escrita de su programa electoral o, si lo prefieren, ese mandamiento último en el que se resumían todos sus objetivos políticos: hacer lo contrario de lo que hizo su antecesor. Que no devolvía el IBI, pues para allá va todo juntito. Que María Auxiliadora de subida, pues también de bajada. Que no sé qué rotonda en las extintas casas de la muralla, pues zonas verdes y a correr. Que párking en Los Bandos, pues párking en otro sitio. Previendo semejante política, el antiguo alcalde apresurose a recuperar la calle Gibraltar a horas de la jornada de reflexión. Sólo faltaba que en unos meses Federico Anaya recuperase su extensión perdida para cerrar el círculo del perfecto político.

Dicen que la medida tomada el pasado lunes es sólo provisional, pero me da a mí en la nariz, y aclaro que a veces llega ella antes que yo a los sitios, que se quedará para siempre. Ya no tardaré hora y media en llegar al centro, con hora y cuarto me conformaré. Pasó a mejor vida eso de dejarme los ahorros de un mes en el taxi que se empotraba detrás de un autobús y que no lo dejaba hasta llegar a la avenida de Mirat, ya bien entrada la noche. Lo agradecerán, imagino, los vecinos del paseo de la Estación y de Álvaro Gil después de dos años de atascos propios de la M-30. Y también, ahora aseguro, los comerciantes que tanto se quejaron de la falta de público. Todos, menos uno, contentos. ¿Qué que pensará ese uno? Disfruten imaginándolo.

Ahora llega el peligro. Se acabará lo que no gustaba de la oposición, perdón quiero decir del anterior alcalde, y habrá que hacer cosas propias. Tiempo tiene. La presumible paliza sin parangón conocido del próximo 20-N ayudará, además, a tranquilizar las cosas. Que sea por el bien de todos y, en este caso, también de cada uno.

DESAPUNTES

  • Repasar es pasar dos veces. Reencontrarse es encontrarse de nuevo. ¿Y recesión? Ceder dos veces, imagino. Con la de veces que hemos cedido, habrá que inventarse un nuevo término para la que se nos viene encima. Ya puestos, y siguiendo la regla ¿qué significará repito?
  • Acabo de terminar de ver la quinta y última temporada de “The Wire” y me siento huérfano de padre, madre y muy señor mío. El mejor cine se hace en la tele. Consíganla en versión original con subtítulos. Sólo dos reflexiones más: No tengo ninguna duda de que Mc Nulty es del Atleti. En más de 50 capítulos, ni una concesión al sufrido espectador, sólo arte, puro arte.

  • - Así es la vida: Unas veces te caes y otras te tiran.


CONTRA LA PARED

Cuando alguien está sembrado, como es el caso, se reconoce y punto. Y encima, con ese toque british del solitario signo de admiración al final, que sólo se puede encontrar en ciertos lugares del sur de Garrido Sur. Lo complicado viene al poner en marcha la cadena de silogismos: Si dios son los padres, ¿quién es la suegra? ¿Tendrán algo que ver en esto los Reyes Magos?

MÚSICA PARA LLEVARSE A UNA ISLA DESIERTA… O A CASTELLÓN

http://www.youtube.com/watch?v=fEGxWWctBtw


Ramón Trecet cambió mi vida. La música con la que nos deleitaba en sus inolvidables sobremesas de “Diálogos 3” me descubrió a cientos de intérpretes plenos de talento y vacíos de artificiosidad. Dos de ellos, los hermanos Cunningham, Jonnhy y Phil, eran verdaderos genios. El primero falleció hace unos años después de dar lecciones en solitario y con los irrepetibles Nightnoise, que ya aparecerán en su momento por esta sección. Hasta la casa del segundo, muy cerquita de la escocesa Inverness, mis amigos y yo nos acercamos para regalarle una botella de Rioja. No estaba, pero su mujer Donna la recibió descalza y agradecida. Locuras de juventud. Siempre nos preguntamos qué habría que hacer para regalarle algo así, por ejemplo, a Alejandro Sanz. Retórica cuestión. En los últimos tiempos a Jonhhy le sustituyó Aly Bain. Otro auténtico prócer.



Compartan, si así lo desean, mi alegría con semejantes joyas. Y ya puestos, agradézcanselo al gran Trecet, el mismo que terminaba todos sus programas aconsejando: “Buscad la belleza. Es la única protesta que merece la pena en este asqueroso mundo”. Amén.

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