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Frente al muro

Óscar Sánchez Alonso (UPyD)
Blog de Óscar Sánchez Alonso. UPyd Salamanca

Democracia sin dolor

El dolor es nuestro gran aliado. El gran aliado con el que contamos los humanos. Médicos y personas entendidas en la materia así lo han corroborado. Si no sintiéramos dolor, nuestra destrucción sería inmediata. El dolor activa nuestras alarmas: nos hace reaccionar, nos hace prevenir, nos advierte de que algo está marchando mal y algo nos está haciendo daño.

El problema de la democracia en España tiene que ver con esa ausencia de dolores. El deteriorado organismo de nuestro Estado de Derecho va volviéndose asintomático: apenas hay luces de advertencia, apenas hay pilotos de alarma. Los mecanismos de supervisión y contrapeso que existen sobre el papel€Ś se han convertido en papel mojado. Los 'checks and balances' de toda democracia saneada yacen aletargados€Ś porque alguien quiso, en su provecho, aletargarlos.

Hay dos grandes responsables de que esto ocurra. PSOE-PP, PP-PSOE tienen especial responsabilidad en esa desactivación de las alertas. El listado de cómplices, oportunistas y comparsas podría ser bastante más amplio, pero el oligopolio bipartidista es el que de forma hegemónica ha estado al frente de las instituciones: ha hecho cuanto le ha parecido (pensando más en proteger sus privilegios partidistas, antes que en velar por el interés general); ha dejado hacer con suicida perspectiva cortoplacista (consintiendo aquello que a corto plazo sostenía su statu quo, a pesar de que a medio y largo plazo supusiese un auténtico desgarro para el conjunto de la ciudadanía y para la calidad del sistema democrático).

En una democracia que se precie, el 'dolor' brota cuando se dispone de una auténtica división de poderes; y todo cuanto menoscabe esa necesaria división activa los dispositivos de emergencia. Pues bien, en España, PSOE y PP llevan años trabajando para que esa independencia de poderes resulte mera entelequia. Ahí está el afán de ambos por tener una Justicia acomodada a sus caprichos; ahí está el tenaz empeño por colocar sus 'delegados' en el Tribunal Constitucional o en el CGPJ (Consejo General del Poder Judicial): dos casos paradigmáticos, aunque desde luego€Ś no aislados.

En una democracia que se precie, el imprescindible 'dolor' brota a través de muchos más resortes. No hay espacio para abordar todos ellos en este artículo, pero al menos sí quisiera ilustrar ese insulto a la ciudadanía que con tanto desparpajo fluye.

Las 'terminales del dolor' están tan erosionadas en nuestro sistema político, que incluso cuando suena alguna bocina de alarma (todavía no han podido amordazarlas todas), la reacción de los aludidos es quedarse más anchos que largos. Dos ejemplos de la semana pasada (para que vean que ni siquiera hace falta rebuscar mucho en la hemeroteca). Dos ejemplos en los que ambos 'partidazos' evidencian estar a la altura. A la altura de su degradación. A la altura de su corrosiva y contagiosa erosión.

- Altos cargos de Interior son procesados por colaborar con ETA. !Olé! Vuelve a recrearse aquel 'mundo al revés' que cantó Paco Ibáñez con letra de Goytisolo: €œĂ‰rase una vez/ un lobito bueno/ al que maltrataban/ todos los corderos./ Y había también/ un príncipe malo/ una bruja hermosa/ y un pirata honrado./ (€Ś)€. El que ha sido hasta hace nada titular en ese ministerio (Rubalcaba) y el que lo es hoy y también estaba antes (Camacho) hacen oídos sordos para no escuchar los graznidos del `Faisán´. Don Alfredo, incluso, tiene los santos 'faisanes' de presentarse como candidato renovador.

- Camps, ese político cuya dedicación exclusiva es la sonrisa y en sus ratos de ocio preside una comunidad autónoma, se va a sentar en el banquillo. !Ole! Un presunto delito de cohecho impropio gravita sobre él, su vestuario, su testimonio, sus circunstancias€Ś y sobre otros tres estrechos colaboradores suyos implicados en la trama GĂźrtel. Cuando escribo estas líneas (días después de que llegara el auto judicial), Rajoy sigue sin decir esta vergĂźenza es mía. Don Mariano prefiere callar. Para hablar con rectitud el PP ya tiene un código deontológico que se ha ausentado por su brillo.

Cuando al PSOE se le pregunta sobre el primer tema, sale a responder con el segundo. Cuando al PP se le pregunta sobre el segundo, sale a responder con el primero. !Más oles! Ese es el comportamiento habitual en los respectivos partidos, y ésa es la pauta a la que también contribuyen las respectivas maquinarias propagandísticas de unos y otros.

Nuestro paisaje político así se las gasta. Nuestra 'indolora' democracia así va mermándose. La frase hecha apunta con triste y lúcido tino: €œNi siente ni padece€. En UPyD seguiremos trabajando para que ese fatídico diagnóstico no resulte definitivo.

CODA: ÂżY en Salamanca? ÂżExisten engranajes del 'dolor' para advertirnos del deterioro? Hay preguntas retóricas. Trataremos otro rato de abordarlas.


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