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Frente al muro

Óscar Sánchez Alonso (UPyD)
Blog de Óscar Sánchez Alonso. UPyd Salamanca

CAJAmanejes a las puertas de Génovahäuser y Ferrazhäuser

"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir". Es el mítico monólogo de la película Blade Runner. El monólogo final de replicante.

En la vida política que nos envuelve, todas las semanas vemos cosas que cuesta creer; aunque más cuesta ignorarlas (tanto por razones democráticas, como por razones económicas, la indiferencia conlleva mayor coste).

 

He visto cosas que vosotros no votaríais. Saquear cajas de ahorros más allá del Banco de España, y más acá de esa okupación partidista de las mismas. He visto consejeros en llamas hacerse las víctimas, cuando les han pillado con el carrito de las black. He visto tarjetas-B brillar en la oscuridad (quizá por ser tan opacas), cerca de la puerta de Génovahäuser, y próximas a la puerta de Ferrazhäuser. Todas estas abyectas sinvergonzonerías espero que no se pierdan en el recuerdo como lágrimas en la lluvia. Es hora de votar: de votar para botarles. De votar para botar… a tanto replicante sin escrúpulos. Cada semana vemos y escuchamos cosas, que sonrojarían a todo Orión.

 

He visto cosas que vosotros no votaríais. El lunes, sin ir más lejos, Cospedal nos aseguró que el PP tomará una decisión sobre Rato “dentro del ámbito de la rapidez”. Qué hermosura: “Dentro del ámbito de la rapidez”. Creíamos que Cospedal no podría superarse. Creíamos que aquello de “la indemnización en diferido” para Bárcenas difícilmente podría igualarse. Pero no. Cospedal es al lenguaje tramposo, como Usain Bolt al atletismo. Cospedal siempre puede sorprenderte con un hallazgo. Siempre puede deslumbrarte con un requiebro que se convierta en una nueva plusmarca.

 

He visto cosas que vosotros no votaríais. También el lunes, sin ir más cerca, escribía Esperanza Aguirre un asombroso artículo en Abc. Un artículo sobre las tarjetas opacas de Caja Madrid. Aguirre, con todo su cuajo, hablaba de las Cajas como si ella fuese una alienígena que de repente ha llegado a la tierra, y se entera de esas sucias tropelías que se han practicado en los Consejos de Administración. Hablaba como si ella nunca hubiera peleado  por colocar a su candidato al frente de la Caja. Hablaba como si ella no perteneciera a uno de esos partidos que han entrado en las Cajas… hasta quebrarlas.

 

He visto cosas que vosotros no votaríais. He visto a palmeros gubernamentales, decir que todo lo que se va sabiendo sobre tarjetas y consejeros… se debe a la heroica acción del Gobierno. Y he visto a Blesa (el amiguito de Aznar) plantear que Mapfre pague su fianza.

 

He visto cosas que vosotros no votaríais. Y me fascina observar que el PP, el PSOE e IU se rasgan ahora las vestiduras… después de haber ido colocando a su gente en los correspondientes cenáculos de las Cajas. Seguimos a la espera de que Pedro Sánchez llame a Sálvame para explicarnos cuál fue su papel como miembro de la Asamblea de Caja Madrid, entre 2004 y 2009. En todos esos años, ¿vigiló, supervisó, controló, fiscalizó… algún desmán de cuantos por allí afloraban? Y si no es así, ¿para qué servía ser insigne miembro de esa Asamblea?

 

Todos hemos podido ver cosas. Por cierto. El alcalde de Salamanca, además de alcalde, es también presidente del Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP. Ese órgano que deberá decidir (algún día) sobre Rato y el resto de militantes que dispusieron de tarjetas opacas.

 

El PP es un partido en el que Bárcenas llevó las finanzas durante casi tres décadas. Es decir, no es un partido que se caracterice por los pulidos controles internos ni por la minuciosa  exigencia de responsabilidades. De modo que (aparte de triquiñuelas y juegos florales) nada cabe esperar a ese respecto.  Ahora bien. A estas alturas… importan mucho las bajezas. Y más allá de lo que el PP haga y deje de hacer, lo ineludible es que los responsables del ingente desfalco devuelvan el dinero, y rindan cuentas ante la justicia.

 

Hay un partido que desde su nacimiento se opuso a la colonización partidista de las Cajas. Un partido que, habiendo tenido ocasión de participar en los CAJAmanejes, renunció a esa infección. Un partido cuyas acciones judiciales (entre otras la querella Bankia y la querella preferentes) posibilitan la expectativa de que este saqueo… no salga gratis a los saqueadores. Ese partido, le pese a quien le pese, se llama UPyD.

Comentarios

Antonio Cruz 05/11/2014 09:32 #3
Me ha gustado tu artículo, pero hecho de menos mas opiniones de este tipo ( recordando quien ha estado siempre denunciado los abusos ) en la prensa nacional. Debe UPyD intentar ser mas visible, para que se vea un proyecto realista que se puede llevar a cabo.
Óscar Sánchez Alonso 23/10/2014 08:48 #2
Muchas gracias, Francisco Javier. Agradezco tus palabras. Y tienes razón en lo que expresas. El propósito no era equiparar a los replicantes de la peli con los `replicantes´ de la turbia política. Tan sólo se aprovecha el texto de aquel monólogo, para extrapolarlo a nuestro contemporáneo paisaje. Buenos días :))
Francisco Javier Suso 22/10/2014 18:44 #1
Querido Óscar. Tu post resulta injusto con la referencia que empleas brillantemente para expresar tu hartazgo con los apandillados de la política que padecemos (por nuestra desidia, todo sea dicho). En los replicantes de la distopía de Ridley Scott había algo de grandioso, de universal, de ordenado, de solemne, de atrevido, de progreso, de rebeldía; ¡de sueño! En la película los Nexus6 de la Tyrell fueron diseñados para mejorar a los humanos privándoles de los sentimientos. En la anti-utopía de nuestro entorno todo es deshonroso, descabellado, cobarde, involutivo, repugnante; ¡de pesadilla! En la sede de Ferraz y Génova los replicantes son cutres, miserables, Torrentes6 de la política. Eso si tampoco tienen resto alguno de emociones ni de decencia. Pero eso no es lo peor. A mí también me ofende más la ruindad y la villanía de las hediondas explicaciones que la enjundia de los hechos. Sinvergüenzas los habrá siempre, no es posible evitarlo con los mimbres de nuestra especie. Bribon@s complacientes que los protejan y lo expliquen todo no los puede haber nunca. Necesitamos a Rick Deckard: …es tiempo de morir.

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