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Feliz con poco

Félix Martín Santos

Depresión: Estilos de vida preventivos

La depresión es una de las enfermedades que más sufrimiento humano comporta, pues, cuando se torna severa, llega a deteriorar la salud en su triple dimensión: quiebra la salud mental, socava la salud física y menoscaba la salud social. 

 

Sin embargo, existen estrategias tanto de prevención primaria como de prevención secundaria capaces de reducir su tasa de incidencia y su proporción de prevalencia, respectivamente. Sí, actualmente disponemos de medios para prevenir y tratar esta temible enfermedad.

 

En este artículo voy a intentar documentar cómo dos estilos de vida pueden resultar efectivos para prevenir la depresión mental: uno, la actividad física aeróbica regular, que ya ha demostrado inequívocamente su capacidad preventiva; otro, la ingesta habitual de café, que empieza ahora a vislumbrarse.

 

IMPORTANCIA DE LA DEPRESIÓN

 

En octubre de 2012 responsables de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmaban (nota descriptiva nº 369) que "la depresión es la principal causa mundial de discapacidad y contribuye de forma muy importante a la carga mundial de morbilidad; afecta más a la mujer que al hombre; pudiendo, en el peor de los casos, llevar al suicidio”.

 

La Asociación Europea de la Depresión (European Depression Association: EDA) estimaba en el 2014 que un 11% de los ciudadanos europeos sufrirán depresión en algún momento de su vida, afectando a más de 30 millones de europeos. Se ha estimado que el coste socio-económico de esta enfermedad en la Unión Europea (2010) es de 92 billones de euros, siendo mayoritario el coste indirecto (54 billones de euros), debido a merma de la capacidad productiva, usualmente por bajas laborales y por jubilaciones anticipadas.

 

También en el 2012 la EDA publicó un estudio sobre el impacto de la depresión en el trabajo en Europaque ofrece datos fiables de siete países europeos: Francia, Alemania, Gran Bretaña, España, Italia, Turquía y Dinamarca. Tras entrevistar, por internet, a más de 7.000 trabajadores y directivos (de 16 a 64 años) el 20% de los encuestados afirmaron haber sufrido depresión en algún momento de su vida, de los cuales el 51% estuvieron de baja laboral por este problema. El promedio de días de baja resultó ser de 35,9, siendo 30,6 los días de baja utilizados por los españoles.

 

Llama la atención en este estudio el pequeño porcentaje de trabajadores con depresión que comunicarían este diagnóstico a sus superiores: un 34%; oscilando de un 20%, por parte de los franceses, hasta un 63% de los daneses. El 35% de los españoles se atreverían a referírselo a sus jefes. Las razones más frecuentemente esgrimidas para justificar este recato fueron: la convicción de que es un asunto estrictamente personal (49%), el temor a perder su trabajo (30%) y la creencia de que su problema no iba a ser bien entendido (30%).

 

También es sorprendente el escaso conocimiento que tienen los trabajadores de nuestro continente sobre esta prevalente enfermedad, pues pocos son los que reconocen síntomas como el olvido, la indecisión y la dificultad para concentrarse. Como se esperaba, los síntomas reconocidos por más personas son la tristeza y el bajo estado de ánimo.

 

Finalmente, este estudio ha puesto de relieve que sólo el 45% de los departamentos de recursos humanos de las grandes empresas dispone de programas de ayuda para los trabajadores afectos de depresión.

 

Todos estos datos confirman que la depresión es un gran problema de salud pública, que debe abordarse con buenos programas preventivos y terapéuticos. 

 

La OMS considera que buenas estrategias comunitarias para prevenir esta enfermedad son los programas escolares de prevención del maltrato infantil o los programas para mejorar las aptitudes cognitivas, sociales y de resolución de problemas de los niños y adolescentes; así como los programas de ejercicio para las personas mayores.

 

PREVENCIÓN DE DEPRESIÓN MEDIANTE EJERCICIO FÍSICO REGULAR: METAANÁLISIS MÁS VÁLIDOS 

 

Aunque muchos son los estudios científicos que han revelado que la actividad física aeróbica es una magnífica estrategia para reducir el riesgo y tasa de incidencia de depresión (prevención primaria) en este artículo voy a referir los más concluyentes y recientes.

 

En noviembre de 2013 dos profesores de Kinesiología y Educación Física de la Universidad de Toronto, George Mammen y Guy Faulkner, publicaron en una revista de gran prestigio (American Journal of Preventive Medicine) una extraordinaria revisión de estudios prospectivos que versaban sobre este tema (Physical activity and the prevention of depression: a systematic review of prospective studies)4. Estos autores mencionaron que otros metaanálisis o revisiones sistemáticas de estudios previos ya habían demostrado que el ejercicio físico regular era muy efectivo para tratar la depresión establecida (prevención secundaria), como los efectuados por Rimer y colegas para la base de datos de Cochrane5.

 

Mammen y Faulkner se plantearon dos objetivos: uno, comprobar si la actividad física puede reducir el riesgo de depresión y, por tanto, prevenirla; otro, averiguar la cantidad mínima de ejercicio físico necesaria para prevenir dicha enfermedad. Para esta loable empresa investigaron todos los artículos publicados en las bases de datos más importantes del mundo (MEDLINE, embase, PubMed, SPORTDiscus, PsycINFO  and  Cochrane Database of Systematic Reviews).

 

Analizaron estudios prospectivos en cuyo diseño se examinara la relación entre la actividad física y la depresión en al menos dos momentos diferentes. De esta suerte, de las 6.363 citaciones iniciales se quedaron sólo con 30 artículos: los que exhibían una altísima calidad metodológica. Pues bien, de los treinta estudios, veinticinco revelaron que la actividad física aeróbica reducía significativamente el riesgo de depresión:

 

·         Los que desempeñaban altos niveles de ejercicio físico mostraban una significativa reducción del riesgo de depresión durante el seguimiento (rango: de 8% a 63%).

 

·         Contrariamente, los que efectuaban muy poco ejercicio físico tenían un significativo riesgo de desarrollar depresión a lo largo del seguimiento (rango: 6% a 34%).

 

¿CUÁL ES EL NIVEL MÍNIMO DE ACTIVIDAD FÍSICA CAPAZ DE REDUCIR EL RIESGO DE DEPRESIÓN?

 

En la revisión de Mammen y Faulkner se aprecia que ligeros niveles de actividad física, como pasear menos de 150 minutos a la semana es suficiente para reducir la tasa de incidencia de depresión.

 

Jonsdottir y colegas, publicaron en el año 2010 un estudio prospectivo en una revista de prestigio (Preventive Medicine), donde evaluaron las posibles relaciones entre actividad física lúdica y la salud mental en trabajadores suecos6. Entre sus hallazgos encontraron que frente a los que eran meramente sedentarios (nivel 1),  los que practicaban un nivel ligero de actividad física como la ejercida en labores de jardinería, pasear o ir al trabajo en bicicleta durante al menos dos horas a la semana (nivel 2), se beneficiaban de una relevante disminución del riesgo de desarrollar depresión en el futuro.

 

Otros autores también han encontrado que pequeños niveles de actividad física, tales como los efectuados durante menos de 20 minutos al día, puede proteger frente a la depresión (Brown, Ford, Burton, Marshall & Dobson, 2005; Lucus et al. 2011).

 

EFECTOS PREVENTIVOS DEL CAFÉ          

 

CAFÉ: REDUCTOR DEL RIESGO DE DEPRESIÓN

 

Uno de los primeros estudios epidemiológicos prospectivos (de cohortes) que llega a comprobar una asociación significativa entre la ingesta de café y el riesgo de depresión fue el efectuado por el grupo finlandés comandado por Ruusunen, quienes publicaron su trabajo en agosto de 2010 (Public Health Nutr)7. Estos autores, tras seguir a 2.232 varones finlandeses durante 16 años, observaron que los grandes consumidores de café (más de 813 ml/día, equivalente a beber más de seis tazas de café) veían reducido en un 72% el riesgo de depresión (RR: 0,28) con respecto a los no consumidores. Sin embargo, no apreciaban ninguna reducción del riesgo cuando se evaluaba la ingesta de té y el consumo de otras fuentes de cafeína .    

 

En septiembre de 2011, Michel Lucas y colegas, del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (Boston), publicaron un estudio prospectivo (Arch. Intern Med) en el que también valoraron la posible asociación entre la ingesta de café, tanto con cafeína como sin ella (descafeínado), y la presencia de depresión.8 

 

Para ello, estudiaron y siguieron evolutivamente a 50.739 mujeres, libres de depresión y de otras enfermedades crónicas al inicio del estudio, durante una media de 10 años. Al cabo de los cuales observaron que, con respecto a las que no bebían café, las que consumían dos o tres tazas de café al día veían reducido su riesgo de depresión en un 15% (RR: 0,85), aumentando hasta un 20% de reducción del riesgo en las que consumían cuatro o más tazas de café al día. Con respecto a la ingesta de cafeína, aprecian una reducción del 20% del riesgo de depresión (RR:0,80) en las mayores consumidoras (igual o más de 550 mg/d) frente a las de consumo más bajo (inferior a 100 mg/d). Sin embargo, el café descafeinado no reducía el riesgo de depresión.    

 

Barista lateando con un café especial de Honduras finca Las Marías

 

Huelga decir que tanto en estos estudios como en los que citaré a continuación, la metodología empleada es absolutamente impecable: muestras representativas, control de las principales variables de confusión (tabaco, alcohol, actividad física, índice masa corporal, presencia de enfermedades crónicas, estrato socioeconómico, empleo de tranquilizantes y antidepresivos…), solvente aparato estadístico, etcétera.

 

CAFÉ: REDUCTOR DEL RIESGO DE SUICIDO 

 

Otros estudios epidemiológicos han valorado la asociación entre la ingesta de café y el riesgo de suicidio, como los publicados en 1996 por Kawachi y Speizer, que muestran una significativa reducción del riesgo de suicidio en mujeres consumidoras de café cuando se las compara con las no consumidoras: 66% de reducción las que bebían dos o tres tazas al día9. También el grupo de Klatsky llega a análogas conclusiones (reducción de un 13% del riesgo con cada taza de café).10

 

Llegado a este punto es preciso referir una nota discordante y un tanto excepcional, la ofrecida por el grupo finlandés de Taskanen, que llegan a comprobar que la relación del café con la depresión tiene un efecto bifásico, esto es, reducen sensiblemente el riesgo hasta llegar a consumos altos, a partir de los cuales tiende a incrementarse. Sí, porque estos autores revelan que consumos de café de ocho o más tazas diarias incrementan el riesgo de suicidio11. En verdad, tales conclusiones no han sido por ahora reproducidas o respaldadas. Pero habrá que tenerlas en cuenta.

 

En julio de 2014 uno de los grupos de expertos que más han investigado sobre el consumo de café y la salud, el de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (Departamentos de Nutrición y de Psiquiatría), publicaron en una revista especializada en psiquiatría (The Wordl Journal of Biological Psyquiatry), posiblemente el más ambicioso y exhaustivo estudio prospectivo sobre el consumo de café y el riesgo de suicidio.12 Para ello, estudiaron durante más de 20 años a tres cohortes de profesionales de la salud: 43.599 médicos varones; 73.820 enfermeras (Nurses´ Health Study: NHS); y otras 91.005 enfermeras (NHS II).

 

Al cabo de los cuales llegan a comprobar que los consumidores de café se benefician de una significativa reducción del riesgo de suicidio cuando son comparados con los que no beben esta bebida universal: 45% de reducción los que consumían dos o tres tazas de café al día, aumentando hasta un 53% los que consumían diariamente cuatro o más tazas de café. Incluso aprecian una relación dosis-respuesta: una reducción del 25% de riesgo de suicidio por cada dos tazas de café más y un 23% de descenso por cada 300 mg/d de cafeína.

 

A pesar de estas conclusiones estos últimos autores son extremadamente prudentes y cautelosos, pues consideran que las significativas asociaciones entre la ingesta de café y el riesgo de suicidio deben ser refrendadas por nuevos estudios. También consideran importante que futuras investigaciones descubran el mecanismo íntimo de este efecto protector del café con cafeína. Ellos no han llegado a ver un incremento de suicidio con consumos altos, como el del grupo de Taskanen, antes mencionado.

 

HIPÓTESIS SOBRE EL EFECTO PREVENTIVO DEL CAFÉ

 

El grupo de Harvard (Lucas , Ascherio y colegas), sí se atreven a establecer hipótesis sobre la posible efectividad del café para prevenir tanto el riesgo de depresión como el de suicidio. Creen que posiblemente esté en relación con el efecto de la cafeína, bloqueando a la adenosina A2, lo que indirectamente parece aumentar la concentración y la disponibilidad cerebral de una serie de neurotransmisores, reducidos en la depresión: la dopamina, la serotonina y la noradrenalina. La idea parece plausible, pues precisamente los antidepresivos consiguen su efecto elevando la concentración de estos neurotransmisores.

 

Hace poco menos de un mes, el 8 de junio de 2015, se ha publicado en una revista norteamericana de prestigio, Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America(PNAS), un trabajo internacional,13 que respalda y hace más verosímil la hipótesis anterior. Efectivamente, los investigadores del estudio, coordinados por Rodrigo Cunha, de la Universidad de Coimbra, revelan que ratones sometidos experimentalmente a estrés crónico sufren trastornos de conducta, del estado de ánimo y franca depresión, debido a una alteración de la plasticidad sináptica (conexiones entre neuronas), reducción de proteínas sinápticas y un aumento de la densidad de receptores de adenosina A 2 en el hipocampo (vinculado con el aprendizaje emocional). Pues bien, tales desórdenes  pueden prevenirse mediante tres estrategias: una, añadiendo cafeína al agua de bebida de los ratones (1g/L); dos, bloqueando los receptores de adenosina A 2 con un antagonista de los mismos (KW6002); tres, reduciendo selectivamente la concentración de receptores neuronales de adenosina A2.  Además, el bloqueo de los citados receptores no sólo resultó preventivo sino también terapéutico, pues, tras tres semanas de administrar a los pobres ratones otro antagonista de estos receptores de adenosina A2 (SCH58261), se consiguió revertir absolutamente la disfunción sináptica y el estado de ánimo de los mismos.

 

Los autores del estudio concluyen: “El consumo de cafeína, un antagonista de los receptores de adenosina A2, se correlaciona inversamente con la depresión y el deterioro de la memoria, y los citados antagonistas emergen como eficaces agentes terapéuticos porque controlan  la plasticidad sináptica aberrante y muestran neuroprotección”.

 

¿QUÉ ME HA IMPULSADO A EFECTUAR ESTE ARTÍCULO?

 

Cuando observo a alguno de mis pacientes manifestando y sufriendo los síntomas de una depresión severa, por no haber sido aún diagnosticada ni, por tanto, tratada o porque el diagnóstico no se ha acompañado de un efectivo tratamiento, me acongoja presenciar hasta qué nivel llega a descender su autoestima. Para muchos de ellos pensar en el tiempo se convierte en una verdadera pesadilla: el pasado está pleno de sentimientos negativos y de culpa; el presente está dominado por la angustia; el futuro no lo vislumbran, pues lo oculta la bruma y la niebla de la desesperanza.

 

Cuando trato a estos pacientes, muchos de ellos verdaderos amigos, tras años de seguimiento de sus procesos neumológicos, intento convencerlos para que se beneficien de la ayuda de buenos profesionales de la salud mental (psiquiatras y psicólogos) y, sobre todo, los escucho con empatía y profundo afecto; algo que siempre ayuda, especialmente en las fases iniciales. 

 

Además, les cuento lo que sé del ejercicio físico aeróbico y del consumo de café: dos excelentes medidas de reducción del riesgo de depresión mental  y, cuando ya sufren esta enfermedad, dos efectivas y accesibles estrategias  complementarias a los tratamientos convencionales. En consecuencia, les intento transmitir que siempre hay una antorcha encendida y una escala a su alcance para iluminarse y salir del pozo de su profunda melancolía, respectivamente. 

 

                                                             

                                                         Dr. Félix Martín Santos

 

Bibliografía:

1 IDEA: Impact of Depression at Work in Europe Audi. Final report. September 2012- Source Ipsos Mori

 

2  Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disoorders DSM-5. American Psychiatric Association, APA

 

3 CIE-10. Clasificación internacional de enfermedades, décima versión correspondiente a la versión en español de la  ICD, siglas de International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems).

 

4 Physical activity and the prevention of depression: a systematic review of prospective studies. Mammen G. Faulkner G.  American Journal of Preventive Medicine. 2013 Nov; 45 (5): 649-57

 

5 Cooney, G.M. Dwan, K., Greig. C.A., Lawlor, D.A. Rimer, J.,… Mead, G.E (2012). Exercice for depression. Cochrane Database Systematic Rewiew. 2012:11: CD004366,doi:10.1002/14651858. CD004366.pub6.

 

6 Jonsdottir, I.H, Rödjerc,L; Hadzlbajramovica, E. Börjessonc, M,. Ahlborga, e. (2010). A prospective study of leisure-time physical activity and mental health in Swedish health care workers and social insurance officers. Preventive Medicine, 51, 373-7.

 

7 Coffee, tea and caffeine intake and the risk of severe depression in middle-aged Finnish men: the Kuopio Ischaemic Heart Disease Risk Factor Study.

Ruusunen A1, Lehto SM, Tolmunen T, Mursu J, Kaplan GA, Voutilainen S.                                Public Health Nutr. 2010 Aug;13(8):1215-20. doi: 10.1017/S1368980010000509. Epub 2010 Apr 1.

 

8 Coffee, Caffeine, and Risk of Depression Among Women. Michel Lucas, PhD, RD; Fariba Mirzaei, MD, MPH, ScD; An Pan, PhD; Olivia I. Okereke, MD, SM; Walter C. Willett, MD, DrPH; Éilis J. O’Reilly, ScD; Karestan Koenen, PhD; Alberto Ascherio, MD,

Arch Intern Med. 2011;171(17):1571-1578. doi:10.1001/archinternmed.2011.393

 

9A Prospective Study of Coffee Drinking and Suicide in Women. Kawachi I, Willett WC, Colditz GA, Stampfer MJ, Speizer FE Channing Laboratory,  Department of Medicine,  Harvard Medical School,  Boston, Mass., USA.  Arch Intern Med 1996 Mar 11; 156(5):521-5

 

10 Coffee, tea, and mortality. Arthur L. Klatsky, MD, , Mary Anne Armstrong, MA, Gary D. Friedman, MD. Annals of Epidemiology. Volume 3, Issue 4, July 1993, Pages 375–381

 

11 Heavy coffee drinking and the risk of suicide.    Tanskanen A, Tuomilehto J, Viinamäki H, Vartiainen ELehtonen JPuska P    Eur J Epidemiol. 2000;16(9):789-91.

 

12 Coffee, caffeine, and risk of completed suicide: Results from three prospective cohorts of American adults. The Wordl Journal of Biological Psychiatry. July 2014, Vol. 15, No. 5 , Pages 377-386 (doi:10.3109/15622975.2013.795243)

Michel Lucas, Eilis J. O’Reilly, An Pan, Fariba Mirzaei, Walter C. Willett, Olivia I. Okereke, and Alberto Ascherio

 

13 Caffeine acts through neuronal adenosine A2A receptors to prevent mood and memory dysfunction triggered by chronic stress Manuella P Kaster, Nuno J Machado, Henrique B Silva, Ana Nunes, Ana Paula Ardais, Magda Santana, Younis Baqi, Christa E Müller, Ana Lúcia S Rodrigues, Lisiane O Porciúncula, Jiang Fan Chen, Ângelo R Tomé, Paula Agostinho, Paula M Canas, Rodrigo A Cunha Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America 2015 June 8

 

 

 

Comentarios

juan reol 15/04/2016 16:26 #10
Gracias Felix,es un honor contar con tu sabiduria, nos hace mucho bien, gracias
Magda Fernández 05/08/2015 00:06 #9
Este tipo de artículos tienen tanta calidad, por el interés de los temas, el grado de profundidad alcanzado y por el amable y divulgativo lenguaje empleado, como para contribuir a una amplia difusión de los mismos, como señalaba, en otro comentario, Aroa. Desde luego, a mí me resultan muy fructíferos; siempre aprendo aspectos interesantes para mejorar mi salud. Agradezco mucho que un médico emplee un lenguaje tan claro y educativo, sin perder nada de elegancia, pues me parece hasta literario, por lo bien escrito que está. Enhorabuena. Soy una fiel seguidora y estas lecturas me resultan instructivas, relajantes y muy agradables. Muchas gracias.
Ana Mediavilla 20/07/2015 10:53 #8
Félix,muy interesante tu artículo ,siempre he sido una gran aficionada al café ,y desconocía por completo las ventajas de la cafeína . Me alegro poder seguir leyendo tus blog de los que siempre aprendo ,son muy didácticos . Enhorabuena ,por la gran calidad e ilusión de tu trabajo. Gracias .Un saludo cordial.
Jesús Martinez 14/07/2015 13:46 #7
Muy interesante Felix, al igual que el resto de artículos que vas publicando. Muy didácticos y amenos. Me llama mucho la atención de los beneficios del café.. Cuando hasta ahora nos lo prohíbe a los hipertensos. Un saludo
Inmaculada Hernández Rodríguez 11/07/2015 17:02 #6
Félix me ha gustado mucho el desarrollo de tu artículo y, de manera especial, me parece fantástico el final del mismo por la forma como explicas tu manera de tratar e interesarte por tus pacientes no solo como especialista de neumología sino también, y sobre todo, desde la dimensión más amplía del ser humano. Siempre aprendemos al leer los análisis que realizas y las conclusiones a las que llegas. Me ha llamado la atención la carencia de programas de ayuda en un buen número de departamentos de recursos humanos de grandes empresas, y me llenan de esperanza los efectos beneficiosos de la cafeína en la depresión y en el deterioro de la memoria. Félix muchas gracias por todo. Feliz verano
Joaquín García 07/07/2015 22:49 #5
Los comentarios anteriores apenas si dejan espacio para añadir nada bueno que no se haya expresado ya. Pero sí puedo aportar desde mi propia experiencia como paciente con depresión que Félix sabe cuidar a sus pacientes, no sólo como médico que es sino sobre todo como persona sensible. Lo que hace, a la vista salta, desde su abrumadora formación y preocupacion por su profesión y por quienes nos beneficiamos de su praxis, hasta el punto de sentirnos y sabermos más que pacientes amigos. Este artículo evidencia las posibilidades que ofrece la investigación clínica sobre los beneficios de hábitos de vida saludables, entre los que ahora tendremos que considerar igualmente el consumo del café, siempre y cuando lo hagamos con moderación. Espero que dentro de unos 10 años pueda servir de evidencia clínica de que el café y el ejercicio físico contribuyen a mantener una mente libre de fantasmas y preocupaciones.
Noelia (Familia Navarro) 07/07/2015 16:31 #4
Sobre este artículo voy a decir dos cosas: La primera, enhorabuena por este precioso artículo, el cual, ayudará a muchísima gente, ya que por desgracia, cada día aumenta la estadística de personas que sufren depresión. La segunda, decir que el doctor Félix, además de ser un gran profesional es una gran persona. Doctor le animo a que siga escribiendo en su blog porque nos ayuda a llevar una vida sana. Un saludo. Familia Navarro.
Aroa Uribelarrea Areizaga 05/07/2015 15:17 #3
Causa cierta perplejidad encontrar blogs así de elaborados, con una buena conjugación entre lo coloquial y lo científico, bien argumentado, estructurado, fácil de asimilar para cualquier lector lego en la materia. Se cuentan por centenares los blogs que no hacen sino comentar un sin fin de tonterías de nulo interés, pero es llamativo encontrar blogs como éste que aparte de una amena lectura, te proporcionan una interesante información que no es fácil de encontrar en foro alguno, menos aún si está fuera del circuito científico y aunando el carácter científico con el de mera divulgación general. Desconozco la tirada o el alcance de este medio donde aparece publicado este blog, pero dado el interés del mismo y lo excepcional de encontrarse con algo así, se debería de dar una mayor difusión a este tipo de artículos. Gracias y un saludo.
Francisco 05/07/2015 00:47 #2
Totalmente de acuerdo con Emilio: el trabajo de investigación realizado por Felix es exhaustivo y a pesar de tratarse el tema de una forma científica se entiende perfectamente... Enhorabuena Felix por el trabajo, la calidad del mismo y por la ilusión que pones en estos temas
Emilio 02/07/2015 13:46 #1
Excelente artículo. Tema complejo, tratado con exquisita sensibilidad, conocimiento y sólidas fuentes documentales. A pesar de los datos científicos, se entiende bastante bien. Tu lenguaje siempre es ameno y estimulante. Enhorabuena y muchas gracias.

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