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Feliz con poco

Félix Martín Santos

Cáncer de hígado: Efecto preventivo del café

En la última década se están multiplicando los estudios científicos que revelan una asociación inversa entre el consumo regular de café y el riesgo de desarrollar cáncer de hígado, que, además, es dosis dependiente, esto es, cuanto mayor es el consumo de café menor es el riesgo de cáncer hepático. 

IMPORTANCIA DEL CÁNCER DE HÍGADO

 

El cáncer de hígado es uno de los tumores malignos más prevalentes, pues es el quinto que más frecuentemente se diagnostica en varones y el segundo que causa más muertes a nivel mundial. En las damas, es el séptimo cáncer más diagnosticado y el sexto como causa de mortalidad. En España, cada año lo desarrollan 3.000 varones y 1.300 mujeres (casos nuevos), lo que viene a significar una tasa de incidencia de unos 10 casos por cada 100.000 varones y 2,5 por cada 100.000 mujeres, similar a la tasa de Francia.

 

La importancia y relevancia de este cáncer determinó que la campaña de salud pública de 2013, promovida por Organización Mundial de Gastroenterología (WGO), representada en España por la Fundación Española del aparato Digestivo (FEAD), se dedicara a la prevención, sensibilización, diagnóstico y tratamiento del cáncer de hígado. Precisamente, el día 29 de mayo de 2013, Día Mundial de la Salud Digestiva, “se estableció como objetivo ofrecer recomendaciones a la población y a los pacientes para la prevención y el tratamiento del cáncer de hígado”, según explicó el doctor Enrique Domínguez Muñoz, presidente de la FEAD.

 

Los expertos de la Fundación Española del Aparato Digestivo recomiendan principalmente dos tipos de medidas preventivas: control de los factores de riesgo de cáncer hepático y la promoción de programas de detección precoz.

 

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ofrece una nítida y entendible información sobre los diversos aspectos de este tumor. Me voy a basar en ella para explicar las causas y la prevención de este tumor maligno.

 

FACTORES DE RIESGO DE CÁNCER HEPÁTICO

 

El tumor primario hepático más frecuente es el denominado hepatocarcinoma (80 a 90% del total), seguido a gran distancia por otros tipos histológicos (colangiocarcinoma, angiosarcoma y el hepatoblastoma). Por otra parte, el hígado y el pulmón son los órganos que más frecuentemente sirven de asiento de metástasis de tumores primarios de otras localizaciones.

 

La causa más frecuente de hepatocarcinoma es la cirrosis, pues entre el 60 al 90% de estos tumores malignos se desarrollan sobre hígados cirróticos. Las causas fundamentales de cirrosis en España son el alcohol, el virus de la hepatitis C y el virus de la hepatitis B.

 

Otras causas menos frecuentes son unas toxinas derivadas de un hongo (aflatoxinas), capaz de contaminar ciertos alimentos (nueces y cacahuetes, por ejemplo); el acúmulo excesivo de hierro en el hígado (hemocromatosis); y el polvo de cloruro de vinilo (suele causar angiosarcomas).

 

En España, el Alcoholismo o Trastorno por Consumo de Alcohol es responsable de un 40 a un 50% de los casos de cirrosis. Por otra parte, el alcohol empeora la función del hígado en pacientes con enfermedades hepáticas de otra naturaleza. Son bastantes los estudios científicos que han demostrado que la supresión del alcohol por parte de las personas con cirrosis etílica comporta una relevante mejoría de su función hepática, aunque no desaparece absolutamente el riesgo de desarrollar cáncer.

 

Las infecciones crónicas por el virus de la hepatitis B y por el virus de la hepatitis C, ambas causantes de cirrosis, son dos factores causales de primer orden de cáncer de hígado. Es más, las personas portadoras del virus de la hepatitis B tienen un riesgo aproximadamente 100 veces superior al de la población general de desarrollar hepatocarcinoma.

 

En nuestro país, se ha observado en los últimos años una reducción notable de la hepatitis B, a consecuencia de la efectividad de la vacuna, establecida obligatoriamente en el calendario vacunal. Por consiguiente, también están reduciéndose las cirrosis y cánceres de hígado dependientes de ella.

 

Las áreas de alta incidencia de hepatocarcinoma corresponden al sudeste asiático y al África subsahariana, donde el factor de riesgo fundamental es la infección por el virus de la hepatitis B, seguido por la exposición a la aflatoxina B1. En cambio, en Europa y América la cirrosis etílica es la causa más frecuente de cáncer hepático, dado que hasta el 15% de las  personas con esta hepatopatía crónica pueden sufrir una transformación maligna de su hígado.

 

La diabetes también es un factor de riesgo asociado al desarrollo de este tumor maligno. El tabaco aumenta el riesgo, mientras que el consumo de café lo reduce sensiblemente.

 

PREVENCIÓN

 

Los expertos de la FEAD, al igual que los de la SEOM, recomiendan dos medidas básicas de prevención del hepatocarcinoma:

 

1) El control eficaz de los factores de riesgo, para lo cual se aconsejan las siguientes medidas:

 

·         La promoción de campañas de sensibilización y prevención del alcoholismo, sobre todo entre los jóvenes. Obviamente si ya padecen el Trastorno por Consumo de Alcohol será preciso establecer buenas estrategias de desintoxicación, de deshabituación y, en definitiva, de plena rehabilitación de estos pacientes.

 

·         También se recomienda concienciar a la gente sobre las vías de transmisión de la hepatitis vírica (especialmente la C). Se debe insistir en el uso del preservativo en las relaciones sexuales siempre que se desconozca si la pareja es monógama o si puede padecer hepatitis.

 

·          Por supuesto, habrá que seguir vacunando a toda la población frente a la hepatitis B.

 

·          Habrá que luchar contra la adicción a drogas por vía parenteral. En caso de uso de jeringas, deberán emplear las desechables, que, además, no deben compartir con nadie.

 

      Como ya sabemos, estas son medidas de prevención primaria (reducimos los casos nuevos y, por ello, la incidencia).

 

2) La promoción de programas de detección precoz de cáncer de hígado en los pacientes incluidos en grupos de riesgo. Se trata de aplicar medidas de prevención secundaria, esto es, de diagnóstico precoz y tratamiento curativo. Con ellas podríamos alcanzar supervivencias a los cinco años de hasta un 70%. Es una lástima que no se apliquen correctamente, a tenor de la baja proporción de diagnósticos precoces en nuestro país: el 10%. La medida diagnóstica más efectiva y precoz en grupos de riesgo es la práctica de una ecografía semestral. Las guías europeas de 2012 (Asociación Europea para el Estudio del Hígado) recomiendan practicar esta técnica de imagen a los siguientes pacientes:

 

1)      Los que sufren cirrosis hepática por cualquier causa.

 

2)      Tienen hepatitis B activa y antecedentes familiares de cáncer de hígado.

 

3)      Padecen hepatitis C crónica y daño hepático avanzado.

 

Es bueno mencionar que la realización del test sanguíneo para la determinación del marcador tumoral hepático, alfa-fetoproteína, no sólo no aumenta la capacidad de detección de la ecografía, sino que puede aumentar el número de falsos diagnósticos.

 

¿EL CAFÉ ES CAPAZ DE REDUCIR EL RIESGO DE CÁNCER DE HÍGADO? 

 

El análisis de estudios epidemiológicos de calidad contrastada que versan sobre este tema permite colegir que el consumo de esta popular bebida reduce significativamente el riesgo de desarrollar este temible tumor maligno. Veámoslo.

 

Bravi y colegas publicaron en 2007 en Hepatology una revisión exhaustiva de 10 trabajos o estudios epidemiológicos que evaluaron la asociación entre el hepatocarcinoma y el consumo de café1. Concretamente, analizaron 6 estudios de casos y control del sur de Europa y de Japón, que incluyeron 1551 casos de cáncer hepático, y cuatro estudios de cohortes de Japón, donde diagnosticaron 709 casos de hepatocarcinoma. Los autores observaron una reducción del 40% del riesgo de este tumor maligno entre los consumidores de café comparados con los nunca consumidores, con resultados similares en los estudios retrospectivos (casos y control) y en los prospectivos (cohortes). Más aún, el aparente efecto favorable del café se encontró tanto en los estudios del sur de Europa, donde el café se consume ampliamente, como en Japón, donde el consumo es menos frecuente. Además, vieron que con cada taza de café el riesgo de cáncer hepático se reducía de un 23 a un 25% (RR de 0,77 y 0,75, respectivamente).

 

También en el año 2007 Larsson y WolK publicaron otro meta-análisis sobre el mismo tema en Gastroenterology.2 Los investigadores escandinavos analizaron cuatro estudios de cohortes y cinco estudios de casos y control, publicados en los 10 años previos, con el propósito de comprobar si el consumo de café reduce el riesgo de cáncer primario del hígado. En total analizaron 2.260 casos y 239.146 personas sin hepatocarcinoma. Observan que el consumo de más de dos tazas de café al día se asoció con una reducción del riesgo de desarrollar cáncer de hígado del 43% (RR, 0,57).

 

Adrián Fernández: campeón y maestro barista impartiendo docencia

 

El grupo italiano de la doctora Francesca Gravi vuelve a la carga en el año 2013 para publicar otro meta-análisis sobre el mismo tema3, en el curso en el cual analizaron artículos originales publicados en inglés desde 1966 hasta el 2012. Los 16 estudios analizados (8 casos y control y 8 estudios de cohortes) incluyeron 3.135 casos de hepatocarcinoma. Las conclusiones fueron las mismas que en estudios previos: el consumo de café se asoció con una reducción del 40% del riesgo de hepatocarcinoma (RR: 0,60), frente al no consumo. También vieron que el riesgo se reducía un 20% por cada taza de café adicional al día (RR: 0,80).

 

También en el año 2013 se publicó otro meta-análisis en Gastroenterology4 por Li-Xuan Sang y colegas, los cuales analizaron trabajos publicados en Asia (Japón, China y Hong Kong) y en Europa (Finlandia, Grecia e Italia) sobre consumo de café y riesgo de cáncer de hígado. De los 226 artículos revisados sólo 16 cumplían con los estrictos criterios de inclusión: 7 estudios prospectivos (cohortes) y 9 estudios de casos y controles (retrospectivos). Los resultados fueron concluyentes: reducción del  50% en el riesgo de hepatocarcinoma entre los grandes consumidores de café (tres o más tazas) comparado con los que no lo probaban.

 

Hasta ahora no se habían publicado estudios epidemiológicos con poblaciones diferentes a las asiáticas y europeas. Ha habido que esperar hasta enero del año 2015 para leer los resultados de un estudio efectuado en poblaciones de EEUU. Veámoslo.

 

Unos meses antes, en abril de 2014, se presentó un estudio prospectivo5 sobre este tema, en el curso de la reunión anual de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research). Los investigadores reclutaron a norteamericanos de diversas procedencias (afro-americanos, hawaianos nativos, japoneses-americanos, latinos y anglosajones) para constituir los 162.022 hombres y mujeres del Estudio de Cohorte Multiétnico. A todos los participantes se les entrevistó para conocer su consumo de café y otros factores dietéticos y de estilo de vida. Tras 18 años de seguimiento diagnosticaron 451 casos de hepatocarcinoma. Los resultados también demostraron que altos niveles de consumo regular de café se asociaba con una reducción del riesgo de cáncer hepático. De suerte que las personas que bebían de dos a tres tazas de café al día tenían un 38% menos de riesgo de hepatocarcinoma con respecto a las que no bebían café o su consumo era bajo (6 ó menos tazas a la semana). Además, el efecto era dosis dependiente, pues las personas que bebían  4 ó más tazas de café al día de forma regular se beneficiaban de una mayor reducción del citado riesgo: un 42% menor. Este estudio fue publicado posteriormente, enero de 2015, en Gastroenterology 6.

 

En fin, hemos visto un número significativo de análisis exhaustivos de trabajos previamente publicados (meta-análisis) así como este último estudio prospectivo norteamericano que llegan a la misma conclusión: el consumo regular de café se asocia con un riesgo reducido de cáncer de hígado, que oscila del 40 al 50%. Sin embargo, aún desconocemos el mecanismo íntimo del efecto protector hepático ejercido por el café. Ni siquiera se conoce qué compuesto o combinación de integrantes del mismo es el responsable de este efecto. No obstante, vamos a referir brevemente las hipótesis más plausibles.

 

 

 

HIPÓTESIS QUE INTENTAN EXPLICAR EL EFECTO PROTECTOR HEPÁTICO DEL CAFÉ 

 

Algunos estudios han indicado que la cafeína puede prevenir el daño oxidativo del DNA. Otros estudios han demostrado que la cafeína tiene notables propiedades antioxidantes. Incluso en un experimento la cafeína redujo la incidencia de cáncer hepático inducido químicamente en ratas.

 

Los diterpenos del café, cafestol y kahweol son anticancerígenos, ejerciendo, por ejemplo, un efecto protector frente a un reconocido carcinógeno hepático, la aflatoxina B1. Por otra parte, estos compuestos inhiben los efectos de otros carcinógenos generales, como los temibles hidrocarburos aromáticos policíclicos (3-4 benzopireno).

 

El ácido clorogénico, potente antioxidante, reveló en un estudio de Feng y colegas que podía neutralizar los radicales oxidantes y que mostraba un efecto antitumoral.      

 

Bueno, estamos acabando este artículo con la idea de que beber varias tazas de café al día es muy posible que nos proteja frente al temible cáncer hepático. No deja de ser un buen acicate para que a los que les gusta esta bebida sigan tomándola con deleite y para los que no la beban habitualmente empiecen a considerarlo. Pero antes de rubricar el punto y final  permítanme hacer un guiño honesto y sentido al mundo barista.

 

Infusión de café (con cafetera de filtro) en copa: cortesía de Adrián Fernández (Pasión Espresso, Gijón. Asturias)

 

BARISTA: AUTÉNTICO PROOVEDOR DE SALUD

 

“Buen barista, buen café” es el eslogan de Kim Ossemblok, un prestigioso barista que está contribuyendo a divulgar la cultura del café en España mediante conferencias, cursos presenciales y on-line de cata y de técnica barista, entre otras actividades.

 

Pues bien, un servidor también desea reconocer la labor de este colectivo de profesionales con otro  eslogan: “Buen barista, mejor salud ”. Con esta afirmación no pretendo elogiar ni halagar vanamente a este grupo de mujeres y de hombres que paulatinamente están abriéndose camino en un país con escasa cultura del café sino simplemente hacer honor a la verdad. Sí, porque son crecientes las pruebas científicas que revelan que el consumo regular de café se asocia tanto a una reducción de la tasa global de muerte como de la tasa específica de las principales causas de morbilidad y mortalidad. Pero, por favor, que sean cafés de la variedad arabica 100% (según mi criterio, más aromáticos y de mejor paladar que la robusta) de calidad contrastada (buenos y dignos, algunos comerciales; mejores y exquisitos, muchos especiales), preparados con una buena técnica barista. Entonces descubriremos un mundo nuevo de aromas y sabores, que contribuirá a aumentar nuestra felicidad y a enriquecer nuestra salud. Doy fe de ello.

 

 

Dr. Félix Martín Santos

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

 

1 Coffee drinking and hepatocellular carcinoma risk: a meta-analysis. Bravi F1, Bosetti C, Tavani A, Bagnardi V, Gallus S, Negri E, Franceschi S, La Vecchia C. Hepatology. 2007 Aug;46(2):430-5.

 

2 Larsson SC, Wolk A: Coffee consumption and risk of liver cáncer: a meta-analysis. Gastroenterology 2007, 132: 1740-1745.

 

3 Coffee reduces risk for hepatocellular carcinoma: an updated meta-análysis. Bravi F, Bosetti C, Tavani A, Gallus S, La Vecchia C. Clin Gastroenterology Hepatology 2013 Nov; 11: 1413-1421.

 

4 Consumption of coffee associated with reduced risk of liver cáncer: a meta-analysis. Li-Xuang Sang, Bing Chang, Xiao-Hang Li and Min Jiang. BMC Gastroenterology 2013, 13:34

 

5 Estudio preliminar expuesto en  la reunión anual de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer (American Association for Cancer Research). Abril 2014. Veronica Wendy Setiawan, Lynne R. Wilkens, Brenda Y. Hernández, Loic  Le Marchand, Brian E. Henderson.  USC / Norris Comprehensive Cancer Center, Los angeles, CA, University of Hawaii Cancer Center, Honolulu, HI.

 

6 Association of Coffe Intake with Reduced Incidence of Liver Cancer and Death from Chronic Liver Disease in the US Multiethnic Cohort. Veronica Wendy Setiawan, Lynne R. Wilkens, Brenda Y. Hernández, Loic  Le Marchand, Brian E. Henderson. Gastroenterology 2015, Jan. 148 (1) 118-125

 

 

 

Comentarios

juan reol 15/04/2016 16:38 #8
Que pena que no tengamos baristas,sobran bares y faltan baristas,pero es posible que con estos sabios comentarios comienze a cambiar la mentalidad de la gente, gracias Felix,un abrazo
Anuska 13/04/2016 19:44 #7
Muy buen artículo Félix !! He aprendido mucho sobre lo saludable que es degustar con alegría una buena taza de café . Soy aficionada al café pero nunca pensé que tenía tantas virtudes en lo referente a la salud. Enhorabuena sigue divulgando tu sabiduría haciéndonos participes de ella. Muchas gracias
Inmaculada Hernández 12/04/2016 22:23 #6
! Que saludable es poder degustar, con alegría, y con grata compañía, un estupendo café preparado con una buena técnica barista! Que bien Félix que a través de tu magnífica exposición, fundamentada en múltiples análisis rigurosos y en estudios prospectivos,podamos llegar al convencimiento de los efectos beneficiosos de un buen café y de esta forma degustar su aroma y sabor con la tranquilidad que produce el saber que ello repercutirá favorablemente en nuestro estado de salud. Muchas gracias por hacernos partícipes de tus conocimientos y poner a nuestra disposición tu sabiduría y espléndidos y documentados consejos.
María Jesús Hernández 12/04/2016 22:06 #5
Al comenzar a leer el artículo te pueden abrumar los datos estadísticos del hepatocarcinoma, pero en seguida surge la esperanza al comprobar la importancia de la prevención mediante el control eficaz de los factores de riesgo y la aplicación de programas de detección precoz. Al finalizar la lectura llegas a la conclusión de lo bueno y saludable que es adentrarse y disfrutar del mundo de aromas y sabores en torno a una taza de café preparada por un buen barista y compartida por personas que te hacen sentir feliz.
Pedro Artola. 10/04/2016 22:03 #4
Apreciado Félix: Gran documento de investigación el que nos presentas: "Cáncer de hígado: Efecto preventivo del café ". - He aprendido mucho. Imagino la cantidad de horas que hay detrás de un trabajo así y tiene más mérito, cuando son horas añadidas a tu actividad diaria, para beneficio de la sociedad. -Recuerdo la célebre frase de Mahatma Gandhi. "La diferencia entre lo que hacemos y lo que somos capaces de hacer resolvería la mayoría de los problemas del mundo". Enhorabuena !!. Saludos
Juanjo Salas 08/04/2016 09:51 #3
¡Estupendo artículo! El bloque de temas sobre los efectos del café empieza a ser tan notable como para que empieces a vislumbrar la posibilidad de elaborar un libro. No sólo te lo agradecerán tus amigos los baristas sino casi todo el mundo, pues ilustras y divulgas como pocos los buenos efectos del café sobre la salud. Está muy bien que la gente sepa que esta bebida, la más consumida en el mundo, es tan saludable. Muchísimas gracias por todo el esfuerzo que efectúas para elaborar un blog de tanta calidad como éste. Me parece excepcional. Enhorabuena.
Marta González Arévalo 07/04/2016 09:23 #2
Profunda y lograda revisión sobre la relación entre el café y el cáncer de hígado. Tu ameno y hábil estilo junto a la información científica añadida, que supone la revisión de muchos artículos médicos internacionales, revelan tu personalidad: mente muy analítica y gran capacidad para la narración y la comunicación. Transmites honestidad, confianza y credibilidad, como más de una te ha dicho en comentarios de este prestigioso blog. Sigue mucho tiempo divulgando tus conocimientos. Te seguimos fielmente. Muchísimas gracias por todo.
Charo Críado 07/04/2016 08:47 #1
¡Gran artículo! Nos adentras, Félix, en el mundo del café. Muy difundido en España, pero con mal bagaje cultural, como bien dices. La gente desde siempre se ha acostumbrado a cafés mediocres. Ya nos gustaría probar esos cafés especiales preparados por baristas, de gusto exquisito al paladar y que tú desde hace dos años intentas divulgar en este blog, que cada vez es más reconocido, con un prestigio grande y creciente. Pero no sé dónde encontrar esos baristas. En Salamanca no hay ninguno. También quiero agradecerte la intensa labor educativa que efectúas, combinando, como todos te reconocen, una marcada documentación y rigor científico con un toque especial a la hora de explicar las cosas, pleno de didáctica, pedagogía y finura literaria. Enhorabuena y muchas gracias.

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