Silueta original

Escuela de hegemonía

Estefanía Rodero

España

Pablo Iglesias

 

Cuando los partidos del régimen, gustosamente endeudados con la élite financiera internacional que no tiene interés por patria alguna a la hora de evadir impuestos o exigir la desaparición de los paraísos fiscales, se apropian del nombre de mi país me pregunto cómo son capaces de soportar la desvergüenza.

 

Envueltos en banderas gigantes, impulsando mociones municipales huecas, recubriéndose de parafernalia como si nuestro país, España, les perteneciera, me gustaría verles con la misma insistencia defendiendo la democracia, la soberanía española que ponen en venta en cuanto tienen oportunidad y los derechos sociales de nuestro país que, ay, cuestión menor, siempre olvidan.

 

Que estos mismos partidos, PP, PSOE, Cs, CIU, que no conocen otra España que la del IBEX35 y que están votando lo mismo en amor y compaña en el Parlamento Europeo frente a la mayor  agresión a nuestra soberanía como pueblo español que es la firma del Tratado de Libre Comercio con EEUU que sitúa los intereses de las multinacionales por delante de los derechos democráticos y que pone en riesgo la economía y la industria agroalimentaria salmantina, se atrevan a nombrarse dueños de nuestro país es una broma macabra.

 

Como si España no fuésemos nosotros, no fuese la realidad cotidiana de quienes trabajamos día a día por la gente que vive en ella. Íñigo Errejón lo repite siempre: un país es su gente, un país se construye en base a la defensa de la vida digna  de todas y cada una de las personas que forman parte de él. España son los trabajadores sociales y funcionarios de mi país que crearon la Marea Naranja para defender los servicios sociales frente a los recortes. España son las Plataformas en Defensa de la Ley de Dependencia recordándole al Gobierno que está incumpliendo lo que marca la Constitución en materia de protección social y derechos ciudadanos. España son sus ganaderos infatigables frente a la desidia de tod@s ante la crisis láctea.

 

España, el país que se vuelca como ninguno ante las crisis humanitarias. España, que se sabe Sur y al Sur tiende los brazos. España, que sale a las plazas y le dice no a Merkel. España, donde las abuelas ponen un cubierto más y no se tira el pan porque se recuerda el hambre. España, en sus niños, al grito de Si Se Puede. España, llorándose a sí misma en el Mediterráneo. España, nuestra gente con maletas pidiendo regresar. España, mi gente levantándose cada día, cada día, a pesar del paro. España, con su ironía salvífica y su sarcasmo. España, con el corazón latiendo en las cunetas. España, como una leona defendiendo su camada.

Guardaos el esfuerzo y la palabrería. Daos cuenta de una vez de que nosotros y no vuestras Visa Oro Executive No Sé Qué, somos España.

 

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