Celia garabaya original

Entre niños con Celia Garabaya

Celia Garabaya
Pedagogía infantil, información sobre la educación de bebés y niños en método bilingüe

¿Mirando a la calle o a los padres?

Existe una polémica, que me resulta curiosa, sobre la colocación de los niños en los carritos para bebé,  ¿cuál es la mejor forma de colocar a los bebés, de frente a la marcha o mirando a la persona que les lleva? En este post, haremos un pequeño análisis sobre lo que se cree que es mejor para el bebé o el niño, y tambien daré mi opinión sobre este tema.

Diferencias entre colocar a los niños en la silla mirando a los padres o al camino.

 

Algo que parece tan insignificante resulta que influye en el desarrollo del niño. Cuando llevamos al niño mirando hacia el camino, el niño recibirá muchos más estímulos. Al estar descubriendo el mundo, cualquier cosa les llama la atención, con lo cual la estimulación que reciben es superior que mirando a los padres.

 

Por otra parte, cuando llevamos al niño mirando hacia nosotros, su percepción  cambia totalmente. Al centrar la vista en nosotros, al niño se le creará una atmosfera de mayor tranquilidad y seguridad, siendo esto un punto donde todos los estudios coinciden: cuando llevamos al niño mirando hacia nosotros, se favorece la comunicación con el niño, pudiendo acelerar así el proceso del habla.

 

¿Si las dos opciones tienen pros y contras que debo hacer yo?

 

Como siempre, me gusta decir cada niño es un mundo en si mismo y aunque nos informemos, siempre debemos tomar las decisiones dirigidas en concreto a nuestro niño.

 

Desde luego, debemos decir que se lleve de un lado o de otro no va a repercutir para nada en el desarrollo fundamental del niño, siendo una mera elección que en la mayoría de los casos nos va a demandar el niño.

 

En función de la edad.

 

En el caso de los recién nacidos, soy partidaria de llevarlos mirando hacia nosotros, ya que necesitan mucho más contacto y sentirse mucho más protegidos. Aún tienen mucho tiempo para investigar y descubrir el mundo que les rodea.

 

A partir de los 5 meses, el niño empieza a fijar la mirada, a investigar más y a sentir curiosidad por todo. Por supuesto, hay niños que desde los 5 meses disfrutan mucho más mirando y ‘cotilleando’ todo lo que les rodea, y por otra parte hay otros que tienen menos curiosidad, teniendo más apego por los padres.

 

Que dicen los estudios sobre el tema.

 

Todos los estudios concluyen,  que en el caso de aquellos padres que tienen enfrente al niño, estos son más propensos a hablar con el niño en el trayecto en la sillita. Al hablar más al niño, el desarrollo del lenguaje será algo más rápido, siendo además es más fácil que el niño se ría, ya que seremos nosotros los que le provoquemos la risa. Algo que apuntan muy pocos estudios (lo omiten) es que el niño cuando mira a la calle aunque se ría menos, este experimenta una gran cantidad de sensaciones que provocan caras de curiosidad y atención a los estímulos externos.

 

Mi opinión

 

Desde el momento en que los niños empiezan a fijar la mirada y a sentir curiosidad, es cuando debemos cambiarlos para adelante, aunque debemos seguir hablando con el niño. Incluso, podemos parar para enseñarle algo que creemos que les puede llamar la atención y que nos vea la cara unos segundos. Comunicarnos con ellos durante el camino, resulta más fácil si lo tenemos de frente.  En cualquier caso, llevarlos mirando hacia el camino no quiere decir que no podamos comunicarnos a la vez que está investigando y aprendiendo, de esta forma además también se sentirá protegido por que nos siente en todo momento.

 

No olvidemos que hoy en día, los carritos para bebés suelen  poder cambiarse la orientación de una forma muy fácil, lo que nos permite que los días que este malito o cuando este más mimoso podamos ponerlo mirándonos a nosotros.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: