Emiliano tapia original

Entre barrios y exclusión

Emiliano Tapia
Del barrio, de narcotráfico, de instituciones y mucho más...

Rentas básicas en movimiento, y solidaridad

La precariedad actual de algunas personas, llega, en algunos casos, a que estén metidas y desesperanzadas por la situación que viven hasta carecer de  alimentos, algo tan imprescindible en la vida de todo ser humano.

 

El empobrecimiento está empujando a personas que siempre han vivido en él, junto a las que van engordando esta bolsa insolidaria y radicalmente injustas, a situaciones de deshumanización inadmisibles.

 

En muchos movimientos sociales, estas constataciones son palpables y evidentes porque las tocamos y vemos cada día con toda la fuerza y dolor; y nos están obligando a reflexionar en profundidad y a plantear con atrevimiento cuál debe ser la manera de estar y de hacer en el ahora y el mañana de estas situaciones que nos golpean.

 

Y, de una vez por todas, hemos de ir abandonando, con compromisos reales, soluciones individuales, en muchos casos de pura asistencia, para optar por las apuestas comunitarias. Estamos convencidos de que  la hondura de los problemas, agravados por la crisis del Sistema Capitalista actual, nos llevará a poner las posibles respuestas en una perspectiva histórica, donde, después de haber vivido y quizás colaborado, en tanta perversión social, política o económica en los últimos 30 o 40 años; la desobediencia se convierte en actitud imprescindible y fuente de medidas alternativas a un sistema que no nos sirve.

 

Sin embargo, no podemos pasar de largo ante la riqueza, económica, educativa, social y cultura, que los últimos años se ha generado entre todas las personas y pueblos, haciendo que se abran brechas de desigualdad inadmisibles.

 

Algunos grupos creemos que las Rentas Básicas, y sobre todo la Renta Básica de las Iguales (RBis), son un instrumento de justicia y transformación social. El encuentro que va a tener lugar el próximo sábado, 15 de diciembre, en el barrio de Buenos Aires, quiere ser un paso más en el acercamiento a estas rentas básicas desde el debate y la necesidad, teniendo en cuenta la diversidad de espacios y colectivos sociales; mujeres, mundo rural, cárcel o precariedad.

 

Ya tenemos mucho asegurado y andado cuando, tocados por la realidad, estamos dispuestos a abrir caminos nuevos en una sociedad anclada y envejecida por posturas intransigentes e inamovibles de un sistema socioeconómico que se viene abajo.

 

Hoy quiero añadir unas palabras de solidaridad con una persona que en un momento difícil, continúa siendo referencia en un mundo que se nos presenta agresivo, hasta extremos, en demasiados lugares.

 

El negocio agrícola, los proyectos hidroeléctricos y mineros quieren acabar desde hace tiempo, con las comunidades indígenas del Mato Grosso en Brasil.

 

El número de indígenas asesinados y sobre todo de sus líderes, llegan noticias de que han aumentado, ya que exponen sus vidas al defender sus territorios.

 

Pedro Casaldáliga ha sido desde  los años sesenta defensor de su causa, de tal manera que ha empeñado su vida defendiendo a los más pobres, indígenas y campesinos.

 

En el momento actual, incluso parece, que también amenazado, como en tantas otras ocasiones, ha tenido que abandonar su casa habitual.

 

Así actúan los mercenarios, de tantas empresas multinacionales que con todo tipo de violencia intentan robar la tierra a quienes son sus dueños desde siempre, los pueblos indígenas; con la perversa intención de multiplicar el agronegocio, entre otros.

 

Solidaridad con los pueblos indígenas, y en especial con los indios Xavante, que están a punto de lograr un triunfo importante al poder recuperar sus tierras desalojando a los terratenientes y colonos que han ocupado ilegalmente y de manera abusiva y asesina.

 

Solidaridad con Pedro Casaldaliga, de quien tanto hemos aprendido por su compromiso con los más pobres de Brasil.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: