Emiliano tapia original

Entre barrios y exclusión

Emiliano Tapia
Del barrio, de narcotráfico, de instituciones y mucho más...

Que Salamanca lo tome como suyo

Felicidades a todas las personas del barrio de Buenos Aires que en estos días están celebrando las fiestas que cada año suponen sentir que 365 días más, desde aquellos inicios del mes de Julio de 1983, han sido oportunidad de encuentro y de hacer barrio.

Felicidades, en especial, a ese amplio grupo de personas, sobre todo mujeres, que creen en él e intentan ponerlo en pie desde grupos y asociaciones. Muchos acontecimientos se han sucedido durante estos 28 años. Aquel 6 de julio del año 1983 fue un día muy importante para muchas familias. €œTodos compartíamos una necesidad, la de una vivienda digna, un espacio en el que desarrollar nuestra vida€; así lo expresa un vecino que hoy, todavía, permanece en el barrio.

Muchos vecinos y vecinas de Buenos Aires se sienten satisfechos y satisfechas de los importantes esfuerzos puestos durante años, convencidos de que un barrio lo construyen las propias vecinas y vecinos, las propias personas que luchan, se organizan, se comunican y responden a sus propios problemas.

Pero, como ya recoge un estudio realizado por la Universidad de Salamanca y dirigido por el Profesor Nicolás Martín Sosa, ya fallecido, en el año 1995. €œBuenos Aires surge como un barrio fruto de políticas de vivienda que no resuelven los desequilibrios sociales y la marginación social€. Y este dato clave nos trae extrema preocupación, que aún hoy, no somos capaces de ponernos de acuerdo para resolver.

Pocos sectores de la población salmantina han querido y quieren entender cuantos problemas se han ido sucediendo y, lamentablemente asentando, en este barrio durante todos estos años.

José Mari Francia, cuya memoria permanece entre nosotros, escribía con gran acierto en Junio del año 2000, refiriéndose al barrio, €œmuchos políticos no quieren romper con los rancios esquemas asistencialistas a los que todavía se supeditan las políticas de servicios sociales. Y dejando pasar el tiempo, no se resuelven los problemas: se pudren€.

!Y vaya que si se pudren! !Y huelen! !Y duelen! !Y provocan indignación! !Y han generado mucha sensación de fracaso e impotencia! Pero, !También han generado denuncia pública! !Y unión! !Y han posibilitado esfuerzos en la búsqueda de soluciones y respuestas! !Y han provocado compasión y solidaridad! !Y han hecho posible que tiempos de diálogo, reunión o encuentro, nos hayan hecho crecer como personas!

Buenos Aires se ha convertido en un lugar de encuentro de ciudadanos y de grupos, y esto es bueno; pero, también, es verdad, que es un punto de confluencia para narcotraficantes; y detrás de ellos pobreza, basura, violencia, exclusión, y lo que es más preocupante, problemas sociales de hondo calado como consecuencia de la permisividad institucional a una actividad, que aquí, en Buenos Aires, está prácticamente permitida y legalizada por distintos intereses, y sobre todo para €œtranquilidad del resto de la ciudad€.

La utilización y el trapicheo consentido por la dejación de las Administraciones correspondientes, en la utilización de las viviendas sociales, a una parte importante de familias narcotraficantes, es una de las causas de la difícil situación que ha propiciado la ruptura del tejido social necesario en un barrio tan pequeño.

Junto a esta ruptura social, la situación de deshumanización inaceptable de los niños y niñas, especialmente, que en un tanto por ciento muy elevado, viven y padecen un ambiente de consumo salvaje, de 'papelina', de ausencia total de valores, de delincuencia y desconfianza en sus propias casas, en algunos casos, verdaderos 'bunker' o 'kioskos' dedicados al negocio para el que se les reclama.

ÂżHabrá alguien en algún momento, que dentro de ellos mismos o entre los que les utilizan, se den cuenta del abismo al que están llevando a sus hijos e hijas, y paren y denuncien tanto sinsentido?
Existe droga, y narcotraficantes, y mucho blanqueo de dinero, y violencia, y mucha hipocresía pública y privada... porque hay negocio; el segundo gran negocio oscuro de esta sociedad, detrás de las armas y por delante del tráfico de personas. La primera causa de que más del 80% de las personas privadas de libertad permanezcan en las cárceles.

Barrios así, que algunos desearían que estuvieran en peor situación, claman con urgencia por una salida que les pertenece en justicia y dignidad. !Basta ya! Buenos Aires y muchos vecinos de buena voluntad llevan diciendo, denunciando y luchando con todas las fuerzas y con la única intención de poner todos los medios y recursos a su alcance para que este barrio, Instituciones y Sociedad Salmantina, todas y todos entendamos que lo único que merece la pena son las personas, y con ellas no se puede 'mercadear', ni criminalizar, ni ningunear, como parecen indicar ciertos signos de esta sociedad y modo de actuar de las propias Instituciones Públicas.

Esta dura realidad, no me impide, antes al contrario, poner una mirada positiva, y no ausente de otro realismo, sobre Buenos Aires. Destacar iniciativas con gran fuerza y en positivo son signo de que muchos vecinos y vecinas quieren que se sitúe el barrio en otro lugar y se hable y sienta de él de otra manera.

Buenos Aires ha posibilitado y está posibilitando con gran energía, Acogida Comunitaria con niños y niñas, con jóvenes y adultos, muchos y muchas de ellos y ellas despreciados por la propia sociedad. Ha posibilitado y continúa posibilitando Acompañamiento a muchas personas que la competitividad del sistema les ha dejado tirados y solos, excluídos de las propias leyes y hasta de las mismas familias. Ha generado Empleo Social y Comunitario con los más cercanos y con los de lejos. Ha apoyado Redes Sociales y Comunitarias con otros muchos colectivos. Ha sabido denunciar, ha sabido convivir, ha sabido poner imaginación y gozar en muchos momentos.

Buenos Aires, finalmente, me atrevo a decir que debe tomar la ciudad, para que la ciudad de Salamanca tome más como suyo un barrio que es probablemente diferente en algunas cosas, a veces hasta molesto para algunos, pero sin duda necesitado de que muchas personas tratemos de hacer de él un barrio para todos y todas, y especialmente para hacer justicia con los derechos de sus vecinos y vecinas.

Felicidades, Buenos Aires. Queda mucho por decir. Queda mucho por hacer. €œHabrá que forzarlo para que pueda ser€, como decía Labordeta. Mantengamos la constancia en la lucha por lograr mejores condiciones de vida. Sólo triunfa quien permanece.


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