Emiliano tapia original

Entre barrios y exclusión

Emiliano Tapia
Del barrio, de narcotráfico, de instituciones y mucho más...

Buenos Aires de nuevo

De nuevo Buenos Aires y no porque algo distinto suceda en el barrio a corto plazo, pues todo continúa con la misma perspectiva; pero, probablemente cualquier hecho novedoso puede ser un signo de esperanza para que de una vez por todas haya voluntad compartida de afrontar la globalidad compleja de la problemática de un barrio que, como espacio físico, se ha ido decidiendo, con intencionalidad o con el silencio, que sea lugar de exclusión social camino del gueto.
Hace pocos días, en un medio de comunicación salmantino, aparecía la noticia de la voluntad decidida, al parecer, de que las autoridades de las Instituciones públicas actuales, Ayuntamiento, Junta de Castilla y León y Subdelegación del Gobierno, están decididas a afrontar la problemática diversa y compleja de Buenos Aires y su entorno.

Muchos vecinos y vecinas, probablemente con el escepticismo lógico que nos han podido dar los hechos de la lucha y el esfuerzo aparentemente de fracaso puesto durante muchos años, estaremos dispuestos a abrir un tiempo nuevo de esperanza; pero creo, y esta es mi perspectiva personal, que tanto las Instituciones implicadas como los propios vecinos no podemos olvidar que situaciones tan complejas como las que se han ido asentando en el propio barrio no se pueden transformar de cualquier manera y a corto plazo, y sobre todo desde una perspectiva y con el esfuerzo de una de las partes, los vecinos.

A lo largo de los últimos cuarenta años barrios como el de Buenos Aires se han ido creando por muchos lugares. Ha sido uno de los signos lamentables y denunciables de este Sistema que intencionadamente ha querido, por una parte, invisibilizar la pobreza lejos del espectáculo triunfalista y rico que cada ciudad se ha creado; y por otra criminalizar posteriormente a los empobrecidos que se les ha ubicado en estos espacios de barrio.

Las consecuencias son muchas y difíciles de afrontar, pero solamente una acción política dirigida hacia las causas apuntadas podrá ser el camino que transforme la realidad radicalmente. Y en esta acción política estamos dispuestos, y éste ha sido un signo permanente de los vecinos y vecinas, a implicarnos, estoy seguro, como personas y colectivos del propio barrio.

Conseguir otro modelo de barrio es nuestro objetivo desde siempre, pero solamente es posible con un modo de hacer colectivo y que tenga en cuenta algunas cuestiones irrenunciables para un verdadero cambio social en él.

Otro modelo de barrio será posible conseguir si enfrentamos las cuatro realidades prioritarias que atraviesan la situación del propio barrio; narcotráfico, viviendas, educación y derechos sociales.

Estas cuatro problemáticas están significando que no se puede simplificar la realidad de Buenos Aires, como a veces puede aparecer, en un barrio de inseguridad o de presencia de personas marcadas por la marginalidad. Siempre nos hemos negado a verlo de esa manera, ya que no se corresponde con la realidad que pretendemos visibilizar.

Si Buenos Aires forma parte de barrios utilizados para acoger exclusión es porque el narcotráfico que padecemos y sus consecuencias se dan debido solamente a los intereses del negocio y enriquecimiento que supone para algunos de los más ricos el tráfico de drogas; Buenos Aires no es más (ni menos), que un pequeño eslabón del gran segundo negocio de nuestro mundo que son las drogas como la cocaína y otras.

Si Buenos Aires es lo que aparece, es porque en las viviendas sociales y sobre todo las entregadas en precario, existe un descontrol total debido a la dejadez y el abandono de las Administraciones responsables a lo largo de muchos años.

Si Buenos Aires no es hoy aquello que los vecinos de manera ilusionante quisieron hacer desde el primer momento en los años 80 como espacio educativo para la convivencia, es porque el propio sistema educativo no ha sabido responder de manera continuada y conjuntamente con la realidad de los barrios de la zona a su problemática específica social; y eso, también es verdad, a pesar del esfuerzo de muchos profesionales que han pasado a lo largo de estos años por sus estructuras educativas.

Si Buenos Aires no es el barrio que todos y todas buscamos, es porque a pesar de los muchos esfuerzos para hacer frente a los derechos sociales de sus habitantes, sin embargo los recursos son escasos ante tanta situación de dificultad y los apoyos comunitarios siempre se han quedado deficitarios ante otros intereses y actividades económicas entregadas a los grandes grupos económicos.

Desde la RESISTENCIA activa o desde la AUTO – ORGANIZACIÓN propia de sus vecinos, Buenos Aires debe afrontar el negocio del narcotráfico y el blanqueo de dinero; debe afrontar el problema de la utilización y gestión de las Viviendas sociales; debe seguir afrontando la falta de derechos sociales de su población con las infraestructuras y recursos adecuados. Debe, en definitiva, afrontar las causas del empobrecimiento que no sólo significa ser pobres.

A pesar de haber cometido un buen puñado de errores, sin embargo, seguirá en nosotros como reto el poder acabar con el sufrimiento de personas y familias, aportando los espacios y las herramientas para el cambio social necesario en este barrio.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: