Emiliano tapia original

Entre barrios y exclusión

Emiliano Tapia
Del barrio, de narcotráfico, de instituciones y mucho más...

Aquí no se puede vivir ¡Qué pena!

Me temo muy mucho que estamos metidos en una empresa tremendamente difícil, aunque posible de afrontar. Difícil porque hay un grupo importante de familias que están empeñadas en hacer que las cosas en el Barrio de Buenos Aires, sean así; no les interesa otra manera... 

Posible, porque se están haciendo esfuerzos en este sentido en muy buena dirección por parte de muchas personas de dentro y fuera del propio barrio...

 

Pero entiendo perfectamente a quienes no solo esta tarde sino muchas tardes y días se sienten acosados, insultados y en algunos casos amenazados, y ante estas situaciones ya no tengan esperanza si no se toman medidas de urgencia que no sean solamente la presencia policial.

 

Presencia,  que en cuanto se ha levantado el que no sea contínua, ya están comenzando a repetirse problemas de conflictos alarmantes e intolerables en una sociedad pequeña que desea por encima de todo, en su mayoría, respeto y poder convivir.

 

Hay una serie de familias, quizá demasiadas, para las que no parezca que existan normas más que las de la violencia, el todo vale, el insulto, la amenaza,… y estas situaciones, una o dos veces, hasta más, se aguantan, pero, ¡ya no pueden más!

 

Y sabemos qué es lo quieren, quedarse ellos solitos en el barrio; a los “suyos” ya los tienen bien sometidos. ¡Qué pena! Y no quieren saber que gente de su propia etnia, aunque no se atreven a decir nada, ya están hartos de ellos y de las situaciones que crean. Que también quieren convivir en paz, como ciudadanos; con dificultades, pero sabiendo que tienen que unir fuerzas para superarlas luchando contra ellas y buscando apoyos para ser ellos mismos.

 

Son de toda urgencia medidas drásticas inmediatas; de otra manera auguro que vamos a tener conflictos serios e indeseables a muy corto plazo. Niños, jóvenes y padres y madres de familia, sin ninguna referencia para la relación social, están estirando la cuerda del desprecio, del conflicto y de la amenaza de manera extraordinariamente insoportable. ¿En qué pueden acabar  estas situaciones?, en más violencia.

 

A medio y largo plazo tendremos que continuar haciendo esfuerzos en apuestas más constructivas como las que hemos iniciado, pero hay gentes a las que hay que pararlas en sus atropellos y provocaciones. Todos tenemos problemas, pero este no es el camino para solucionarlos.

 

Y, como siempre, hemos llegado donde hemos llegado porque ha habido dejadez Institucional hasta extremos intolerables; pero, ¿cómo no poner, también, el dedo, en el dichoso, maldito y asesino narcotráfico?. Una de sus consecuencias, alimentada también por “sus asesores”, como sanguijuelas de su desgracia, es esta desestructuración que les lleva a no saber afrontar nada sin violencia, sin amenazas o sin broncas al borde de crear situaciones no deseadas.

 

Este es el momento actual en un buen grupo de vecinos y vecinas; que por otra parte lo único que merecen es el aplauso por su empeño desde hace mucho tiempo por hacer barrio y dar la cara.

 

Sin querer echar ya más leña al fuego, ¡paremos estas situaciones! Mientras las circunstancias no cambien, necesitamos la presencia permanente de la policía. Ya nos gustaría que no fuera así, pero la realidad es así de terca y de triste. El desaguisado de las viviendas es de tal calibre que se necesita cortar por algún lado, y hoy mejor que mañana.

 

Este es el corto plazo. Ahora  se nos viene encima un tiempo difícil en la calle. Si pensamos que nadie es enemigo de nadie, sino que vivimos y compartimos todos y todas un espacio al que tenemos derecho, todo será posible; pero si esas familias conflictivas e intolerantes, algunas de ellas sumidas en la actividad del narcotráfico, no cambian de estilo y modo de vivir, en el cuidado de sus hijos y en sus formas y estilos de relaciones vecinales, que parece que no desean, todo acabará muy mal. Y, ¡qué pena!

 

No quiero perder la esperanza, porque creo en el ser humano y en todos los seres humanos, sobre todo cuando saben unir esfuerzos, pero muchos tienen que recapacitar, pues ciertas líneas rojas que se están pasando, a nadie nos está permitido pasar.

Comentarios

PAJA EN OJO AJENO 16/07/2015 09:57 #3
Emiliano basta ya de echar siempre balones fuera. Reconoce que tu estrategia no ha servido para mejorar el barrio. Quizás esa era tu estrategia: que no mejorase la situación y así poder seguir solicitando proyectos "salvadores". Extensible a todas las ONG´s. Basta ya de mantener sólo las estructuras¡¡¡ Lo importante son los de abajo.
blanca paloma 09/04/2015 23:48 #2
tantos años y no has echo y no has cambiado nada. mero asistencialismo¡¡¡¡ basta ya de cura ¡¡¡¡ cambia de táctica, reinventate o dejalo porque así lo único que haces es demostrar tu fracaso como proyecto y como idea. Aprende de otros barrios y de otros proyectos con menos retorica hay grupos que consiguen mas resultado.
MAX 29/04/2014 16:37 #1
¡ANIMO BARRIO! ANIMO EMILIANO!

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