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Enganchados al running

Eduardo Lambás
¿Corro un maratón?

La terapia de un compromiso

Terapia detail

Estábamos en la resaca del éxito (para nosotros acabar la media en 1, 37 lo era) y seguíamos corriendo por el momento sin objetivos claros y pasaban los días.

 

En la vida se dan circunstancias personales que te empujan a tomar decisiones drásticas y en mi caso coincidió que en diciembre salí de casa y en enero de la empresa (hablando claro, que me separo y me quedo en el paro). Ahora ya sí que corría por necesidad. Necesidad de mantener mi mente ocupada y relajada y de sentirme fuerte psicológicamente, algo que solo a veces conseguía.

 

En la comida de despedida de mis compañeros de la empresa, me regalaron unas zapatillas y un pulsómetro. En ese justo momento y todavía no sé si debido a la emoción del momento o de algún vinito que habíamos tomado, me comprometí públicamente a correr un maratón ese mismo año. Y justo desde ese anuncio no consigo quitarme de la cabeza la sensación de vértigo, responsabilidad e incluso miedo por el compromiso adquirido.

 

A través de unos amigos del rugby que son unas auténticas máquinas (Alvar, Isra, Pachi, Oli, Teo, Edu, Jaime, Iván, César y alguno que se me olvida), me metí en un grupo de entrenamiento que denominamos rugby&run y que el resto del equipo de rugby denomina lycrados (el resto de adjetivos los omito aunque son todos cariñosos). La mayoría lleva algún maratón en sus piernas. 

 

Ellos iban a correr el maratón de Madrid y para eso se preparaban. Blanco y en botella, tenía que ser Madrid y era el 27 de abril. Me puse en manos de mi personal trainer no remunerado pero eternamente agradecido (Juan Mañeru) del que ya os he hablado en este blog, que es un fenómeno como profesional y como amigo y que además es una máquina a todo lo que se pone. Me preparó un plan de 10 semanas para preparar el reto pero antes me estuvo preguntando por el grado de compromiso y sacrificio que estaba dispuesto a asumir.

 

Como nos conocemos de hace un montón de años y sabe que lo me diga va a misa, me dio las directrices y la palmadita. A mi compañero de fatigas, Carlos, se lo comunique por si estaba dispuesto a participar conmigo en esta aventura pero explicándole que lo mío era prácticamente por necesidad de mantenerme ocupado y de sentir que puedo con lo que me propongo (era mi terapia de superación). Algún entrenamiento me acompaña pero sintiéndolo mucho por mi parte, él todavía no ha sentido la llamada del maratón; estoy convencido de que correremos juntos uno. (Los espartanos somos así, ¿verdad Carlos?).

 

El siguiente paso que tenía que dar era inscribirme, y lo dí...

 

 

 

Comentarios

jalasheras 07/04/2014 23:18 #2
A por ello monstruo, que ya lo tienes.
Isabel Prieto 07/04/2014 15:37 #1
La verdad es que escribes muy bien , demuestras mucho valor y tienes mucho mérito . Enhorabuena por anticipado porque estoy segura de que lo conseguirás y con buen puesto Ánimo para todo y sigue asi

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