Lambas silueta original

Enganchados al running

Eduardo Lambás
¿Corro un maratón?

El postmaratón

Nos habíamos quedado en el día de la carrera y en los múltiples agradecimientos a todos los que de una manera o de otra me han apoyado, que afortunadamente han sido muchos. Gracias una y mil veces más.

 

Qué fuerza da superar retos y qué bonito es que te feliciten los que te aprecian y saben valorar el esfuerzo y sobre todo los motivos que te han llevado a plantearlo. La vuelta a la realidad es agradable. Se rompe con una rutina muy dura y de muchas semanas. La satisfacción personal es grande y la sensación de felicidad es muy agradable.

 

Pero la vida continúa y seguimos en nuestro otro maratón, que nunca hemos abandonado desde febrero, que es la búsqueda de trabajo. Este maratón es más duro porque no depende de tí, como el otro. Puedes entrenar durísimo, hacer las cosas bien y no llegar a meta, entendiendo carrera como cada proceso de selección en que participas.

 

Cada proceso de selección en que participas es una carrera distinta con el hándicap de que solo llega a meta una persona, la elegida para el puesto. Además el problema hoy en día es simplemente que te dejen participar en la carrera (proceso de selección).

 

En mi caso recomiendo compaginar el “trabajo” de buscar trabajo con cierto nivel de actividad física, dependiendo de las aficiones de cada uno y su estado físico. La generación de endorfinas diaria es muy útil para mantener el estado de ánimo positivo necesario porque el desánimo ronda en cada esquina.

 

En situaciones así es cuando de verdad te das cuenta de lo que vale la gente que te rodea. Sirve para hacer una buena criba en tu listado que nunca viene mal tanto para llevarte decepciones como para grandes alegrías. Las decepciones vienen del lado de “amigos” que no lo eran tanto y las sorpresas de la parte de amigos que se convierten en AMIGOS.

 

Evidentemente nadie va a buscar trabajo por tí pero cuanta más gente cercana sepa de tu situación, más posibilidad hay de que alguien se entere de algo. Recuerdo el día que mande mail a todos mis contactos comunicando mi nueva situación laboral, a ese mail muchos me respondieron felicitándome por mi sinceridad porque conocían casos en los que se ocultaba.

 

Yo respondí que confío en mis amigos, será que soy jugador de equipo.

 

En esas estamos….y en plantearnos otro reto.

 

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