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EL JARDÍN DE HÉRCULES

Eduardo Blázquez

Lluvia dorada sobre las alas de María Valverde y de Liz Taylor

 

María Valverde y Liz Taylor están unidas por su poder para representar la poética del vuelo. Como el viaje de la Libélula por el laberinto, los ojos soñadores de María y Liz, desde clave de luz femenina, se imponen desde las designaciones del alma, los ojos-mandorla se identifican con los ojos de María y Liz.

El lenguaje de sus dos cuerpos, anima femenina dorada, se amplía con las flores doradas proyectadas a la escena, seres de aire, aliadas de  Scheherezade, seres alados por el fuego.

María Valverde en Guisando Libelula  Dorada Taylor Libélula modernismo María Valverde en Guisando Hadas Atkinson Cleopatra

Las obras de Gustav Klimt ensalzaron a las damas de Cabellos dorados, de desatadas cabelleras con velo de oro para ilustrar el estanque de las Hadas, para Campanilla y para el cortejo de las libélulas, se gesta un ciclo misterioso entre las hadas de Galatea que, entre cabelleras disueltas en oro, definen las trenzas doradas convertidas en tributo del altar ultramundano.

Gustav Klim María Valverde  Hada Campanilla Liz de rubia Hadas Atkinson Klein Hada Brian

Las hebras, el pelo soltado y soleado, al deslazar, al esparcir, manifiestan los abundantes mensajes de Liz y María; oro undoso, cabellos de trigo, blanca túnica para Helena de Troya de Rossetti, para Monna Vanna; las matas de pelo, como paisaje simbólico, establece la unión de Tiziano con Rossetti, una eterna primavera platónica, dorada escultura del jardín renacentista, beldades áureas reconstruidas en el imperio solar de Yves Klein, dorado e ígneo paraje, lluvia de oro, dorado quimérico.

A Rossetti Klein 5Kidman Klein 1 A Rossetti 2 Ellen Kooi 4 Flora

Cleopatra asciende desde el Baño dorado de Liz.

Taylor impone sus sustancias interpretativas para insistir en la fortaleza intelectual y física de sus personajes, intercala lo sensible y lo sensual, diosa dorada por la lluvia de la poesía móvil, ilustra los ojos iluminados de María Valverde, joven creadora que representa la contemplación del vuelo, la belleza contemplativa que germina inocencia y naturalidad.

Cleopatra Veneto Cleopatra 3 Damasrto  Bella Durmiente Cleopatra 5

María Valverde tiene un rostro emocional, onírico.

Aguas doradas y primaverales que se elevan para representar la poética del vuelo. Entre las Elfas y Galadriel, se conforman con ser guardianas de hadas y de los seres alados, damas etéreas que confirman la importancia de las actrices para cambiar, como las hadas.

María Valverde con una niña Hada Rackham María Valverde en Guisando Hada Rackham 2 María Valverde

El hada emblemática nació en el Renacimiento, vestida de blanco y azul, se convirtió en punto de partida para las imágenes de Alan Lee y Brian Froud; apareció en escena la mítica Titania de Shakespeare, llegó la inquieta Campanilla de Peter Pan a la corte de Fantasía, para remitir a lugares y a imágenes de los espíritus de la Noche, ilustrados por Atkinson Grimshaw, Richard Doyle y Arthur Rackham.

María Valverde 2 Hadas Lee María Valverde  Danae perseo Eduardo Blázquez y María Valverde en Guisando

Idealizar la vida dentro de los ojos de Liz y María, desde la sublimación que niega el Deseo, desplaza a Eros para marcar el camino de la poética del vuelo. Bajo el agua dorada de Dánae, iluminadora de Taylor y Valverde, las consagradas almas miran al aire y a la luz del simbólico cuerpo solar.

Danae  Cleopatra 4 Danae 4 María Valverde 3 Danae 3 

Taylor es el iluminado lago y Valverde es el arroyo sinuoso. Las dos creadoras, como la insigne Pandora de Rossetti, revitalizan el ciclo de Ginebra con las imágenes ardientes de Lord Leighton.

Dulce femineidad y escalera de oro, que ensalza a Andrómeda desde el canto a la noche, para llegar al alma de la selva femenina, núcleo interior de Liz y María, sublimes y de hermosura indefinida, vitales y de gran intensidad en sus interpretaciones.

Taylor Bellini Fortuna Danae perseo Viena Sezz

Ambas, desde la descomposición de la luz, explican la visión de un hada como María y una esfinge como Liz.

Taylor se alimenta de la Judith de Cranach el Viejo para ascender a la oscura noche.

Como la montaña cósmica y el árbol alquimista, lo solar y lo dorado revisten la imagen de cristal del lugar sagrado de La Bella Durmiente, de Liz y María.

María Valverde y José Miguel Blázquez Hada Rackham3 Narcisos Eduardo Blázquez y María Valverde

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