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EL JARDÍN DE HÉRCULES

Eduardo Blázquez

LA SOLEDAD, LA MELANCOLÍA

Por Eduardo Blázquez

Al arte de la tierra se llega desde el alma femenina, desde las visiones de las damas húmedas en el desierto de los anacoretas. La llama del desierto se visualiza en los rostros sinceros de Marilyn Monroe y Holly Hunter, geniales actrices dotadas para definir el relato simbólico-mitológico en el cine y venerar, a su vez, la sagrada oscuridad, la Melancolía. Sus rostros revelan la convulsión calmada, la activa contemplación, la conmoción serena de la fuerza poética y emocional de la tierra de Soledad.

 

 


La Oda a la Melancholia, revitalizada en las imágenes del artista Durero, explica el significado de la Melancolía como imagen nostálgica por su amada Italia, por el Humanismo de Ficino. La Melancolía de Durero se retoma en Buñuel, en la Edad de Oro.

 


La luz ambigua, el furor femenino y la tristeza húmeda, alimentan el ascenso a la cumbre del monte de soledad. La necesidad de un mirador o ventana para Contemplar el abismo interior, visualizado en el paisaje amplío y primitivo, ancestral y puro, se une a la magia de las cuevas prehistóricas elevadas en escala, escenografía de la naturaleza alimentada por la imaginación de la anacoreta.


Saturno conduce a la contemplación y al pensamiento creador ensalzado por Ficino. La  ventana sin luz y el sueño creador, estímulos ante el sarcófago de la Aurora y del Crepúsculo, se alimentarán de la primavera floreada de Bóboli.

 


Las Diosas fluviales que presiden las islas de Saturno, islas de metamorfosis -de Dafne y de Ofelia-, se unen en la escena nupcial de Lars von Trier, que en Melancolía, Melancholia(2011), crean una imagen poderosa con la actriz Kirsten Dunst, Ofelia-Orlando que exalta el poder cambiante y generador de las esferas cósmicas.

 


Los Caninos melancólicos en el Otro Mundo, como Lara, acompañan a la Melancolía, reina en el proceso creativo que se adentra en la construcción de la alegoría para manifestarse como concepto abstracto del Sueño.


La alegoría y la Noche se unen para iluminar a las Damas melancólicas desde el prisma Neoplatónico de Miguel Ángel.


En Vidas Rebeldes(1961), el director John Huston logró que el alma de Marilyn comulgará con el paisaje de soledad, el vaciado del espacio y la figura de la gran actriz se someten a la tristeza; la dimensión melancólica de la escena evidencia sinceridad y verdad, el páramo permite llorar a la protagonista por la muerte de los caballos, indefensos animales que se someten a la fuerza cruel de hombres y de situaciones que llevan al personaje a una escena memorable y única; la inmensa actriz se convierte en doloroso autorretrato, la naturaleza circundante traduce la soledad de Marilyn, sus ojos representan la melancolía del enigma.


En la película Orgullo y Prejuicio (2005), dirigida por Joe Wright, se permite al taciturno personaje de Lizzy, interpretada por Keira Knightley, divinizar  la contemplación romántica desde la revitalizadora mirada al paisaje con alma, una imagen saturniana, como un sendero de luz oscura que une a Eros y su vuelo con la Tierra de Soledad.
En El Piano(1993), película de Jane Campion, el personaje central, interpretado por Holly Hunter, crea con pocos elementos la imagen de la tierra de soledad, la melancolía invade a la dama de negro, alegórica visión que define la inmovilidad de la derrota ante Saturno;  se eleva la melancolía a la plenitud al fusionarse con su amado piano; sucumbe a la tristeza, pero al reencontrase con el piano en la playa, el temperamento solitario se canaliza en la espiral y el caballo de mar construido que, en la clave del Land Art, escenifica un recorrido articulado por el camino simbólico originario, una dialéctica interior que se proyecta en el arte de la Tierra, en el Land Arte(sobre el tema lean el gran libro de Tonia Raquejo) que se une a la mano colgante y al rostro inclinado, a los objetos simbólicos y al canino, para definir la dialéctica de la Melancolía.


Al redescubrir las claves de la Melancolía partiendo de Ficino, bajo la luz interior del reino de Saturno, se materializan los ideales alegorizados en Vidas rebeldes y en El piano, obras que ejemplifican la Tierra de Soledad de las Damas.

Comentarios

FIOREN 27/09/2015 12:02 #1
No conozco a nadie en el ámbito de la Historia del Arte en la actualidad, que pueda hacer semejantes análisis sutiles hasta el virtuosismo y el parangón del cine con el resto de las Artes, como Eduardo. Me parece alucinante. Yo soy profesional del asunto, pero una vez le oí diseccionar el trasfondo arquitectónico y escenográfico en general de la peli de El señor de los anillos, siempre lo cuento, y me quedé anonadada, porque ni siquiera yo había captado hasta tal punto las connotaciones, influencias, semejanzas y paralelismos, con tal acierto. Pues, como aqui se ha hecho, en la percepción del alma humana. Im-presionante.

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