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EL JARDÍN DE HÉRCULES

Eduardo Blázquez

DAVID BECKHAM ante el SUEÑO DEL GUERRERO

Iluminar el cuerpo del futbolista Beckham lleva al esplendor de la belleza, es un cuerpo repleto de majestad y de un poder tangible que libera para adentrarse en la vida contemplativa tutelada por Saturno.

Endimión, un pastor bellísimo que imploró a Zeus ser eternamente joven en un sueño eterno, dormirá con su amada Selene cada Noche reconstruyendo un camino sempiterno hacia Eros, el Deseo. David Beckham es Endimión, se identifica con Apolo y con Dionisos; las visiones del cuerpo del futbolista recuperan la imaginería pagana, se revitaliza la imagen del sol en la belleza de Beckham, el cuerpo y el rostro revelan el goce de la belleza, que se diversifica bajo formas distintas, los espectadores buscamos el lazo de unión con su Sueño. El amor es siempre deseo, Desiderio.

Eros 1 Endimion

El sueño del Caballero de RafaelEros 2

Desde la unión, el desnudo de Beckham resucita la mirada entre búsquedas y encuentros. ÂżCómo se engarzan la belleza visual contemplativa con las inclinaciones del deseo carnal?

El mito del Sueño del pastor y del futbolista se somete al reino de la Melancolía.

Eros 3 Endimion 2Eros 4

El Amor Sagrado y el Amor Profano, desdoblada visión de la Belleza reposada de Beckham, unen lo humano con lo divino, funden lo sagrado con lo profano. ÂżEstamos viviendo la belleza efímera o la Belleza eterna?

Estamos ante la ambivalencia de la desnudez como motivo iconográfico que, unido al universo de La Melancolía, conduce a la Verdad desnuda desde la pureza del sueño inocente, marcadamente platónico. En el rostro del mito, los ojos durmientes y la cabellera son signos aéreos, humo leve para Leonardo da Vinci.

300 David Beckham

Cuerpo escultóricoAquiles

La pintura €œEl sueño de Endimión€ de Nicolás Guy Brenet(1728-1792) , unida a El sueño del caballero (1504) de Rafael y a €œEl sueño del rey Arturo en Avalon€ de Burne-Jones, marcan y explican los placeres de una unión permanente de cuerpos en los Sueños, cada rostro es una anticipación de los frutos terrenales, nutrientes necesarios encaminadas al heroísmo, al guerrero amado.

El guerrero tiene un desnudo aéreo, un cuerpo triunfal.

David Beckham Avalon

Guerrero y DamaCaballeros

En la escultura de Carlos V dominando al furor, el Emperador está vestido con coraza romana, emulando a los míticos Emperadores. La compleja obra es un encargo de Carlos V a Leone Leoni, la escultura será terminada por Pompeo Leoni y remite a Virgilio para adentrase en la unión del retrato alegórico con la mitología, exaltando el contraste entre el paisaje de la armadura y la suavidad de un cuerpo idealizado, un ritual cambiante y perverso para la mirada. El feroz Marte tiene un cuerpo suave, dos fuerzas en una obra inquietante desde la aparente armonía. El desnudo y la coraza de Héctor (Eric Bana), en la película Troya (2004) de Petersen, expresa el complejo entramado del guerrero, une la intimidad del héroe que, desde una lenta conquista, conduce a la carne iluminada, a la pureza del deseo, al lado oscuro de Eros. Las lágrimas del sueño de David, representadas en la insigne exposición del museo Thyssen, con fotogramas del video de Sam Taylor-Wood, marcan en el espectador la imagen del rostro inocente y del cuerpo insondable, el sueño de la sensualidad.

Carlos VMiguel ÁngelLeoni

Somos intrusos mirando los ojos de Beckham.

Tanto las ensoñaciones de damas, como las de caballeros, diferencian el cuerpo del Rey Leónidas (Gerard Butler), en la película 300(2007) de Snyder, del retrato de Carlos V desnudo y del gran Sueño del futbolista. Apolo ilumina la belleza de David Beckham, Dionisos aporta sugestión a un territorio sensorial. El guerrero convierte en remoto el deleite. Los Cuerpos serenos y hermosos del Caballero, desde la derrota y el dolor, desde las heridas idealizadas, elevan la esfera mítica de Eros.

Orfeo Furor

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