Atrezzo original

El Baúl del atrezzo

Antonio Sánchez

Superhéroes

 

Por fin llegó el estreno Los Vengadores. No podía perdérmela. Soy un fan incondicional €“podéis llamarme incluso friki- de esto de los superhéroes, desde que en mi infancia y juventud disfruté de ellos en páginas y páginas de cómics, hasta ahora, momento en el que Hollywood sigue padeciendo la fiebre de este maravilloso género. Me encantan, como a tanto público que está dando alas a la industria norteamericana para apostar por ellos.

Los Vengadores, alejándome de mi extrema subjetividad como "radical seguidor", es una buena película, una característica que están llevando como bandera muchas de las últimas películas del género. A pesar de ser un producto puramente comercial, un producto que busca el taquillazo a base de muchos dólares y de muchos efectos especiales, Los Vengadores es un producto de calidad €“aunque muchos puristas de la tierra quieran discutírmelo-, una buena obra desde el punto de vista artístico y una excelente apuesta desde el punto de vista de la producción. Un guión cuidado, unos personajes bien llevados y una excelente adaptación que han sabido enlazar a la perfección con las películas que le preceden que tienen a los mismos como protagonistas: Iron Man, Hulk, Capitán América y Thor.

 

Esta "secuela de Thor" nos deja pegados a las butacas en un frenético viaje de dos horas y media que parecen pasarse en un abrir y cerrar de ojos. Las historias que encierran los personajes, sus pensamientos, divagaciones, relaciones y extravagancias se mezclan a la perfección con esa historia épica de los superhéroes en la que se mezclan otros elementos como la desconfianza, la traición, el amor, etc.

Los Vengadores es uno más de esos productos de calidad del cine de superhéroes que Hollywood y editoriales como Marvel y DC nos han regalado desde que comenzó el siglo XXI.

Los que tenemos más años recordamos de nuestra infancia las películas de Superman protagonizadas por Christopher Reeve en los años setenta y ochenta o las entregas de los ochenta y noventa de Batman dirigidas por Tim Burton y protagonizadas por Michael Keaton €“para mi y para muchos, auténticas maravillas de la gran pantalla- Junto a ellas llegaron otras de baja calidad, como El Castigador, La Sombra, Spawn, Blade o las horribles entregas tercera y cuarta del hombre murciélago.

No sería hasta la llegada del siglo XXI cuando los productores cambiaran el chip para apostar fuerte por ellos. Spiderman, en 2002, sólo sería el comienzo de una "década prodigiosa". Con ella y sus secuelas llegarían, con sus numerosas entregas en cada uno de los casos, X-Men, Los Cuatro Fantásticos, Iron Man, Thor, Hulk, Superman Returns, Capitán América, Daredevil, Hellboy, y un largo etcétera... Una enorme oferta de películas que en muchos casos han aprobado con sobresaliente, aunque nos encontremos también con notables, aprobados raspones y suspensos sin paliativos.

De tanta oferta sólo algunas llegan a conseguir la matrícula de honor según mi punto de vista, ese calificativo que las coloca entre eso que llaman obras de culto y entre las que yo incluyo tres, que en realidad son cinco (lo cierto es que tres ahora mismo). Estoy hablando, primero, de la trilogía de Batman de Chris Nolan, que a falta de la tercera entrega ya podemos decir que nos encontramos ante dos obras maestras que incluyen unos guiones excepcionales acompañados de unas interpretaciones prodigiosas, sin meterme a calificar el resto de temas (fotografía, vestuario, atrezzo, etc. €“geniales sin paliativos-).

 

En segundo lugar nos topamos con Watchmen, una maravilla perfectamente adaptada del cómic €“el mejor jamás escrito y dibujado en la historia de los superhéroes-, creada a su imagen y semejanza. La historia de unos superhéroes en horas bajas, odiados y perseguidos. Una historia lejos de lo habitual con un largo elenco de protagonistas, que van contando sus historias de forma independiente y enlazándolas entre ellas.

 

La otra, la última, una película que me sorprendió gratamente, Kick Ass, a la que sólo critican los fans acérrimos del cómic, porque esperaban ciertas cosas que no quisieron llevarse al cine. Esta película también es poco común, ya que nos cuenta el sueño de un chico que quiere ser superhéroe sin capacidades para serlo. En su vida se mezclaran peligrosos enemigos y un padre y una hija muy especiales. Muy bien hecha estéticamente y muy bien llevada a la pantalla a través de un gran guión. Una joya.

 

Los Vengadores se queda a las puertas, aunque desde aquí os invito a ir a verla -si es posible en el cine, su hábitat natural- y en el formato que mejor os convenga, en 3D para los que quieran verse envueltos por la acción de la película, o en 2D para los cinéfilos clásicos. Sea como sea, no os defraudará.

PD: Hablando de la última trilogía de Batman, aquí tenéis el tráiler de lo que está por llegar en julio... The Dark Knight Rises (El caballero oscuro. La leyenda renace):

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