Silueta2saul original

El base atómico

Saúl Asensio

Michael Young y los 30 años de la Plata en LA

De la cruz vs volkov detail

Este 10 de agosto se cumplirán 30 años del punto de inflexión para el baloncesto español. Fue el momento en el que el equipo nacional, como así le gustaba a su arquitecto Antonio Díaz-Miguel que se denominara a la selección, lograba el mayor éxito de nuestro querido deporte hasta que emergió la generación del 80. Hoy en día la Plata de Los Ángeles aún sigue siendo la referencia para los románticos del basket.

Nunca se nos olvidará haber trasnochado o los madrugones de aquel verano mágico del 84. Además estoy seguro que cada buen aficionado al baloncesto recuerda que estaba haciendo el día de la final olímpica de Los Ángeles. Ese 10 de agosto de 1984. En mi caso aún siendo muy niño me encontraba de vacaciones con mi familia en Alcoceber (Castellón). Fue ahí, desde una casa rodeada por la típica huerta valenciana, donde disfruté de todo el torneo, excepto el primer partido contra Canadá que lo vi en Valladolid y que recuerdo que se emitió a tempranas horas de la mañana del 30 de julio.

 

La final contra EE.UU no tuvo historia porque los americanos arrasaron. Los jugadores españoles sabían que era imposible ganar como ya comprobaron en el choque de la 1ª fase y además estaban agotados tras 13 meses sin parar de entrenar y jugar partidos. Aún así la hazaña ya estaba conseguida con la presencia en la final después de la victoria épica ante Yugoslavia.

 

Pues bien, recordando esta cita, diré que el CB Valladolid degustó en años posteriores un trocito de esa Plata histórica representada en los jugadores José Manuel Beirán, Juan Domingo De la Cruz y Juan Antonio Corbalán, quienes pasaron por sus filas en las campañas 86-87, 87-88 y 88-89, y 90-91, respectivamente.

 

Pero rememorando a la magnífica selección americana de 1984, quiero recordar la figura de un jugador que fue ídolo fugaz en Valladolid y que no se quedó lejos de entrar en la lista definitiva para LA. Se trata de Michael Wayne Young. Un exterior que tuvo protagonismo en los trials que supervisó con mano de hierro Bobby Knight en los que comenzó citando a 72 figuras universitarias en abril en las instalaciones de la universidad de Indiana.

 

Coach Knight lo tenía claro. Anteponía el sacrificio defensivo al puro talento. En esa línea hizo su equipo, así que por el camino ya se quedaron candidatos de la talla de AC Green, Joe Dumars, Danny Manning o Mark Price y otros que sonarían en años posteriores como posibles para el CB Valladolid, casos de Roy Tarpley o Kenny Walker.

 

Pero en ese elenco tras el gran primer corte si figuraban primeros espadas como Michael Jordan, Pat Ewing, Chris Mullin, Charles Barkley, Karl Malone, John Stockton o Terry Porter. También estaba Mike Brown, pívot que fuera objeto del deseo del club morado al menos durante un par de veranos. Y Michael Young entre ellos.

 

No llegaba a los 2.00 metros, zurdo y anotador letal. Fue una estrella de la universidad de Houston donde compartió quinteto con Hakeem Olajuwon. Tanto que su camiseta con el dorsal 42 sería retirada. Siendo All-american obtuvo una destacada posición en la 1ª ronda del draft 84, donde fue elegido con el 24 por los Celtics de Boston.

 

Pero Young no pudo formar parte de la última fase a la que accedieron 20 jugadores. Con él se bajó del tren un hall of famer como Karl Malone.

 

El que si peleó hasta el final fue Charles Barkley y aquí hago un inciso antes de continuar con Young, ya que la historia fue curiosa. Bobby Knight sabía del tremendo talento de Barkley, en su etapa universitaria mas un 5 que un 4, pero el coach dijo que para entrar en el equipo definitivo Sir Charles debía bajar de sus 130 kilos a cerca de 100, lo que le permitiría elevar su capacidad defensiva hasta donde el técnico de Indiana quería.

 

Barkley, que a pesar de su peso se movía como un base, sabía que la petición de Knight era inalcanzable y se dirigió a los aficionados, “se que si pudierais votar yo estaría en el equipo olímpico”. Pero antes de irse definitivamente reconoció su “mala defensa” durante los trials y a pesar de que los problemas físicos de Ewing hicieron a Knight reflexionar durante unos momentos sobre si llevar al genio de Alabama en lugar del center de Georgetown, finalmente Barkley quedó fuera de una selección que lideraron en el Fórum de Inglewood para llevarse el Oro de calle Michael Jordan, Chris Mullin, Sam Perkins y el propio Ewing.

 

El único jugador de aquella selección histórica americana que llegó a militar en un equipo ACB fue el base Leon Wood, ahora árbitro NBA, que demostró un altísimo nivel en España que le sirvió de trampolín para volver a la mejor liga del mundo. Llegó a anotar 44 puntos en un partido con el CAI Zaragoza, tres menos que el récord histórico del CB Valladolid que durante años lució Michael Young y que comparte ahora con el gran Oscar Schmidt. 47 puntos le endosó al Real Madrid el texano el 3 de enero de 1988.

 

Tras no cuajar su carrera NBA, Young dio el salto a Europa como MVP de la entonces prestigiosa CBA. En el periodo estival de 1987 fue seducido por la oferta de 80.000 dólares del entonces Fórum Filatélico Valladolid. Es probablemente con el eterno Nate Davis, el 2-3 estadounidense de mayor talento que hayamos visto a orillas del Pisuerga. En su primer año formó pareja con un viejo rockero favorito de Manel Comas, Mike Phillips, y compartió vestuario con De la Cruz.

 

Young causó sensación en Pucela donde sus promedios fueron de 23.5 puntos y 4.8 rebotes por partido, pero mediada la segunda temporada y después de alcanzar su partido 48 en la ACB con el club, el estadounidense abandonó su disciplina con polémica ya que al parecer se negó a pasar unos análisis médicos que tenían por objeto diagnosticar los motivos del bajón físico que sufrió. Le sustituyó el base Fred Cofield.

 

Antes, a Young le daría tiempo para jugar en el homenaje a Davis junto al propio Nate y a una pléyade de históricos morados. También a hacer algo que sus compatriotas no pudieron en Los Ángeles por el boicot, medir sus fuerzas con la selección soviética y el TSKA Moscú en varios amistosos defendiendo la camiseta del CB Valladolid. Después de apabullar en el Preolímpico de París, la URSS hubiera sido la única capaz, según decían, de plantarle cara a los americanos en LA, aunque yo creo que no sólo los soviéticos, sino cualquier otra selección que hubiera estado en lugar de España en la final, habría sucumbido ante el poderío físico y la defensa del Team USA, en ese momento años luz por delante del baloncesto europeo.

 

A pesar de no poder participar en la consecución del Oro olímpico y de su salida por la puerta de atrás del CB Valladolid, a Young el destino le recompensaría con una exitosa trayectoria posterior coronada con la Copa de Europa lograda con Limoges en 1993. Una pena que las circunstancias impidieran que se prolongara la carrera de este talentoso anotador en Pucela, ya que podría haberse convertido en un americano de mucho mayor peso en la historia morada.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: