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El base atómico

Saúl Asensio

El Mundial de Valladolid y Lalo

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Este viernes se cumplen 23 años del inicio de un evento singular. Uno de esos torneos poco convencionales que se viven una vez y que pudimos disfrutar por nuestras tierras. Además, con presencia vallisoletana en la pista y el banquillo, ya que participaron nuestro eterno capi Lalo García y el entrenador Gustavo Aranzana, nada menos que siendo ambos parte del Equipo Nacional U23, diseñado en exclusiva para esta cita.

Nos situamos. Estamos a finales de julio de 1993, en aquel momento estaba a punto de cumplirse el primer aniversario del angolazo que aún escocía al basket español. Tras el fiasco de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, la FEB realizó un lavado de cara a la selección absoluta despidiendo al gran Antonio Díaz Miguel tras casi 27 años en el cargo. Por él entró otro peso pesado, Lolo Sainz. Savia nueva pero con poso histórico que revitalizó también a las categorías inferiores. En esto apareció la FIBA y se sacó de la chistera un evento que pretendía servir de puente y dar continuidad al trabajo con los jugadores jóvenes, amortiguando de este modo el gran salto entre las últimas fases de formación y el combinado senior.  

 

Y en estas y por una vez y sin que haya servido de precedente, un experimental Mundial U23 se celebraba en Castilla y León. En los últimos 10 días de julio, entre el 22 y el 31, Palencia y Burgos en la primera fase -de grupos-, y después Valladolid con la fase final en el Polideportivo Pisuerga, acogieron a 12 combinados nacionales –EE.UU, Francia, Brasil, Italia, Grecia, Argentina, España, Australia, Israel, Angola, Corea del Sur y China Taipei- que representaban lo más granado a nivel global y por países, en cuanto a jugadores nacidos a comienzos de la década de los 70 del siglo pasado.

 

Junto a nuestro Lalo que ya había sido internacional absoluto un año antes en la preparación para la Olimpiada de Barcelona, Aranzana había convocado para la ocasión a un equipo corajudo salpicado con dosis de calidad, especialmente en el puesto de alero donde figuraban jugadores como Paraíso, Hernández o Esteller. Galilea en la dirección y Alfonso Reyes por dentro ponían consistencia y puntos. Los centímetros eran cosa del tristemente desaparecido Ángel Almeida, aunque desde sus 2.13 tampoco resultó determinante. Tomás y Josines González, Santos, Aísa y Talaverón completaban la lista.

 

Pero a pesar de que la preparación no fue mal, España hizo un torneo insulso, acabó séptima con tres victorias en ocho partidos y Aranzana se quejó en repetidas ocasiones de la actitud de sus jugadores, achacándoles incluso falta de compromiso y desidia.

 

Tampoco fue un gran campeonato para Lalo García. El escolta del Fórum Valladolid no brilló en la estadística, posiblemente muy sacrificado en tareas defensivas, en una selección donde la voz cantante en ataque la llevaron Reyes, Paraíso y Galilea. Un jugador por puesto.

 

En cuanto al desarrollo del evento, España se presentó en Burgos debutando en el Grupo A ante la inalcanzable Estados Unidos. En el Team USA estaban jugadores que harían carrera NBA como Monty Williams, Eddie Jones, Corliss Williamson, Theo Ratliff o Wesley Person y otro que lo haría sobre todo en Europa, el base Stevin Smith, curiosamente mejor anotador de su selección en el M-U23.

 

Posiblemente la primera parte contra Estados Unidos fue lo mejor de los U23 en el torneo. Llevaron al descanso el partido empatado ante un conjunto al que nadie siquiera tosió, excepto Italia en la primera fase. Pero en una segunda parte sin chispa, los chicos de Aranzana fueron doblados y cayeron sin paliativos, 62-89. Lalo no anotó ante los estadunidenses pero se desquitó en la jornada siguiente con una victoria balsámica, 109-92, ante la Corea del Sur del máximo anotador del torneo, Moon (29.4 pts/p), y además logrando su mejor actuación ofensiva, 17 puntos.

Lalo se refería con mucha frecuencia a otro integrante de aquel combinado americano, Cherokee Parks, un pívot blanco, techo de su selección y que también entraría en la NBA. Era muy observador, seguro que captó alguna peculiaridad del center californiano además de sufrir su fortaleza. Parks por cierto, hizo un torneo muy regular siendo 4º anotador de EE.UU con más de 10 tantos por choque.

 

Estoy convencido de que un triunfo en la tercera cita frente a la Francia de Sciarra, Bonato, Risacher, Ade-Mensah… habría variado el destino de España en el Mundial. Después de dominar durante muchos minutos llegando a estar 18 arriba en la 1ª parte y 7 al descanso, 42-35, los de Aranzana se fueron diluyendo y sobre la bocina Yann Bonato certificó la victoria gala, 72-71. La decepción se mitigó en parte ganando al día siguiente de 18 a Angola y asegurando el pase a cuartos. Lalo superó la decena en anotación contra los africanos e hizo 2 a Francia.

 

En la 5ª jornada España e Italia pugnaban por la importante tercera plaza de cara a un más asequible cruce. Sin embargo los de Mario Blasone, que pasaron algunos apuros al inicio de la segunda parte, fueron más conscientes de lo que había en juego, 59-76. El cuadro transalpino presentó en Castilla y León un equipazo, con jugadores como Frosini, Fucka, Abbio, De Pol o Bonora. Lalo no anotó este día y Aranzana, disgustado, aunque oficialmente el motivo fue asistir de urgencia en Palencia a un partido del Grupo B, no acudió a la rueda de prensa dejando la comparecencia post-partido a su segundo, Pedro Enériz.

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asada la fase liguilla España ocupaba la 4ª posición del Grupo A. En cuartos ya en Valladolid el rival fue el líder del Grupo B, la selección de Brasil, que no llegaba invicto a esta cita. Su gran peligro tenía nombre y apellido y era alero, Rogerio Klafke. Salvando las distancias, un digno heredero del gran Óscar Schmidt.

 

El Polideportivo Pisuerga recibía a la selección con buen ambiente y 3.000 espectadores en la grada. Sobre el encuentro y después de ir 18 abajo, en los segundos 20 minutos España tiró de orgullo y logró estar en varias ocasiones a sólo 2 puntos ilusionando al público con la remontada. Pero no llegó a culminar y dijo finalmente adiós a las medallas, 73-77. Lalo García sumó ese día 5 tantos y Klafke 23 con 5/7 triples.

 

Sin mucho tiempo para digerir la decepción, España se vio abocada a jugar por la quinta plaza frente a Grecia. Una selección irregular que había sido capaz de derrotar a Brasil y Argentina en la primera fase, pero a la vez de caer contra rivales más flojos como Israel y Australia. Los helenos se mostraron eficaces contra España y aunque a 16 segundos para la conclusión un triple de Esteller ponía la victoria a tiro, 67-69, no hubo premio y se perdió por 4.

 

No quedaba otra que luchar por la séptima plaza, que no cumplía las expectativas. Pero acabar sabe mejor ganando y la clara victoria ante Australia en Pisuerga, sin Lalo, que la víspera había anotado 1 sólo punto ante el combinado liderado por Stavrakopoulos y Mamatziolas, evitó la debacle aunque no la insatisfacción general.

 

 

A modo de resumen, decir que por encima de España en este Mundial quedó una Argentina con jugadores de alto rendimiento en la ACB como Nicola, Racca, Montecchia o Wolkowisky. Junto a ellos el hermano de Manu, Sebastián Ginóbili, formaba en aquella selección albiceleste U23. Su derrota en el cruce de cuartos frente a Italia, 74-68, y ante los griegos por segunda ocasión en el torneo, 81-83, les mandó a la sexta posición, previo triunfo contra Australia.

 

Y finalmente en la pelea por las medallas sin sorpresas. Estados Unidos siguió su intratable progresión y fue merecido Oro al derrotar primero en semis por segunda ocasión en el campeonato a Italia, 85-72, y ganando también nuevamente a Francia en la final, 87-73. Los galos se habían deshecho de Brasil en semifinales, 83-91, que fue Bronce al superar después a los italianos, 79-76.

 

 

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