Esther original

Delirios en femenino

Esther Pedraza

Rajoy, los jefes y las hormigas

Hormigas detail

Cuentan que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido a su gente que esté permanentemente en la calle para explicar a los ciudadanos los logros de su partido. Rajoy siempre ha dicho que él gana mucho en las distancias cortas, pero ignoramos si eso también les ocurre a sus presidentes provinciales. A la vista de lo que conocemos,  elegir bien a los que tienen que dirigir la trayectoria correcta parece más cosa de hormigas.

Al arrullo de la noche, en la terraza de Yolanda ubicada fuera de la ciudad, los sonidos de la vida nos despiertan multitud de comentarios. Para nosotras, urbanitas desde que se llevaron las hombreras, la naturaleza fue siempre como Teruel: algo que dicen que existe. Pero los años te acercan a lo auténtico, es inevitable, y la mirada se vuelve más aguda, más interior. “Es curioso, exclama Cristina, la edad hace que pierdas algo de vista, algo de oído, algo de flexibilidad, pero te potencia el sentido común”. “Si, el sentido de lo que de verdad importa”, exclamamos todas.

 

Llevo años sorprendiéndome con la llegada de las estaciones. Seguramente tenga que ver en ello el hecho de que cada día, al levantarme,lo primero que observo son esos árboles gigantes que rodean mi lugar. Los veo mutar, pasar del verde al dorado y después a la nada, para de nuevo, al llegar la primavera, renacer al milagro de la vida. Y con él, la llegada de multitud de insectos que también tienen su historia.

 

Mientras nos preguntamos si el verano es un tiempo mucho más muerto que el invierno y si no estará  sobrevalorado, un montoncito de tierra nos llama la atención. “¿Sabes que tienes hormigas, Yol?”, le informa Marta. “Están por todas partes. Ya he decidido no luchar. Son demasiadas y me temo que mucho mejor  organizadas que yo”, le responde resignada.

 

Las hormigas son fascinantes y si, como yo pienso, los seres humanos alcanzáramos el grado de sentido común imprescindible para vivir mejor al principio de nuestra andadura, estaríamos constantemente estudiándolas para imitar algunos de sus modelos.

 

El físico de sistemas complejos Ofer Feinerman y sus colegas del Instituto Weizmann de Rehovot, Israel, llevan mucho tiempo observando la cooperación de estos insectos. Tras someter a los pequeños animales a cientos de experimentos, acaban de publicar sus extraordinarias conclusiones en Nature Comumunications.

 

.-“Las hormigas resuelven sus retos con el entorno mediante un delicado equilibrio entre la anarquía y el adocenamiento. Justo lo que necesitamos los seres humanos, empezando por los españoles”, apunta Ana que sigue desazonada con la situación política que estamos viviendo.

 

Parece que el cerebro no está en el hormiguero, como algunos creían, sino en la hormiga. Pero resulta interesante reflexionar acerca como estos animales ponen su cerebro personal al servicio del todo, que saben es mucho más que la suma de las partes.

 

Al parecer, y siempre según este estudio, basta la llegada de una sola hormiga, una hormiga exploradora bien informada, para que el resto ponga su esfuerzo y su trabajo al servicio de la que conoce el destino y la dirección. Esto no quiere decir que los individuos en posiciones de privilegio sean los organizadores del comportamiento del resto, sólo que como tienen la mejor información, la capacidad para dirigir la trayectoria correcta, el conjunto acepta sus reglas.

 

“¿Te imaginas cientos de hormigas moviéndose compulsivamente sin orden ni concierto, sin saber a dónde llevar la comida, de un lado para otro?, Ana está imparable. “Pues así somos los humanos, moviéndonos sin saber hacía donde vamos, como pollo sin cabeza. A través de este estudio he llegado a la conclusión de que en  política estamos como estamos porque o bien los que nos gobiernan no son la hormiga exploradora, o porque la hormiga exploradora que tiene la información no quiere compartirla”.

 

“Bueno, sonríe Cristina, o lo mismo es que el resto de las hormigas, o sea, el pueblo, no quiere aceptar lo que los más informados les dicen y prefiera a los que estén menos preparados”.

 

jefe

 

“¿Estáis hablando de jefes? .Susana estalla, ¿Estáis, por casualidad hablando de esos seres sin empatía, sin conocimiento, sin el más mínimo sentido común, que están a la cabeza de los proyectos y nos mandan de un lado para otro sin saber dónde está la entrada del hormiguero? ¡ Oh, no, no hablemos de los jefes!. A no ser que alguien pueda un día hacer un estudio acerca del modo en el que el más inútil de los trabajadores consigue llegar a un puesto de dirección!”.

 

De algún modo, sí: estamos hablando de jefes. De jefes en la política, en la empresa, en la escuela, en el hospital. Cabezas visibles capaces de llevar a buen puerto cualquier cosa necesaria y útil para todos. Algunas hemos tenido hormigas exploradoras fantásticas en nuestra vida profesional, pero hemos de reconocer que han sido las menos, “Da la sensación de que en cualquier ámbito de nuestra sociedad adolecemos de líderes”, se queja Ana.

 

“Lo que hay es mucha desinformación, mucha manipulación y mucho sálvese el que pueda, añade Marta. Pero los nuevos y relucientes hijos de la democracia acaban de caerse del caballo, como Saulo. Resulta que el panorama de desasistencia a los mas necesitados no era tal, que los ayuntamientos no estaban tan desencaminados en sus programas y que se han hecho algunas cosas medianamente bien.¡ Que sirva estar dentro para no volvernos más locos, por favor! Y que cambien lo que no esté bien, pero no lo que si lo estaba sólo porque lo hicieron otros. ¿Tendrán esa nobleza?”

 

Los árboles empezarán a dejar caer sus hojas dentro de unos meses anunciando la llegada del otoño, un otoño que augura mucho movimiento en nuestro hormiguero. Las hormigas exploradoras de cada partido político intentarán que el resto nos pongamos en formación al servicio de su todo. Rajoy les ha dicho a sus presidentes provinciales que dejen claro que las reformas han empezado a dar sus frutos. Pedro Sánchez, Pablo Iglesias o Albert Rivera han lanzado sus consignas de que lo que necesitamos es un cambio. Todos ellos son individuos en posiciones de privilegio, pero no deben olvidarse de que no son ellos quienes organizan nuestro comportamiento. Si los refranes populares engloban la sabiduría de siglos, conviene recordar algunos, como que cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.

 

“Pues yo a estos politicastros les lanzo otro, zanja Susana. Más hace una hormiga andando, que un buey echado”.

 

Y a todas nos viene a la mente esa bonita frase de José Miguel Moreno, ex diputado del PP de Madrid. “aquí estoy, tocándome los huevos, que para eso me hice diputado”. Con un par!

 

hormigas

Comentarios

Martin 02/08/2015 19:02 #1
La diferencia entre humanos y políticos es que las hormigas van todas a una y los políticos todos a lo mismo que no es otra cosa que cada uno a su interés.

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