Esther original

Delirios en femenino

Esther Pedraza

López Aguilar, un político enredado en su propia tela de araña

Lopez aguilar detail

Decía Nicolás Chamfort, escritor metido a periodista en los fragores de la revolución francesa, que hacía siglos que la opinión pública era la peor de las opiniones. Y lo decía en el SXVIII, ajeno a lo que estaba por venir e incapaz de imaginar hasta donde llegarían los gobernantes para dirigirla a sus intereses. Pero ocurre que, a veces, la arrogancia nos convierte en esclavos de nuestros más furibundos despropósitos

En mi grupo de amigas nos tomamos muy en serio la violencia machista porque algunas lo han vivido muy de cerca y otras han tenido que bregar en los tribunales o a pie de calle con ella. Este conocimiento nos hace siempre cautas, lo que no implica  que no seamos combativas. Por eso hemos debatido entre cafés y tostadas todo lo relativo a la denuncia de maltrato contra Juan Fernando López Aguilar, el que fuera Ministro de Justicia justo cuando se aprobó una ley en la que el denunciado tiene que probar su inocencia y no su culpabilidad.

 

“Toda causa tiene dos lados, como las monedas” comentaba Ana, abogada de las buenas. “Es muy difícil probar el maltrato en la intimidad del hogar, lo que hacía que muchos maltratadores se fueran de rositas, pero que la palabra de una mujer sea probatoria de los hechos es una aberración jurídica en nuestro sistema de presunción de inocencia”.

 

Pero aquél 7 de octubre de 2004 el Congreso aprobó por unanimidad, con todos los votos a favor, el proyecto de Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género que permitía esta “aberración”, y hoy le pasa factura al artífice.

 

“¿No dijo en aquellos años López Aguilar que  las denuncias falsas eran un “coste soportable”? Pues a soportarlo”, sentencia Ana, a la vez que deja claro que con ésto no quiere decir que este caso esté dentro de ese grupo. Él dice que su mujer lo hace porque quiere quedarse con la custodia de los niños, ella que no lo ha hecho, la familia que no denuncia porque tiene miedo a que él, abogado y con poder, le quite precisamente esa custodia y los vecinos que han visto de todo. Cualquiera de las razones es una razón para dar un paso a los tribunales o para callar, lo que hace más difícil tomar partido.

 

De la perversidad de esta ley se han dicho muchas cosas pero poco del motivo por la que se llevó a efecto. Fue la primera ley aprobada por el Gobierno Socialista y Marta apunta a que había prisa por demostrar que ellos no tenían nada que ver con la caverna troglodita que se había vivido en la era Aznar: “Las asociaciones feministas, todas de su línea ideológica, presionaron mucho y quizás se pasaron de “progres” al sacar pecho sobre la primera ley europea en esa materia”. Y es que la opinión pública, esa que se forja según José Luis Sampedro desde los que mandan a través de los medios, estaba aquél año un poco ansiosa y desmelenada en los temas sociales.

 

“Por cierto”, pregunta Julia, “¿Qué dicen de este asunto las feministas?¿No es más gordo esto que la frase de Cañete que armó tanto revuelo en sus filas, o qué las salidas de tono verbales del alcalde de Valladolid? Porque sólo he leído una opinión de una asociación dando crédito a la denuncia”

 

Y lo has leído porque les han ido a preguntar, Julia, que de “motu propio”  todas han dado la callada por respuesta  y hay ocasiones,  como decía Unamuno, donde el silencio es la peor mentira.

 

Entonces entramos en nuestra gran pasión: el cine. Robert De Niro dijo al joven aspirante después del juicio: “ Has aprendido dos cosas importantes, a no traicionar a un amigo y no irte nunca de la lengua”. ¿Por qué será que nos ha venido a la cabeza la película  Uno de los nuestros?

 

 

Comentarios

Yol 19/04/2015 12:51 #4
Direis que llego tarde pero me costaba opinar sobre una noticia tan peculiar ... quien impulsó la Ley contra la violencia de género es acusado de violento contra su esposa. Pues como bien dices Esther, su propia ley le obliga ahora a demostrar su inocencia. Pero es decepcionante, igual que el silencio de los grupos feministas. Totalmente de acuerdo contigo, amiga.
Rafael H. 11/04/2015 13:10 #3
Es un tema tan importante, y al mismo tiempo tan complejo... Es verdad que hay denuncias falsas. Pero es todavía más real, la cantidad de mujeres que sufren malos tratos, y no denuncian... Que retiran la denuncia por miedo... Que se sienten desprotegidas...Y es una terrible realidad el número de mujeres que pierden la vida, o que pierden las ganas de vivir... Tienes razón en lo que dices, pero... es tan difícil, a veces, demostrar los malos tratos, la violencia psicológica, o física... Enhorabuena, por hacernos pensar, y darle vueltas a las cosas... Hasta pronto.
Ribera 11/04/2015 08:03 #2
Tan cierto, tan verdad, tan bien escrito, como cierto y verdad que la gente que puede comentar lo que quiera pero que lo único que hace es poner un no me gusta y no da la cara, son unos cobardes. Un privilegio leerte. Enhorabuena a ti y a Tribuna por elegir a gente de altura. Te seguiré leyendo
Maria B. 10/04/2015 10:31 #1
¡¡¡ IMPRESIONANTES !! El texto, el contenido y la emoción que transmites. Gracias Esther.Lo leo y me parece escucharte de nuevo. !!! Qué maravilla !!! Se echaba de menos tu coherencia.Tu saber decir. Y es que esto del periodismo es como hacer torrijas:una cosa es freir pan mojado en leche y otra muy distinta es ser "Torrijera mayor del Reino". Ese regusto nos dejan tus textos. Toda tú se te aprecia. Gracias.Se te quiere.Eres grande. Muuuuuaaaaa

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: