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De todo un poco…

Vidal Holgado

¿Por qué los llaman jamones si son chorizos?

Tuve que explicarle a mi amigo portugués que presunto en español significa otra cosa, ahora que bien pensado,  al tratarse de  disfrutantes  de tarjetas negras donde abundan los pata negra a cualquiera se le podría ocurrir ascenderles de chorizos a jamones que no deja de ser un artículo de categoría superior.


En España, país donde se pilla infraganti al ladrón en el lugar del crimen, con la palanqueta en la mano y llenando la bolsa con el botín, a la par que se le hace una película fetén donde se le ve el careto con toda nitidez, a lo evidente, llamamos presunto, así podemos encontrarnos con situaciones de lo más sui generis. Podemos asistir a sesiones judiciales donde vemos a jueces y fiscales convertidos en actores, a los abogados defensores en apuntadores y a los acusados ocupando el graderío que debería destinarse al público, público que brilla por su ausencia, pues ni siquiera hay un par de individuos que podrían ocupar el banquillo de los acusado, dada la falta de espacio y que es el único sitio disponible. Es de suponer que la ausencia de público se debe, además de a la falta de espacio, a evitar que dentro de la sala se oigan juramentos y expresiones  que dejarían los dedicados a la entrada en amables cumplidos, amén de que podría producirse algún que otro intento de embiste, dada la arrogancia y hasta chulería con que se manifiestas varios de los encausados, que incluso se permiten abuchear y abroncar a jueces y fiscales como si fueran malos actores de una obra teatral y los culpables por pedir cuentas a estos angelitos.


Lo niegan todo, piden la anulación del juicio y llegan a manifestar que existieron gastos con su tarjeta en sitios donde jamás estuvieron, vamos que cualquiera podría haber utilizado su tarjeta una noche, pegarse un homenaje con 50 invitados en el restaurante más caro de Madrid o de Nueva York, cerrar un puticlub, darle un meneo a la tarjeta de 6000 € y ellos sin enterarse del sablazo, eso era lo que les preocupaban los gastos con tarjeta, lógico, como el dinero no era suyo, y nos quieren hacer creer que formaba parte de su remuneración cuando no vigilaban la cuenta, con lo rácanos y miserables que han demostrado ser.


Debería legislarse de forma que los ladrones de guante blanco no pudieran contratar a los bufetes más afamados y obligatoriamente fueran defendidos por quien les tocara en el turno de oficio, puede que así se hiciera algo más de justicia y puede que nos ahorráramos gastos, porque lo que está claro es que los pagan con el dinero trincado que ya sabemos quién lo restituye, 25.000 millones del ala para sostener Caja Madrid y luego hacen la pantomima de comer de bocadillo o ir al restaurante de currantes más próximo donde sirven un menú de 10 euros, claro, que si fuera cierto que no pueden disponer de sus bienes, ¿entonces, quien paga?, si es que los unos y los otros se ríen de todos nosotros con total impunidad.


Veremos como acaba la función, con toda seguridad quedaremos defraudados, imposible que se traspasen líneas que están marcadas de antemano, poco a poco en las sesiones se oyen cosas nuevas, alguno que otro se desliza y nos enteramos de algo más, poco de todas formas, porque aquí hay más tomate que en Orlando y la Vegas del Guadiana juntos, ya puede deducirse que las tarjetas se otorgaban para pagar favores, para acallar bocas y para domar díscolos, que poderoso caballero es don dinero y más eficiente que el látigo, que el método ha sido utilizado profusamente por los partidos políticos, que la práctica de uso de tarjetas black no ha sido exclusivo de Caja Madrid y que podría salpicar a  miembros de los poderes que mueven los hilos y que están, por supuesto, por encima incluso de los gobiernos, mientras tanto asistamos al espectáculo procurando no indignarnos demasiado, que no nos va a servir de nada y es peligroso para nuestra salud, mejor tomárselo con calma.

Comentarios

Cooperativista 09/10/2016 12:04 #1
Y que lo digas tu que te has llevado todo lo que has querido de la cooperativa. Qué cinismo¡¡¡¡

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