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De todo un poco…

Vidal Holgado

Dos mujeres y dos hombres

Entre los asuntos políticos en candelero durante esta semana, aparte del sempiterno desacuerdo entre políticos que nos arrastrará a unas terceras elecciones que acabarán sirviendo para lo mismo que las anteriores, no sabemos si esto tendrá algún final y cuando y como, eso sí, el hartazgo del personal parece ya insuperable, aunque más bien constituye una demostración más de lo que los humanos podemos soportar, aparte, repito, de que nuestros políticos no se pongan de acuerdo para alumbrarnos un gobierno, esta semana nos hemos topado con el patinazo de Rosa Valdeón, la imputación de Rita Barberà y las peticiones del fiscal para Chaves Y Griñán.

 

Para ir de menor a mayor, al menos según mi apreciación, empecemos con Rosa Valdeón. Lo de Rosa Valdeón es grave, muy grave y pienso que ha hecho bien al dimitir, debería también dejar de ejercer cualquier cargo que suponga responsabilidades públicas, incluido la representación como procuradora, a pesar de sea una pérdida ya que parece ser que algunas voces la califican como una política honrada, especímenes que como estamos comprobando no abundan y que debe de ser verdad cuando sus enemigos políticos, es decir, sus colegas de partido, según definición de Churchill, se la han tirado a la yugular con una saña rayana en el odio mortal, curiosamente son sus adversarios, incluido alguno que está en las antípodas políticamente, los que la reconocen como una persona de valía, claro que el que sus adversarios la elogien puede que no la haga ningún favor sino que proporciona munición a sus enemigos para seguir atacándola, más de uno dirá ves te lo dije, esta siempre ha sido una descastada y que bien nos ha venido que la haya pifiado para librarnos de ella.

 

En cuanto a Rita Barberà, al final ha acabado imputada, algo que deberías ver sucedido hace tiempo, la verdad es que la imagen que transmite es totalmente antagónica a la de Rosa, mientras Rosa podría parecer víctima de la mala suerte, la imagen transmitida por Rita es la de una mujer soberbia y no lo digo porque con toda su narices se niegue a abandonar el Senado, al fin y al cabo al haber caído definitivamente en desgracia tiene derecho a defenderse, del partido la han echado aunque haya sido a última hora y cuando ya han tenido que aceptar lo inevitable, era imposible seguir como si nada pasara, aunque bien es cierto que hace tiempo ya había gente en el partido que clamaba por dar una solución a la situación, pero todavía hay quien insiste en que se la maltrata sin tener en cuenta los servicios prestados y los sacrificios realizados, como si lo hubiera hecho de forma altruista, parece ser que nadie aquí reconoce que desempeñar ciertos cargos también tiene sus compensaciones y que por supuesto no lo hacen gratis, aún así no se debe de exagerar haciendo leña del árbol caído. Podría justificarse el caso de Rosa como víctima de la mala suerte y debido a estar pasando una situación personal complicada, difícil teniendo en cuenta que es médica y que conducía como un zombi, pero en fin, ¿Cuántos de nosotros podríamos decir que estamos libres de pecado?, sin embargo, en el caso de Rita no cabe justificación alguna, nadie va a creerse que no era conocedora de los tejemanejes con el blanqueo del dinero y aunque por importe esté muy lejos de lo que a otros afecta, lo grave es que también demuestra que aprobaba la financiación ilegal del partido, todos sabemos de dónde salía el dinero que tan altruistamente donaban empresas, por supuesto a cambio de favores que le suponían sustanciosos beneficios, beneficios que salían del erario público que se nutre del de los impuestos soportados por todos los ciudadanos. El trasfondo es la situación corrupta que no hay día en el que no aflore algún caso o nos enteremos de que los conocidos son mucho más graves de lo que inicialmente nos contaron.

 

Y por último vamos a referirnos al señor Chaves y al señor Griñán, dos políticos que hace tiempo deberían residir entre rejas y que también podemos comprobar, no con sorpresa porque ya estamos curados de espanto, como sus correligionarios también les defienden, llegando a decir que no se han lucrado de la situación y como en el caso de Susana Díaz, que de la forma que se expresa podríamos pensar que también formaba parte de la trama, al hablarnos ahora de la honradez y honestidad de esto señores, no sé si serán honestos, ni me importa, pero honrados desde luego que no y eso de que no se han lucrado personalmente es lo que ella dice y que nadie se cree, si no se han enriquecido a nivel personal, han beneficiado a su familia más directa de tal forma que no cabe duda que han tenido un lucro económico eso sin tener en cuenta que han utilizado recursos públicos para mantener una red clientelar que les ha permitido estar durante muchos años mandando, alguien también dirá que se deben tener en cuenta los servicios prestados y sacrificios realizados pero no nos hablará de las ventajas preventas y beneficios que reporta un alto cargo y no solamente mientras se ejerce si no de cara al futuro, si de verdad se hiciera justicia muchos políticos acabarían con su patrimonio y sus derechos a pensiones embargados, reconociéndoles solamente la prestación de los 400 € mensuales con los que muchos españoles tienen que subsistir, muchas veces por culpa de estos políticos.

 

En resumen, que comprobamos día a día como el mérito más valorado en cualquier político es su fidelidad al clan, la honradez la eficacia el buen hacer, son méritos secundarios que si falla el primero no libran a ninguno de acabar en el arroyo, habría que modificar la ley electoral y la ley de partidos para evitar que sea así, el mundo de la política se ha convertido en un charco inmundo donde los batracios campean a sus anchas y lo malo es que para secar el charco hay que contar con las ranas y así es imposible.

 

Que situación tan diferente viviríamos si hombres de estado y políticos honrados se hicieran notar más por encima de tanto sinvergüenza, políticos como aquél alcalde de ficción que hace ya 500 años tuvo los mismísimos de plantarle al Rey que el honor es patrimonio del alma y el alma solo es de Dios, hoy la mayoría tienen como prioridad suministrarle las lentejas al cuerpo argumentándonos que es para que no le abandone el alma, argumento que puede que nos traguemos como pusilánimes. La honra, el honor, el buen hacer, el respeto a las normas de convivencia y a las leyes, etc., son valores totalmente degradados y en desuso, como desgraciadamente podemos comprobar cotidianamente.

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