Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

Un hombre para comérselo

Si hay un tipo que me cae bien en televisión ese es Alberto Chicote. Y no sólo por soltar perlitas como la de “Veo al Gobierno soso de cojones. Poco hecho. No le vendría mal un ratito más en la olla”. Por cierto, no puedo estar más de acuerdo. Ni tampoco por el hecho de que le divierta vestirse de Agatha Ruiz de la Prada, que para nada le resta masculinidad a su potente voz. Si no por decir verdades como puños, delante de cientos de espectadores y a la cara de esos que le intentan colar que ese bogavante con arroz que se sirve en su negocio es el más fresco de la ciudad o que las cocinas de sus restaurantes están más limpias que el uniforme colorista que él mismo lleva.

Gracias que este hombre no terminara siendo bombero, su sueño hasta 3º de BUP. No sé vosotros, pero yo lo veo más entre pucheros que sacando la manguera y apagando fuegos en época estival, aunque estoy segura que eso tampoco se le hubiera dado nada mal después de sofocar incontrolables incendios verbales entre empresarios, cocineros y camareros en las cocinas de muchos de los chiringuitos y restaurantes de nuestro país; algunos al borde del cierre si no es por las lecciones de este chef cuya infancia quedó marcada por Mazinger Z y al que le gusta montar muñequitos de Lego.

 

De primeras puede parecer un hombre tosco, bruto y un poco ‘tocapelotas’; un tanto quisquilloso y un voceras de coj… de cuidado. Pero luego resulta ser un tipo con el corazón tan grande que te emociona con sentencias tan firmes como la de “Para resurgir de las cenizas primero hay que quemar los cimientos”. Así se habla, Chicote. Directo. Con determinación. Sin florituras. Sin importarte ser la pesadilla de muchos… y el sueño de muchas. Por el dominio de los fogones, me refiero.

 

Pero lo cojas por donde lo cojas este hombre está para comérselo. Por su creatividad, por su manera de entender la restauración, por el arte que tiene para cocinar, por su empatía… Pero, si por algo Chicote está en su punto de sal, es por enseñar al espectador otra visión de hacer cocina en televisión y por ponerle muchos colores y corazones al arte culinario.

 

Este próximo miércoles estrena programa en Antena 3: ‘Top Chef’, del que espero más que una réplica del exitoso ‘MasterChef’ de La 1 en el que aprendimos a elaborar el Huevo ‘Gorrotxategui’ con ensalada líquida de hierbas y papada de cerdo. Habrá que esperar hasta ese día para ver si el talent show de cocineros profesionales es capaz de comerse a grandes bocados, salvo cambios de última hora, a ‘Hay una cosa que te quiero decir’ (Telecinco), ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo?’ (Cuatro), ‘Revolution’ (La Sexta) y ‘Comando Actualidad’ (La 1).

 

Presiento que el día del estreno no nos empacharemos con el primer plato que se nos sirva en la mesa; que nos dejarán reposar bien la comida y que no tendremos ningún problema de digestión. Eso sí, nos incitarán —aún no sé cómo— a repetir para la próxima semana, aunque entiendo que con diferente menú. De lo que no tengo duda es que Alberto Chicote tiene un nuevo reto en televisión. Dice que es más difícil juzgar en ‘Top Chef’ porque los concursantes son animales de cocina y que lucharán por cumplir su sueño de abrir un restaurante valorado en más de cien mil euros. ¿Por qué la gente tiene sueños tan caros?

 

El mío es mucho más económico. Aprender de un hombre con tanta pasión por la cocina como Chicote y, por supuesto, del resto del equipo para elaborar mis propios platos en casa, mezclados entre la cocina tradicional y la nueva tecnología, e invitar a los amigos y alardear con la coletilla de “me lo ha enseñado Chicote”. ¡Mucha suerte con el programa y a todos vosotros que os aproveche el post!

 

Twitter: @VeronicaFdezGo

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