Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

No soporto a mi hijo, Âżqué hago?

Hay muchos padres que no soportan a sus hijos, tanto si son pequeños como si están ya un poco creciditos. De hecho, hay más padres de los que nos imaginamos. Y muchos los que se sienten agredidos por ellos. No saben qué hacer con sus hijos, cómo educarles y, lo más importante, cómo conseguir que los respeten. Pero ante esto€Ś !La televisión les ha encontrado la solución! Ha estrenado distintos programas para solventarles la papeleta a la hora de buscar una solución alternativa y de orientarles acerca de la educación que deben dar a sus hijos. Qué harían los padres si no existiera €˜Cuatro€™€Ś Programas como €˜Supernanny€™ o €˜Hermano Mayor€™ les hacen los deberes y, por tanto, les permiten desde hace unos años dormir más tranquilos. Para que luego digan que la tele no es formativa€Ś

Si alguno de vosotros os sentís identificados con los casos que se ven en €˜Supernanny€™ y tenéis niños de entre 2 y 10 años, estáis de enhorabuena. El programa está buscando nuevos casos para su séptima temporada tras el éxito cosechado en sus anteriores seis ediciones. Así tendréis la oportunidad de conocer a la Supernanny española, Rocío Ramos-Paúl, quien siempre localiza los problemas de conducta que se dan de manera habitual en una familia. Y no os preocupéis porque las grabaciones de los programas se adaptan a vuestras rutinas con el fin de no interferir en las actividades cotidianas de los niños ni en sus horarios habituales. !Los derechos de los menores por encima de todo!

Y si Rocío Ramos-Paúl controla como nadie a los niños, Pedro García Aguado hace lo correspondiente con los adolescentes. Unos adolescentes que más que personas, en algunos casos son auténticas fieras que no titubean a la hora de levantar la mano a unos padres que no saben en qué se han equivocado. Recuerdo el caso de Rosana, con la que se estrenó la tercera temporada de €˜Hermano Mayor€™, a la que no le temblaba la voz cuando gritaba delante de las cámaras que quería que su madre se muriera y no sentía ningún tipo de vergĂźenza cuando la empujaba o rompía todo lo que se encontraba a su alrededor. A tenor de cómo está cambiando la juventud en nuestro país, me atrevería a decir que no cuesta mucho encontrar casos así en los castings.

Reconozco que cuando veo estos programas echo la vista atrás, recupero mi infancia y juventud y, a continuación, me embarga un gran sentimiento de pena. Pena al ver cómo se está perdiendo el respeto a los padres y cómo han desaparecido unos valores que para mí son fundamentales en una persona, tan fundamentales como los que se protegen en los artículos del 15 al 29 de la Constitución Española. Al final del programa esa pena se convierte en esperanza, más que nada por la mejoría que experimentan esos hijos nada empáticos, aunque no sé si creérmela del todo.

Si tuviera que criticar algo de estos programas, sería el que no muestran si las pautas que en su día se les dieron a estos padres e hijos para mejorar su comportamiento han surtido efecto a largo plazo. Porque queda muy bonito en la pantalla y para tranquilidad del espectador plasmar la transformación que sufre el hijo agresivo y maleducado durante unas semanas o algunos meses pero, Âży si nos volviéramos a colar en sus casas un año o varios después? ÂżHabrían vuelto a las andadas?

Éste es el mensaje que les traslado a los productores de este tipo de programas y a sus coach, ahora que se está buscando para la próxima temporada al coach sustituto de Pedro García Aguado que ha abandonado el programa de Mediaset España para irse a la competencia, al futuro grupo Antena 3, para presentar un nuevo proyecto en La Sexta, del que aún no se sabe nada, aunque se intuye que puede ser del mismo estilo que €˜Hermano Mayor€™. Por el momento, seguiremos viéndolo en los siete programas que quedan grabados. En su Twitter ha asegurado que con €˜Hermano Mayor€™ había tocado techo.

Por otro lado, tengo la duda de si con este tipo de programas, en los que se ve mucha violencia por parte de unos jóvenes, no se consigue en la sociedad el efecto contrario al que se pretende. ÂżLa televisión realmente aumenta los casos de violencia? La intuición me dice que si vemos mucha violencia en los medios de comunicación, al final nos volvemos insensibles a ella o, peor aún, se puede acabar imitándola. Espero que esta vez mi intuición me falle porque si no€ŚQue Dios nos coja confesados.

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