Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

Mis peticiones a la televisión

No soy yo de mucho pedir pero como todo ser humano tengo un límite y éste me ha llegado con la televisión, medio del que siempre he sido fiel seguidora y al que he defendido pese a ver cosas, en determinadas situaciones, que son indefendibles. La gota que colmó el vaso llegó hace unas semanas y creo que es el momento de que, entre todos, pidamos a la televisión de nuestro país lo que esperamos de ella.
1. En primer lugar, le pido a la televisión, ella que presume de ser tan democrática, que Ana Pastor regrese a ‘Los Desayunos’ de Televisión Española. No tengo ninguna duda de que los motivos de su destitución son meramente políticos, actitud que no entiendo puesto que TVE es la televisión de todos los españoles y, en su día, el PP decidió por decreto eliminar la necesidad de un acuerdo de dos tercios de la cámara para elegir a la Junta Directiva de TVE. Sin desmerecer el trabajo periodístico de María Casado, su sustituta a partir de la próxima temporada, va a ser muy complicado que sus entrevistas alcancen el impacto internacional logrado con las de Ana Pastor, como la que le realizó al presidente de Irán. Aunque no estoy de acuerdo con los que la acusan de parcial y, en el caso de que alguna vez hubiera inclinado la balanza más hacia un lado que hacia otro, ¿TVE no es una televisión plural, como se nos transmite en la propaganda que hacen de sus informativos?

2. Otro dilema es el de las corridas de toros. En este punto seguro que me saldrán muchos detractores pero, sin ánimo de ofender a nadie y con todo mi respeto hacia ellos, pido a la televisión que vuelvan las corridas de toros a TVE. Echo de menos sentarme frente a la pantalla un domingo cualquiera y no poder disfrutar de esta tradición española que tantos buenos momentos me dio de pequeña cuando la veía por la tele junto a mi abuelo. Y no por eso se me revolvían las tripas a la hora de la merienda como alegan que les pasa a los contrarios al arte de la tauromaquia.

3. Pido también a la televisión que se respeten los horarios infantiles. No es que España no cumpla el horario de protección infantil en televisión enmarcado en la franja horaria desde las 6:00 horas hasta las 22:00 horas, sino que es el país que menos respeta el horario de seguridad de la Unión Europea. Creo que no basta con que se sancione a aquellas cadenas que emitan contenidos inadecuados dentro de esta franja horaria de protección infantil, porque una sanción económica les sale muy barato y parece que se ríen de la Ley General de la Comunicación Audiovisual, sino que se tendrían que tomar medidas más severas que les permitiera no olvidar lo que les obliga esta Ley.

4. Asimismo, pido a la televisión de nuestro país que no haya contraprogramación. A los telespectadores nos pone de muy mala leche planificar nuestra existencia en torno a un programa o serie televisiva y que en el último momento nos enteremos de que la han cambiado por otro contenido más acorde, al fin y al cabo, a la competencia. ¿Pero quiénes importan más: los otros canales o la audiencia?

5. No sé si estaré pidiendo demasiado pero no quiero que se me quede nada en el tintero. Además de todo lo anterior, pido a la televisión que apueste más por las series españolas que por las extranjeras. No me explico cómo se ha podido llegar a la situación de tener que guardar en el baúl de los recuerdos, a la espera de que llegue el presupuesto, producciones tan geniales como ‘Cuéntame cómo pasó’ o ‘Águila Roja’. Soy de las que pienso que hay que apostar primero por lo ‘made in Spain’ y, en segundo lugar, por las producciones estadounidenses que a muchos han comido ya la sesera y privado de abrir su mente a nuevos horizontes.

6. Y, por último, y para no parecer demasiado pedigüeña, pido a la televisión que ponga límite a la información sensacionalista, incluso amarillista la llamaría yo, por la que apuestan algunos programas. Se tiene que acabar el ‘todo vale’ con tal de entretener a la audiencia porque más parece que nos tratan de tontos que de otra cosa. Los espectadores ya estamos cansados de ver siempre lo mismo, pedimos calidad y estamos demandando contenidos nuevos con los que poder disfrutar, no sólo pasar el rato y estas tardes de excesivo calor. Y, sobre todo, contenidos que nos hagan pensar porque que no se nos olvide que “la televisión es un arma de doble filo, con la que incluso el espectador puede llegar a suicidarse”. Esta frase de la periodista argentina de origen español Virginia Vilanova no podría ser más apropiada para poner fin a mis peticiones a la televisión. ¿Cuáles son las tuyas?

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