Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

La diputada que habló demasiado

El hombre inteligente es aquel que más calla y menos dice en momentos de tensión. Por lo que pueda pasar. Andrea Fabra ha mostrado su nivel de inteligencia con tan sólo pronunciar tres palabras. Su “¡Que se jodan!”, que ya ha hecho sombra al “¿Por qué no te callas?” del Rey, ha conseguido que sea usted –por tratarla con educación, de la que carece- más nombrada en apenas unas horas que en los casi cinco años que lleva como diputada del Congreso. Ah, por cierto, ¿conoce usted lo que significa la palabra diputado? Es aquel que tiene la responsabilidad de ser el representante del pueblo y usted, a mi juicio, está muy lejos de serlo. Ni siquiera a Alfred Hitchcock ni a los guionistas de sus películas se les hubiera ocurrido semejante argumento cruel en sus películas de suspense, y menos con un tema tan delicado.

Gracias a la televisión se le ha podido ver esa cara de gusto y recochineo que puso cuando espetó esas tres palabras en el momento en el que el Sr. Rajoy anunció los recortes a los parados. Unas palabras que para el común de los mortales, excepto para usted, no llevan a equívoco alguno. Es lo que tiene la imagen, como el algodón, no engaña, por mucho que después se le busquen los tres pies al gato. Además, a esas personas a las que usted les desea “que se jodan” son las que están pagando su sueldo y, por si fuera poco, están en la situación a la que ustedes, con tanta corrupción y mangoneo, les han abocado. Sí, señora, porque los parados de este país no lo están por gusto, por si no lo había deducido.

Qué imágenes tan diferentes hemos podido ver por parte de los representantes del Gobierno de dos países de la Unión Europea durante el anuncio de los recortes aprobados. Mientras la ministra de Italia no podía contener sus lágrimas, aquí en España Rajoy no podía con tantos aplausos que se le propinaban al enumerar los mayores recortes de la democracia.¬ Reconozco que sentí vergüenza, y aún me dura, de tener los políticos que tenemos al frente de nuestro país. Una vergüenza que no ha sentido Andrea Fabra porque de ser así hubiera abandonado inmediatamente el puesto que ocupa, pero todos sabemos que no lo hará porque la crisis se ve mejor desde arriba.




Lo único que se le ha ocurrido decir es que ese “que se jodan” iba dirigido a los socialistas. Encima de insultarnos, nos quiere tomar por tontos. Pero no me extraña sabiendo de quien es hija e intuyendo los valores morales que se le han podido inculcar. En fin, lo más triste de todo esto es que nuestra clase política, la que tiene que velar por el pueblo, la que en gran parte no sabe hacer la o con un canuto y han sido puestos a dedo, se crucen de brazos y se sientan tranquilos porque hasta que llegue el agua al tejado primero se tiene que inundar el sótano y, sobre todo, me parece incomprensible que ninguno de los populares haya levantado la voz para censurar a esta impresentable. ¿Será porque todos sus compañeros tienen su misma moralidad?

Ni siquiera los San Fermines han sido comentados tanto esta pasada semana como el mensaje a los parados de Andrea Fabra. Ni nos ha impactado tanto que finalice después de tantos años ‘Amar en tiempos revueltos’ en TVE –por decisión de la productora DiagonalTV que ha decidido romper de forma unilateral su relación laboral con la cadena pública, aunque aún hay suficientes capítulos grabados para emitirse algunos meses más- y que Antena 3 se esté planteando hacen un spin-off de la serie original. Ni que la Comisión Nacional de Competencia haya autorizado la fusión entre Antena 3 y La Sexta con severas condiciones. Lo que nos ha dejado de piedra ha sido el “¡Que se jodan!” de una señora que no es digna de representar a los ciudadanos.

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