Veronica original

De la tele a mi sofá

Verónica Fernández
La huelga que batió récord en los directos

El negocio de ser tertuliano de la tele

Si alguien me preguntara en estos momentos ‘Vero, ¿en qué te gustaría trabajar?, no dudaría ni un segundo en contestar: ‘Me gustaría ser tertuliana de televisión’. Y no precisamente por la fama que te puede dar un determinado programa de televisión, algo que no busco, sino porque ser tertuliano de la tele es todo un negocio, te embolsas una considerable cantidad de dinero por decir simplemente lo que piensas sobre determinados asuntos de actualidad, ni más ni menos, aunque ahora también se dice que corren malos tiempos para los tertulianos porque las televisiones pagan menos y a 90 días vista. Pero si te lo consigues montar bien puedes hacer un ‘tour’ por distintos platós y vivir de ello.
En algunos casos ni se requiere tener una carrera universitaria ni nada que se le parezca. Y en muchos, por desgracia, basta con ser un rostro conocido de lo que se ha llamado crónica social. El caso más reciente, el de Carmen Lomana, que se ha convertido en el primer fichaje del renovado ‘+Gente’ de TVE que presentará por las tardes Anne Igartiburu. Después de ejercer como directora de la escuela de ‘Las joyas de la corona’ y como concursante en ‘¡Más que baile!’, este personaje dispondrá de un micro-espacio propio dentro del programa en el que contará las últimas novedades en el mundo de la cultura. Ni más ni menos. Lomana hablando de cultura. Para mí, todo un disparate, pero parece que en la tele lo único que vale en la actualidad es conseguir audiencia y a costa de quien sea, y si esa persona da que hablar, mejor que mejor.

Con respecto a esto podría poner un sinfín de ejemplos. Mario Vaquerizo, el marido de Alaska, sin tener que pensar mucho, que ha conseguido relegar ya a su mujer a un segundo plano dentro del mundo del espectáculo. Y no discuto que él en sí mismo sea todo un ‘show’. Ahora es tertuliano en ‘El programa de AR’, después de pasar por ‘El Hormiguero 3.0’, como lo sigue siendo un Lequio que no despega su trasero de ese sofá de Telecinco por ¬-no nos engañemos- haber sido pareja de la popular Ana Obregón y por sus revolcones en la cama con Mar Flores, además de por tener una lengua viperina que asfixia a todo el que le entre por el ojo izquierdo.

¿A quién no le gustaría cobrar hasta 4.000 euros por sentarse a decir lo que piensa? Puede parecer una aberración en esta época de crisis, pero lo cierto es que algunos tertulianos de la tele cobran esto por sentarse en una silla y decir lo que piensan. ¿Ser tertuliano es un negocio? Sólo basta con reflexionar sobre lo que dice el periodista Alfonso Rojo, que cobraba 1.500 euros en ‘La Noria’ por estar unos minutos en la mesa de debate: “Participar como tertuliano en televisión es mucho mejor que trabajar. Está desproporcionalmente y casi de forma insultante bien pagado, y lo digo yo que soy uno de los que más se beneficia de este sistema”.

Ahora que las tertulias políticas están tan de moda, si les digo que en las de las mañanas el promedio está entre los 300 y los 600 euros por programa (250 euros en ‘Al Rojo Vivo’, de La Sexta; de 300 a 600 en ‘Espejo Público’ de Antena 3; y entre 100 y 400 en ‘Las mañanas de Cuatro’), ¿quién no firmaría ahora mismo por ser tertuliano de televisión? En ‘Los desayunos de TVE’ pagan menos, 150 euros, y en Intereconomía lo hacen con cheques de El Corte Inglés por valor de 300 euros en el caso, por ejemplo, de ‘El Gato al Agua’.

¿Pero qué pensáis que se necesita para ser tertuliano? A mi parecer, basta con no morderse la lengua porque lo que vende es el duelo y el enfrentamiento. Si escoges el otro camino…tienes los días contados en la pequeña pantalla. Si no fijaos en ‘Sálvame Diario’. En este programa el trabajo de tertuliano está cada vez más cotizado e, incluso, se rifan las sillas. Lo importante es hablar, hablar y vocear…aunque no se te escuche. Después hay muchos factores que influyen en el éxito o no de un tertuliano. Como dice Amando de Miguel, catedrático emérito de Sociología en la Universidad Complutense, “yo he recibido los cumplidos más gentiles por mi papel de tertuliano pero también los insultos más soeces. Todo depende de la predisposición del espectador que me juzga. Misterios de la comunicación”. Pues eso.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: