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Fernando Rodríguez López
Blog de Fernando Rodríguez López.

ÂżQué pueden enseñarnos los mitos clásicos sobre la crisis económica?

Esta semana en que Grecia sigue ocupando las primeras páginas de la información, en dura competencia con los problemas de Bankia para €œdesintoxicarse€ del riesgo inmobiliario, con el déficit público y con la prima de riesgo (siempre la prima de riesgo€Ś), merece la pena volver la vista hacia algunos mitos de la antigĂźedad por si pueden ofrecernos alguna inspiración para los tiempos que nos toca vivir.

El nudo gordiano.

Un campesino ata su carro de bueyes con un nudo tan enrevesado que nadie puede desatarlo, tanto que se llega a decir que quien lo logre se convertirá en rey. Finalmente quien lo logra es Alejandro Magno, que se encuentra con el problema y lo soluciona por la vía rápida: cortando el nudo por la mitad con su espada. ÂżAlguna similitud con nuestro día a día? Bueno€Ś el nudo podría ser el déficit, la prima de riesgo,  el euro, el Banco Central Europeo (BCE) y su objetivo de control de la inflación (y no siempre de impulsar el crecimiento), las dificultades para que la economía en esta situación crezca a corto plazo sin estímulos€Ś y la espada en este caso la tiene básicamente Angela Merkel (!coinciden hasta las iniciales!), aunque todavía no sabemos si la usará (vía eurobonos, vía cambio de la actuación del BCE€Ś).

Nudo gordiano 

El mito de Casandra.

El dios Apolo concede a Casandra el don de la profecía, pero luego la maldice (alguna chiquillada, seguro) y la condena a no poder evitar las tragedias que es capaz de predecir. Algunos ven paralelismos entre Casandra y las políticas económicas de control del gasto público, principalmente en el sur de Europa (no precisamente Grecia, por cierto).

El rapto de Europa.

Zeus se enamora de Europa, así que se transformó en toro para que ella le acaricie y se suba a su lomo (lógico, lo que habría hecho cualquiera en su lugar); cuando lo hace, Zeus la rapta y se la lleva a Creta nadando, y luego le hace muchos regalos. Aquí los paralelismos son más enmarañados (Âżalguien ha raptado a Europa?), incluso más románticos (Âżel liberalismo ha raptado a Europa?), pero se admiten sugerencias.

 Rapto Europa

El talón de Aquiles.

Cuando nace Aquiles, su madre le sumerge en el río Estigia para que sea inmortal. Para hacerlo tiene que sostenerle por el talón (el derecho, para más señas), que se convierte así en la única parte vulnerable de su cuerpo. En la guerra de Troya, Paris mata a Aquiles lanzándole una flecha al talón. Buscando el símil podríamos decir que el riesgo inmobiliario de la banca es el talón, aunque sería más difícil presentar a la economía española como Aquiles. Además, nuestro Aquiles tendría que tener más talones: las Comunidades Autónomas, el mercado laboral, la competitividad, la innovación€Ś Se acabaría pareciendo más a un pulpo.

La astucia de Penélope.

Penélope es esposa del rey Odiseo. Cuando el rey está fuera, precisamente en la guerra de Troya, la casa de Penélope se llena de pretendientes. Ella les dice que volverá a casarse cuando termine la labor que está tejiendo, pero para demorar lo más posible ese momento deshace durante la noche lo que va tejiendo por el día. Aquí Penélope recuerda a alguna Comunidad Autónoma: que sí, que hay que reducir el déficit público, pero€Ś hoy no€Ś mañana tal vez.

El hilo de Ariadna.

Ariadna facilita a Teseo un hilo para que éste, que va a enfrentarse con el Minotauro, pueda atarlo a la entrada del laberinto en el que se encuentra la bestia y, después de que lo haya matado, deshaga sus pasos sin perderse. Si el laberinto es el déficit público y la bestia es la prima de riesgo, el hilo de Ariadna sería la consolidación fiscal. Se admiten sugerencias para Teseo y Ariadna.

Dédalo e Ícaro

Dédalo es arquitecto, constructor entre otras cosas del laberinto en el que se encuentra el Minotauro. El rey Minos le encarcela en una isla, junto a su hijo Ícaro. Para escapar, Dédalo idea unas alas formadas por plumas unidas con cera con las que puede volar, y aconseja a Ícaro que no vuele a demasiada altura para evitar que el calor del sol derrita la cera. Pero Ícaro no hace caso, así que las alas se deshacen y se estrella. Aquí Dédalo es el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que limitaba el déficit y la deuda pública para que la entrada en el euro no se convirtiera en una fuente de catástrofes. Para Ícaro€Ś pueden encontrarse varios candidatos entre los países mediterráneos.

 Dédalo e Ícaro

Dejémoslo aquí por hoy, antes de que tengamos que hablar de la caja de Pandora.

 

 

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