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Con la verdad por delante

Gabriel De la Mora
Blog de Gabriel de la Mora en Tribuna de Salamanca.

Un pacto para gobernarlos a todos

Dentro de unas semanas habrá transcurrido un año desde las elecciones municipales. El grupo Ciudadanos optó por llegar a un acuerdo de gobierno con el PP, cuyas consecuencias intento aclarar en un intento de comprensión de la situación actual en el Ayuntamiento de Salamanca, al calor de la última polémica surgida en la comisión de contratación por la pésima gestión del PP en el control de la prestación de los servicios públicos privatizados.

Vaya por delante mi respeto y verdadero aprecio por los concejales y concejalas de Ciudadanos, recuerdo y especial cariño para Tina, con quien escasamente un par de semanas antes de su repentino fallecimiento recuerdo estuve debatiendo acaloradamente sobre políticas vecinales y de participación en la sede de FEVESA, junto con el resto de grupos políticos. Ella se encontraba en su salsa, en su ambiente y verdaderamente alegre, trágico recuerdo ahora.

 

En aquella cita PSOE y Ganemos criticábamos agriamente al PP por su enfrentamiento con las asociaciones de vecinos críticas representadas mayoritariamente por FEVESA, la política de ahogamiento económico y el entorpecimiento deliberado de cualquiera de sus actuaciones, por buenas que fueran para las vecinas y vecinos de la ciudad. Tina se sumaba indignada a dicha crítica, no en vano había sido miembro de la junta directiva de FEVESA muchos años, pero se encogía y enfadaba cuando le intentaba sacar los colores al expresarle que nosotros, Ganemos y PSOE, eramos la auténtica oposición, y que quien mantenía la situación criticada era precisamente, o al menos en parte, ella misma y su grupo, al sostener al gobierno del PP.

 

Y es que la realidad es muy tozuda y difícil de maquillar. Sólo es necesario acudir a los programas electorales y contrastarlos con la práctica desarrollada en este último año por dicho partido y el grado de cumplimiento de su programa en el Ayuntamiento. Por ejemplo:

 

   Desaparición de la figura de los asesores externos como personal de confianza si existe personal funcionario especializado capacitado para realizar dichas funciones.

 

    Limitación  de los cargos de libre designación a nivel 30 o el equivalente a Director General. A todos los puestos por debajo de ese nivel se accederá mediante oposición pública y transparente y serán desempeñados por funcionarios de carrera.

    Transparencia de la financiación de los Grupos Municipales, así como publicación de las cuentas anuales especificando las aportaciones recibidas. El partido se compromete a impulsar y apoyar la creación de un registro público fácilmente accesible donde puedan consultarse las distintas aportaciones concedidas por el Ayuntamiento a los Grupos Municipales.

    Obligación a los partidos de publicar en su página web sus reglamentos, estatutos, cuentas, ingresos y gastos electorales, presupuestos y procedimientos de control internos...

 

Estas propuestas son del programa que el partido Ciudadanos presentó a las elecciones municipales de todo el país, también para la ciudad de Salamanca. También pueden encontrarse en el nuestro, el cual se elaboró de forma participativa para el municipio de Salamanca y está colgado en nuestra web (http://www.ganemosalamanca.es/), junto con el desglose factura a factura de nuestros gastos electorales así como la trayectoria profesional, social y política de nuestra candidatura, junto con  la última declaración de la renta.

 

 

Sin embargo, ninguna de las anteriores propuestas se han llevado a cabo por parte de Ciudadanos o el PP, como otras muchas que pueden encontrarse en su programa; es más, alguna de ellas, como la desaparición de los asesores externos y que nosotros hemos llevado a la práctica, ha sido criticada duramente por el grupo Ciudadanos en el Ayuntamiento.

 

No obstante, puede decirse que una cosa es el programa electoral y otra el acuerdo de investidura; basta decir que pactaron la obligación de la publicación sistemática de la agenda institucional de todos los miembros de la Corporación municipal o el control de la eficacia de las empresas municipales, todo ello en menos de 3 meses. Sobre estos compromisos nada sabemos todavía, quizá debamos empezar a pedirle cuentas al grupo de Ciudadanos. La tesis de este artículo es demostrar precisamente que, en realidad, forman parte del gobierno de la ciudad.

 

Desde luego transparencia poca o ninguna mejora hasta la fecha; hasta tres veces hemos tenido que acudir a los juzgados como grupo municipal de Ganemos Salamanca para que el equipo de gobierno del PP nos de, siquiera, acceso parcial a documentación, en nuestro afán por auditar la gestión, los contratos y servicios públicos. Esta fue la primera prioridad difundida hasta en los panfletos electorales: auditoría de contratos, contratas y contratados. También era una propuesta supuestamente prioritaria para Ciudadanos en campaña, no obstante, y una vez asumido el papel de concubinos, esta auditoría parece que ha pasado a mejor vida, al menos en el Ayuntamiento, no así en la Diputación donde los compañeros de Ciudadanos sí que están requiriendo y auditando documentación.

 

“La haremos poco a poco desde la oposición” explicó entonces Alejandro, su portavoz en el Ayuntamiento, “se gobernará desde el pleno” incluso llegó a decir, intentando dar sensación de no haber traicionado las ansias de cambio de buena parte de sus votantes, por haberle dado el gobierno al PP y no al PSOE de Enrique Cabero.

 

Sin embargo, aunque apenas sabemos de las propuestas de auditorías, transparencia o participación de Ciudadanos, sí  que sabemos otras cosas. Entre ellas que el PP gobierna férreamente, controla todas las comisiones del Pleno del Ayuntamiento y, al menos dos de ellas, las presiden concejales de Ciudadanos. Y quizá este fuera el mayor gol que el PP le endosó a dicho grupo municipal y a todos los grupos políticos. El PP les “cedió” la presidencia de la comisión de contratación y de bienestar social, un dardo envenenado reconocen abiertamente, y ahora entenderán la razón.

 

Y es que las comisiones informativas son órganos descentralizados del pleno y que por muchos años han estado controladas por la mayoría absoluta del PP, quien las ha despojado de todas sus funcionalidades de control y seguimiento de la actividad del equipo de gobierno. En estos órganos los responsables de las distintas áreas deben acudir a informar y rendir cuentas periódicamente, además de participar con el resto de concejales de la oposición en el debate y la toma de decisiones respecto a los asuntos de competencia exclusiva del pleno, como la redacción de reglamentos, ordenanzas o la aprobación del presupuesto.

 

Los órdenes del día, y por tanto los temas que se pueden debatir e incluso votar, son competencia del presidente, quien ordena los debates asistido por el secretario, funcionario delegado del secretario general de la corporación. Esta presidencia, según la legislación estatal, se designa formalmente por el alcalde, pero materialmente por la propia comisión; en nuestro Ayuntamiento, el PP designa directamente las presidencias, para así controlar que no existan órganos municipales en poder de la oposición aunque haya mayoría opositora, llegando a modificar el reglamento municipal para tal fin. Ciudadanos no ha cambiado nada sobre este asunto, es más, se ha “aprovechado” del mismo, para así justificar su “logro” de obtener sendas presidencias fruto del acuerdo con el PP.

 

A priori, podríamos decir que dichas presidencias podrían haber sido positivas, si acaso Ciudadanos tuviera algún interés en controlar y fiscalizar al equipo de gobierno, es decir, fuera miembro de la oposición. Pero la realidad es tozuda, sólo hay que acudir a las convocatorias y las actas de dichas comisiones donde preside Ciudadanos. No se molesten, no encontrarán nada muy diferente de lo que sucedía en anteriores etapas. No hay contenido, en general sólo asuntos de trámite, endosados por el PP para rellenar las convocatorias con algo que enseñar al PSOE y ahora a Ganemos, entre todos cobrar las dietas por asistencia y, en el mejor de los casos, someterse a los ruegos y preguntas que a bien tengan en hacer los concejales más díscolos o que se crean su función de control, donde nuestro grupo desarrolla una intensa labor. Eso sí, en algunas de ellas sin debate plural y de corrido, que es como le gusta a Fernando Rodríguez el turno de ruegos y preguntas, bis a bis con cada grupo sin participación del resto.

 

Esta es también la realidad de la comisión de Bienestar Social que se reproduce de igual modo en la de Contratación, con sus lógicas peculiaridades y donde el sr Castaño más bien parece una marioneta del PP, tal como Ana Suárez de la Sr. Klimowitz, concejala delegada del área de Bienestar Social.

 

En este contexto hace semanas el grupo Ganemos y PSOE presentaron al pleno un sistema exhaustivo de seguimiento y control de la ejecución de las contratas municipales, a la vista de la pésima gestión del gobierno popular y los costes que la ausencia de dicho seguimiento está causando en las arcas públicas.    El grupo de Ciudadanos se puso de perfil entonces, absteniéndose y evitando una mejoría en la gestión de las contratas y servicios externalizados en empresas privadas, algunas de las cuales, por cierto, sospechosas de haber entregado dinero negro al PP en la campaña electoral de 1999, como el mismo teniente alcalde actual plasmó sobre el papel de su puño y letra: FCC, Aqualia, Gecocsa, Grupo Curto...

 

La cuestión es que al presidente de la comisión de contratación del pleno del Ayuntamiento, el sr Fernando Castaño, supuestamente de la oposición, sólo se le ocurre expresar que la situación de la gestión y ejecución de los mismos es perfecta, salvo con ciertos ejemplos negativos (caso piscinas por ejemplo) y que es necesario que el resto de grupos políticos de la oposición se impliquen más en la fiscalización.

 

Hace unas semanas quizá pudiéramos rajar que el señor Castaño y el resto de concejales de Ciudadanos podrían estar abducidos por el PP y que en realidad es que viven muy cómodos en su posición de llave de gobierno, dejando al PP que haga lo que quiera y sólo frunciendo el ceño cuando les parece necesario, para que acaso las propuestas que verdaderamente les interesan, como la creación de la agrupación voluntaria de protección civil, se vayan implementando poco a poco; mientras, podrían apoyar propuestas de la oposición cuando fueran coincidentes, de escaso calado o no removieran especialmente al PP de sus sillones, regalías y privilegios. Todo felicidad.

 

Sin embargo, Ciudadanos debe empezar a tomar consciencia de la imposibilidad de apoyar continuamente al gobierno del PP, defendiendo y protegiendo sus despóticas formas de gobernar, aplaudiendo su pésima gestión y, a la vez, considerarse miembros de la oposición política. Ciudadanos en el Ayuntamiento son una parte más del gobierno del PP y quizá los tontos útiles para intentar “blanquear” la contratación pública y el área de bienestar social, además de controlar a la oposición real en el resto de comisiones, al mantener las presidencias del PP. El pleno no gobierna nin hace oposición porque las comisiones del mismo están maniatadas por Ciudadanos y un PP que no rinde cuentas, impide el debate político, el acceso a la información y la documentación, poniendo cuantas más trabas mejor.

 

Hay que recordar que la oposición política se enfrenta al gobierno y al poder y eso tiene consecuencias para quien lo hace. Ciudadanos por el contrario lo ampara, protege y dice pretender reformarlo, pero eso es imposible... y a los hechos me remito, un año después.

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