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Blog Miguel Refoyo

Tribuna de Salamanca

Agentes de la ley con aire nacional

Aprovechando el estreno de €˜No habrá paz para los malvados€™, de Enrique Urbizu, hacemos un recorrido por los agentes de la ley del cine español.

El cine que pertenezca a géneros poco frecuentados por la cinematografía española siempre ha suscitado acercamientos tímidos, tildados de arriesgados por la infrecuencia con la que estamos acostumbrados a romper barreras a la hora de ofrecer algo equidistante a los cauces normalizados dentro de las cintas taquilleras en España. El cine policiaco, pertenece, como la ciencia ficción o en menor medida el terror (que se ha instalado como un género habitual en el catálogo fílmico patrio), a esa estirpe de películas que devienen en pequeñas muestras de mirar de cerca el compromiso con su propia naturaleza que la abnegada taquilla. Pero hubo un tiempo, allá por los 50, en que esta tradición de modelar la narrativa criminal a base de €˜thrillers€™ de cine negro era algo corriente en nuestro cine como modalidad expresiva que iba más allá del relato policial. Pioneros como Ignacio F. Iquino, Antonio Isasi-Isasmendi, Juan Bosh, Josep María Forn, José Antonio Nieves Conde, José Antonio de la Loma o Francisco Pérez-Dolz abrieron, posiblemente, las páginas más agradecidas a este género patrio tan desconocido como brillante. El género policial ha ido salpicando desde entonces la cinematografía española, brindando a la galería varios agentes que han definido su trabajo de diversas maneras y en distintas épocas. Dentro del policiaco español encontramos una amplia gama de agentes de la ley que componen un pequeño mosaico dentro de la diversidad genérica tan nacional como heterogénea.

Con motivo del estreno de la película de Enrique Urbizu €˜No habrá paz para los malvados€™, he aquí una pequeña muestra de estos personajes de comisaría y pistola con aire nacional


Agente de la ley: FERNANDO OLMOS SÁNCHEZ.
Actor: José Suárez.
Película: €˜Brigada criminal€™ (1950).
Director: Ignacio F. Iquino.

El caso: Las vicisitudes de un joven agente de policía que, lejos de seguir los dictámenes de sus superiores, abandona un caso aparentemente sencillo para meterse en otro mucho más ambicioso y arriesgado: el robo de un banco del que es cliente por parte de unos peligrosos atracadores.
Perfil: A pesar de que con el jefe del cuerpo haya confianza, Olmos es un policía inquieto que no duda en poner peligro su vida infiltrándose en la organización criminal para destaparla. Cuando tiene que €œquitar del medio€ a la novia de uno de los integrantes del grupo que es una soplona, dudará entre seguir con su caso hasta al final o hacer caso a sus condicionamientos como policía.
Ficha policial: Una de las películas germinales del género policiaco español que, a pesar de una espantosa e innecesaria voz en off, hereda la esencia del €˜noir€™ estadounidense y traslada a los contornos patrios una solvente historia puntuada con la música del mítico Augusto Algueró.


Agente de la ley: GERMÁN ARETA.
Actor: Alfredo Landa.
Película: €˜El crack€™ (1981).
Director: José Luis Garci.


El caso: Un ex policía que ejerce de detective privado recibe el encargo de encontrar a la hija de un poderoso empresario de Ponferrada. Lo que parece ser la fuga de una chica embarazada a la que su padre quiere obligar a abortar se complica, anegando al detective en un oscuro mundo de intereses e hipocresía burguesa.
Perfil: Areta es un tipo hosco y con malos modales. Su fisonomía amable, de tipo de bigote, bajito y algo serio esconde un hombre con carácter que expone el modelo a lo Clint Eastwood y responde a la fisonomía de un antihéroe patrio inolvidable. Basta su actitud en ese atraco mientras come un plato combinado en un bar de carretera: €œdevuélveme el mechero o te quemo los huevos€ le dice encañonando al atracador.
Informe policial: Hubo en tiempo en que Garci, llevado de forma sempiterna por su inagotable cinefilia quiso articular un relato que mezclara mitología del €˜thriller€™ yanqui con las circunstancias sociales españolas del momento. El resultado fue una memorable ofrenda a Dashiell Hammett que se produjo durante la transición democrática española respetando el modelo al que se homenajeaba, oscilando entre el equilibrio y la contingencia de asumir con seriedad un filme de estas características.


Agente de la ley: ÁNGEL ESTRADA.
Actor: Antonio Resines.
Película: €˜Todo por la pasta€™ (1991).
Director: Enrique Urbizu.

El caso: Cuarenta y ocho millones de pesetas desaparecidas de un bingo es el botín que pone en jaque a todos los personajes; una actriz de porno en vivo y una encargada de una residencia de ancianos le roban la cuantiosa suma al novio de la primera, sin saber que el dinero pertenece al pago de dos mercenarios para cometer un crimen organizado por la policía.
Perfil: Ángel Estrada es, probablemente, el poli más rudo y más salvaje de este catálogo de figuras policiales. No hay honor ni formas cuando se trata de proteger la ley; la violencia forma parte del €˜modus operandi€™ de un brutal inspector ajeno al mundo de corrupción que le rodea. El rol despertó una cara oculta de un Antonio Resines que, acostumbrado a la comedia, aquí daba miedo.
Informe policial: Enrique Urbizu sorprendía con este €˜thriller€™ de acción policial cuyo rango de moralidad imponía un universo turbio y sórdido reflejado por el cineasta vasco con una frescura hasta entonces inaudita en el cine español de su generación. El poder estético de la perversidad de los bajos fondos de Bilbao, secuencias definidas con perfección y oficio y un trasfondo político que podía aludir al GAL en su discurso sobre mafias policiales dieron una cinta rabiosamente diferente.


Agente de la ley: TORRENTE
Actor: Santiago Segura.
Película: €˜Torrente, el brazo tonto de la ley€™ (1998).
Director: Santiago Segura.


El caso: Casi sin querer, José Luis Torrente, un policía grosero, racista, misógino y del Atleti, destapa un caso de mafias y narcotráfico que investigará junto a Rafi, un vecino algo lerdo que le sigue en sus pesquisas para llegar a la verdad.
Perfil: Torrente vendría a simbolizar el anverso de cualquier héroe del género en toda su historia. Estamos ante un personaje icónico donde la podredumbre moral, lo escatológico y las desviaciones humanas se ceban en un agente anclado en antediluvianos conceptos ideológicos que, paradójicamente, forman parte de la sociedad española. Torrente es un cerdo con encanto, un vividor, un cobarde y un jeta que abusa del poder y se aprovecha de la debilidad de los demás.
Informe polcial: Santiago Segura se erigió como elemento fundamental cimentado en la integridad estética y narrativa a la hora de lanzar un producto arriesgado que dio en la diana de la taquilla y lanzó su personaje a la fama con tres secuelas más que han definido el camino único de Segura como director. Lo más agradecido de la primera €˜Torrente€™ fue esa mezcla de inteligencia y sarcasmo utilizaba el humor desagradable y lleno de cinismo que la han convertido en un clásico del cine español moderno.



Agente de la ley: SANTOS TRINIDAD
Actor: José Coronado.
Película: €˜No habrá paz para los malvados€™ (2011).
Director: Enrique Urbizu.

El caso: Santos Trinidad es un policía desgastado, un antihéroe descarnado que destapa un complot terrorista que amenaza Madrid al intentar camuflar las huellas de un crimen cometido por él en el pasado.
Perfil: Es un hombre que se ha pasado al lado oscuro y odia al mundo tanto como así mismo. Sin embargo, se intuye que una vez fue un buen policía. Aunque sobrevive como un perdedor de dudosos métodos, su destreza le hacen meterse en un caso que le superará.
Ficha policial: Con la veteranía como arma, Urbizu ejerce con oficio y maestría el que puede empezar a ser considerado €˜thriller€™ del año y esa película española de la temporada destinada a llevarse todos los premios habidos y por haber. De momento, en Donosti ha encandilado el sentido crepuscular y sucio de una oscura historia que remite al €˜western€™ y a los bajos fondos.

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