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Blog Javier Castellanos

Tribuna de Salamanca

Nostalgia del pasado

Verano de 1991Hacía mucho calor. Me había echado la siesta después de comer y un timbrazo me despertó. Era un vendedor de enciclopedias, de esos que cada poco tiempo pasaba por casa para dejarte un tomo, tú lo veías y luego intentaba venderte toda la colección. Le dije que mi padre no estaba y que pasase otro día.

Me vino bien que me despertase de la siesta porque tenía que preparar las vacaciones. De momento, y para que se me hicieran más llevaderas las horas de más calor me puse a hacer un pedido en el Discoplay. Una camiseta y 3 discos. Después me bajé al kiosco que había junto a mi casa. Allí compré el TP porque quería dejar programado mi video VHS para la película del sábado noche, 'El chico de Oro', de Eddie Murphy.

Se me fue casi toda la tarde con estas cosas y preparando los mapas de carreteras que íbamos a usar en el viaje de vacaciones. Como el mapa se abría como una carta de navegación, ocupando medio coche, pues ya lo llevaba yo organizado para poder seguir la ruta sin desplegarlo completamente. Sólo me faltaba bajar a la agencia de viajes a recoger los papeles del hotel al que íbamos.

Una vez terminados todos mis recados, me bajé un rato con mis amigos a dar una vuelta. Habíamos quedado, como siempre, en la mítica sala de máquinas 'Olympic'. Allí, entre las 7 y las 8 íbamos llegando y cuando ya estábamos los suficientes nos íbamos de bares, casi siempre a los mismos. Si llegabas tarde sabías por qué zona estarían tus amigos y a qué horas. A media tarde me di cuenta de que no había comprado carretes de fotos para la cámara así que mañana ya tenía otro recado que hacer€Ś

Qué gran verano fue el verano del 91. Por entonces no tenía un PC, ni consola ni mucho menos portátil o teléfono móvil. He sido desde niño adicto a todo aparato tecnológico pero aquel verano lo más tecnológico que tenía entre mis manos era la minicadena con doble pletina donde grababa mis cintas para el walkman. Eso y mi inseparable boli bic para rebobinar las cintas sin gastarle las pilas al walkman.

Vuelvo al 2011. Ya no hay enciclopedias. Hay wikipedias, palabra que no existía siquiera en el 91. Y además es gratis y nadie la vende. El discoplay murió y ahora ya no se compra música, se baja. La programación de la tele da igual. Ya lo veré luego en Youtube.

Mañana viajo. Pero ya no venden mapas enormes, ni necesitas planificar las rutas con tiempo. Tengo mi TomTom del alma que me llevaría hasta el mismísimo infierno sin perderme en ninguna rotonda. Las agencias de viajes siguen existiendo. No sé si por iniciativa del ministerio de cultura para que veamos cómo era antes eso de hacer viajes, en plan museo, o sólo para gestionar cada año los viajes del Imserso para la tercera edad.

Lo de los carretes de fotos qué os voy a contar, una revolución tan rápida que aún no nos hemos dado cuenta del cambio que ha supuesto€Ś Ahora puedes tener 150 fotos de un cumpleaños, casi idénticas y que nunca verás pero como es gratis tirar fotos pues tiramos 20.000 hasta que por regla estadística universal alguna nos queda muy bien y es la que mandamos a la gente y todos piensas: €œQué buen fotógrafo es Javi€.

Ahora, cuando quedamos con alguien hablamos una media de 2 veces con él desde que salimos de casa hasta que llegamos. Normalmente de camino porque nos aburrimos hacemos la primera llamada en plan: €œÂżTodavía estáis ahí?€. Luego si entramos al bar y no les vemos nos agobiamos y no esperamos a llegar al final de la barra, que es donde están, sino que les llamamos de nuevo en plan: €œEstoy aquí y no os veo, ÂżDónde os habéis metido?€.

Ya no llevo walkman, ni pilas, ni cintas y ni siquiera boli Bic. De hecho tengo tanta música que no escucho casi nada. Tengo saturación de música, de películas, de series. Y por alguna extraña razón la tecnología, que como vemos me ha solucionado el 99% de las tareas tediosas que tenía en el año 91 no ha producido en mi tiempo libre resultante. Antes hacía muchas cosas y ahora todo me lo hace el iphone y sin embargo el tiempo que ocupaba antes en todo aquello ÂżDónde está? Tengo la misma sensación que cuando dejaba de fumar y creía que ahorraría todo el dinero que me gastaba en tabaco y luego resultaba que ya no fumabas pero el dinero no estaba.

Confieso que si volviera al año 91 no sabría qué hacer, dónde ir o con quién quedar. En 20 años hemos involucionado y en otros 10 años si sueltas a alguien por la calle sin móvil será como abandonarle a su suerte.

Este verano, cada vez que saquéis el móvil del bolsillo para cualquier cosa, pensad primero en si hay otra forma de hacerlo o cómo hubierais hecho eso en el año 91. Eso son los deberes que os pongo.

!!Felices vacaciones!!

Javier Castellanos
Twitter: @judicatario



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