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Blog Javier Castellanos

Tribuna de Salamanca

La Privacidad€Ś esa gran desconocida

Hoy en día no se puede querer tener privacidad y a la vez participar en una red social. Una red social se basa en interactuar con otra gente compartiendo pensamientos, imágenes, ideas, etc€Ś

Por tanto, si eres una de esas personas que siempre están recelosas de que los del círculo de lectores, el Banco Cetelm o cualquier otra compañía, pueda tener tus datos personales siento decirte que te has equivocado de siglo. La privacidad según la entendían, ya no nuestros padres (para los cuales ese concepto ni siquiera llegó a existir) sino nosotros a comienzos de este siglo, ha cambiado drásticamente con la explosión de los entornos sociales y la llegada de los smarphones.

Tanto si eres de esos que está obsesionado con la privacidad como si eres de los que pasa completamente de preocuparse de eso, veamos algunos ejemplos que pueden suceder para que decidas, a partir de ahora, cómo quieres que sea tu presencia en redes sociales, foros, y demás comunidades virtuales:

Claves: El usuario medio de internet es bastante básico a la hora de escoger contraseñas. O usa una €œstandard€ del tipo 123456 o la complica tanto que al final acaba apuntada en un post-it junto al monitor. Normalmente recurrimos a poner fechas de bodas, cumpleaños, nacimientos de hijos, dni€™s, nombres de mascotas o combinaciones de estos. Pues bien si alguien está tras nuestra pista sólo tendrá que mirar nuestro Facebook donde tenemos disponibles todos estos datos y probar combinaciones.

Imágenes: Hoy en día somos muy amigos de subir fotografías allá donde estemos directamente a Facebook o cualquier otra red social directamente desde nuestro móvil, sin pararnos a pensar un segundo. Imaginemos 2 casos: chica adolescente que sube foto de sí misma al Tuenti con el siguiente comentario: €œEstoy sola en casa todo el finde!!!!€ o una foto de familia en una comida navideña. Detrás aparece, colgado en la pared, un Sorolla original que la familia posee. En ambos casos la foto lleva grabadas las coordenadas GPS de dónde se ha realizado la foto, con lo que al subirla a internet cualquiera podría guardarse esa foto y conocer la localización exacta de nuestro Sorolla, o aún peor, de nuestra hija que estará sola todo el fin de semana.

Buscando trabajo: Cada vez más todo tipo de empresas y consultoras bucean en los perfiles sociales de los candidatos a un empleo. Todo tipo de empleos, no sólo de alta dirección. Es una forma de conocer mejor a las personas y, sobre todo, mucho más real que un CV, donde todos ponemos lo mejor de nosotros mismos (y alguna mentirijilla€Ś). Así podremos comparar mejor a dos candidatos, ver cuál es más equilibrado en sus opiniones, menos impulsivo y menos borracho también, dado el tono de la mayoría de las fotos que inundan algunas redes sociales.

Exhibicionismo digital: Respecto a esto tengo varios titulares de prensa que vienen al pelo: €œRoban en su casa tras anunciar en Twitter que se iba de vacaciones€, €œCongresista americano desvela en Twitter viaje secreto a Afganistan€, €œLos secuestradores usan Facebook para planear secuestros express en Mexico€ y un largo etcétera€Ś. Pensad antes de retransmitir toda vuestra vida en directo dos cosas: quién puede leerlo y qué podría hacer alguien con esa información. Lo dejo ahí para que penséis a partir de ahora qué necesidad hay de retransmitir todo todo todo lo que hacemos€Ś.bueno no. Todo no. Sólo lo bueno. Ninguno ponemos desgracias ni viajes cutres. Sólo de Bali o Manhattan para arriba. Viendo vuestros Facebook cualquiera diría que nadie ha ido nunca a Cuenca, jodíos!


Si a estas alturas resulta que estás en el paro, tienes de password 123456 y subes fotos al facebook desde tu iPhone como cosa boba vamos a intentar poner remedio a esta situación.

Cuando quieras subir fotos simplemente desactiva la localización (iPhone) o la señal de GPS (Android) antes de hacer la foto. Esto hará que las coordenadas geográficas no se graben en la fotografía.

En cuanto a la password elige tener 2 password distintas. La primera de batalla, para participar en todas las páginas que exigen registrarse pero donde no realizas ninguna operación económica, es decir que sólo usas esa password para acceder al contenido. Y después dispón de otra más robusta, que contenga letras, números y algún símbolo (% & $) para temas económicos o de mayor importancia (Facebook, Correo, Paypal, etc€Ś). Y procura cambiar esta password cada 3 ó 4 meses, que no cuesta nada hombre. Que cualquiera diría que es como pintar la casa. No seáis vaguetes.

Y en cuanto a lo de no ser un exaltado taliban y ultra en tus opiniones y fotos del Facebook deberías meterte a fondo a configurar tu privacidad y decidir quién quieres que vea según qué cosas de tu actividad social. No es lo mismo lo que pueden/deben leer tus compañeros de fiesta que tus compañeros del trabajo (o tu jefe). Pero eso por sí mismo da para otro post, así que lo dejaré en la recámara.

Seguiremos informando

Javier Castellanos
Twitter: @judicatario

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