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Blog de las becarias

Tribuna de Salamanca

Pasa el tiempo y siguen... 'las cagadas'

Los días y los meses de trabajo son duros en verano. Ya estamos en agosto y, mientras los jefes y redactores quieren/necesitan que los becarios sean cada vez más útiles/rápidos/resolutivos... de vez en cuando éstos siguen deleitando a sus compañeros con las bien denominadas... 'cagadas' (dícese de meteduras de pata que en el momento hacen salir humo de las cabezas de los redactores, aunque luego terminen sacándoles una carcajada)

Post it ROCÍO CUADRADOCuando somos becarios, queremos hacerlo todo bien. Queremos demostrar que controlamos la situación aunque no tengamos ni idea, pero todo sea por sentirte útil. Lo malo es que a veces nos metemos tanto en el papel que se nos olvidan controlar €œpequeños detalles€. Y son esas pequeñas cosas las que nos han ocasionado problemas. En otras palabras, que la cagamos.

Y es que en cagadas ahí sí que somos expertas. Os voy a contar el día que más la pifié desde que llevo aquí.

Había venido de una rueda de prensa con cámara. Mientras escribía la noticia metí la tarjeta de la cámara en el lector para que fueran pasándose al ordenador. Ya con la noticia terminada y recortando las imágenes, mi compañero, Chema, me dice que tengo que ir con él al Helmántico para la presentación del entrenador. Yo haría un vídeo y él, la crónica y las fotos. Eso sí, tenía que ser ya. Así pues, me di prisa.

Una vez finalizada mis tareas, cogí la cámara de vídeo. Comprobé TODO, desde que llevara los accesorios que necesitaba hasta que la cámara tuviera batería y memoria. Llegamos rápido, para que encima los de la UDS nos tuvieran esperando una hora. Y fue durante ese tiempo, aburridos, cuando Chema se dio cuenta de la gran tragedia: la cámara de fotos no tenía la tarjeta porque se había quedado en MI ordenador. Al coger la cámara de vídeo olvidé por completo que mi compañero cogería la cámara de fotos que YO había utilizado y en la que YO no había colocado la tarjeta dentro con las prisas.

La cólera de mi compañero y lo que pasó después de que se diera cuenta es mejor explicarla por un dibujo:

Coscorrón becaria, Rocío Cuadrado Pie de foto: (Chema, yo, y el coscorrón que me dio)

Sí, la cagué mucho. ÂżPero no os doy un poco de pena? ÂżNi un poquito? (volved a mirar el dibujo). A mis compañeros ninguna, pero claro, como dije el primer día, no dejamos de ser un grano en el culo que no paramos de estropear cosas y ellos de arreglarlas mientras hacen su trabajo.

En fin, lo bueno de esta anécdota es que tiene final €œfeliz€. Gracias a los iPhones y que la cámara de vídeo puede realizar capturas de imagen, pudimos salvar un poco la noticia, que siempre recordaré como el mayor estropicio y esperemos que siempre sea así porque no haga otra peor.

***

Post it RAQUEL VAQUEROVaya semanita€Ś Si lo de la cagada de la primera os impactó, lo de esta semana os va a dejar sin aliento.

ÂżHabéis deseado alguna vez no haberos levantado de la cama en todo el día? ÂżO poder desaparecer al cerrar los ojos?  Pues bien, con ese deseo he estado toda la semana, pero nada oye, que por más que cerrase los ojos, allí seguía.

Día uno: Me dispongo a llevar a cabo el reportaje de €˜Compro Oro€™ (después de lo que me había costado decidir sobre qué hacer un reportaje) y allá que fuimos Blanca y yo. Cámara y micro en mano, dos mujeres y unas calles soleadas por delante. Tiempo limitado para variar. Gente que no sabe no contesta. Puntos acumulados: 3 entrevistas hechas. Valoración: no está mal. Llegamos a la redacción, dejamos el material y para casa. Mañana será otro día.

Día dos: Continuamos con el reportaje. Todo marcha. Seguimos siendo dos mujeres y un destino, (los €˜compro oro€™). Unos contestan, otros no. Hay gente que te habla mucho, pero €œsin cámaras por favor€. Conseguimos una entrevista después de 3 horas preguntando. No pasa nada. La vida es dura a veces. Valoración: me quiero ir a mi casa.

Hasta aquí todo parecía normal. Pero sólo era el final del principio, o el principio de nuestro final.

Día tres: Nos dispusimos a pasar el material acumulado de la cámara al ordenador, y.. !zas! Cagada número 1: El material del primer día ya no estaba allí. Cagada número 2: lo que sí estaba era el material del día 2, pero no tenía audio.  Así que nada podía salir peor, a no ser€Ś que el mundo no terminara aquí.

Día cuatro: ÂżQué pasará ahora? Primera bronca. Los jefes no daban crédito. Sus miradas estaban entre la pena y el odio. Pero a veces el odio lo vence todo.

Día cinco: Segunda bronca. €œLas nuevas generaciones en vez de cráneo tienen un nido en la cabeza€. Los despistes se repiten. Nuestros minutos de vida se diluyen como un azucarillo en una taza de café hirviendo.

Lo bueno de todo lo malo es que siempre se aprende, y aunque sigamos €˜cagándola€™, siempre tendremos algo para seguir escribiendo. Si es que el mundo sin estas pequeñas cosas, no sería lo mismo.

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