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Blog de las becarias

Tribuna de Salamanca

Hablemos de 'nuestro' sitio

En su segunda semana en TRIBUNA, estas simpáticas criaturas que son las 'becarias', empiezan a darse cuenta de muchas cosas... Entre ellas, cual es el lugar de algunas cosas, y qué es eso de tener un 'sitio' en una redacción...

Hablemos sobre 'nuestro sitio'

En la reunión de becarias de esta semana €“en el césped de en frente- hemos quedado en hablar sobre €œnuestro sitio€. No en el sentido hipotético de NUESTRO sitio en el mundo, en tu casa, en la vida y esas cosas, hablamos en el sentido más físico que existe, nuestro sitio en la redacción.

Ahora algunos están de vacaciones -afortunados- y la gentecilla postiza estamos ocupando su lugar pero aún no tenemos sitio fijo. Nos rotamos, robamos ordenadores cuando alguien se va al café, a casa o al baño. No puedes estar despistado porque te quedas sin él. En mi caso, no me puedo quejar, tengo el único Mac y soy la envidia de la redacción. He sido feliz todo este tiempo con mi ordenador, llegué el primer día y me lo agencié. Tan grande y blanco, con su Final y sus cositas. Pero tengo un temor, el lunes llega su verdadero dueño, Toño, y mi futuro vuelve a ser incierto como el de mis compañeras. No me quiero convertir en una merodeadora de sitios así que desde aquí me reivindico y hago un llamamiento €“sobretodo a Toño- para aclararme que va a pasar con mi silla.

Ya le he cogido cariño y pido como mínimo una custodia compartida, vernos un fin de semana sí y uno no por lo menos o tener un régimen de visitas diarias de media hora, aunque sea para meterme Facebook. Miro el ordenador de mi compañero de la izquierda €“no doy nombres porque no quiero problemas- tan pequeño, tan sin más que no quiero pensar en el lunes. El domingo es mi último día como dueña y señora del Mac así que voy a provechar al máximo.

Por eso esta entrada va dirigida a su propietario habitual Toño, que se apiade de los novatos y también para darle la bienvenida. Aunque ya tiene que estar un poco harto, porque cada vez que se me bloquea el ordenador le llamo como una histérica y tiene que pensar €œEn la hora que le di mi número€. Ya os seguiré contando donde me ubico o si he empezado a instalarme en el sofá del hall que con esos cojines tan blancos tiene muy buena pinta para echar una cabezadita a estas horas intempestivas.

P.D. Gracias a Bienvenido Mena, por tomarse con buen humor mi primera entrada ;)

 

 La redacción de TRIBUNA es nueva, y eso se nota

Por fuera es bonita, el diseño es original y da un aspecto moderno y distinguido al periódico. Cuándo sales de Tribuna vas con la cabeza alta, miras a un lado y a otro para ver si alguien pasa y te ve salir de allí. Pero cuándo entras€Ślas cosas cambian bastante.

Hace un mes y medio que estoy aquí  y todavía no tengo silla, ni mesa, ni un ordenador. Cuándo llego a la redacción me quedo en la entrada y espero a ver si alguien ha dejado un hueco, es decir, que se haya ido de vacaciones (que gracias a nuestra llegada pasa con bastante frecuencia) y así rápidamente sentarme en su sitio.

Pero esto no siempre sale como yo lo deseo  y cuando creo que algún compañero se ha ido de vacaciones resulta que solo se había ido al baño y vuelvo a quedarme en el €˜hall€™ a la espera de una nueva oportunidad.

A día de hoy creo que ya he probado todas las sillas y ordenadores de la redacción y he de decir que me ha llamado la atención la misteriosa jerarquía que aquí reside. Se nota bien quién manda y no por el hecho en sí de mandar, sino por el tipo de silla en la que se sienta. Unos cuentan con auténticos tronos y otros con pequeñas sillas que son más incómodas que el sillín de una bici.

También se nota por el tipo de ordenador que usan, porque unos tienen €˜micro-ordenadores€™, otros tienen un Mac gigante y yo no tengo nada.

Un día escuché el rumor de que si tenías ordenador o mobiliario de oficina en casa no lo dijeras muy alto porque entonces y de forma automática te tocaría vaciar tú casa para trasladarte literalmente a la oficina.

Gracias a este rumor ya sabemos quién no tiene dónde sentarse en su casa, pero en la redacción puede escribir tan ricamente.

Desde aquí hago un llamamiento a los lectores  para que  si algún día deciden redecorar su casa y les sobra alguna silla, taburete o puf se pase por aquí a dejármelo. De igual modo aceptaré encantada cualquier otro tipo de mueble u objeto para ambientar la redacción.

Gracias.

 

Cuestión de 'sitio'

Yo no me voy a quejar de sitio porque a día de hoy tengo una mesa para que trabaje. Sin embargo, hablaré de algo relacionado. Me refiero al sitio como periodista.

Cuando empiezas de becaria eres una pardilla. No conoces a nadie y además por mucho ánimo de trabajar que tengas acabas cagándola por no haberle echado morro a la situación. Y eso lo aprendí en mi primera rueda de prensa.

Se trataba de una charla convocada por el alcalde en el ayuntamiento. Llegué y estaba toda la prensa ya. Todos los periodistas hablaban entre ellos. Y yo más sola que bambi el día de la madre. Pero pronto entró Mañueco. Así que saqué del bolso el cuaderno, lo abrí para apuntar y cuando levanté la vista€Ś ya había un corro de personas alrededor de él. Y yo fuera.

Me hicieron gracia además las primeras palabras del alcalde: €œveo caras nuevas por aqu퀝 (ÂżNuevas? ÂżEntonces de que narices se conocen? Pensé).Tenía que hacer fotos y recoger las declaraciones. Imaginaros que mal las hice. Si ya me resultaba imposible sacar fotos y obtener las palabras de Mañueco, como para que encima tuviera obstáculos. Como resultado, las imágenes que realicé tenían tan mala composición que la noticia fue sin apoyo visual. €œNunca más€ pensé. €œMe las apañaré como sea, como si tengo que ser Leónidas en 300€.

Y efectivamente, nunca más me volvió a pasar. Quizás tenga algo que ver que me he dejado las uñas largas y en algunos países serían declaradas como arma blanca. En cualquier caso siempre es mejor hacer amigos que enemigos, más que nada porque no dejan de ser compañeros que te pueden ofrecer algún dato si no te ha dado tiempo a cogerlo y que te pueden ayudar a llegar a los sitios (como me pasó a mí el otro día para ir a la sala de comisiones del ayuntamiento,  que para llegar hasta allí tienes que hacer un máster en la universidad de Boston y llevar varios GPS). Por lo tanto mi último consejo: sonríe, sé simpática y vuelve a decir que eres la hija de Vasile.

 

(Esta soy yo, intentando coger un sitio en una rueda de prensa)

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