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Blog Ana Belén Martín

Tribuna de Salamanca

'En busca de la asertividad'

La semana pasada hice una introducción al mundo de las habilidades sociales, describiendo brevemente los distintos estilos que tenemos al relacionarnos con los demás. Pero, posiblemente, si nos quedamos ahí, nos servirá de poco para mejorar nuestras habilidades sociales. Por ello, me he planteado esta semana profundizar más en la deseada asertividad, hablando de cómo son las personas que por suerte hacen uso de ella y que otros aspectos conlleva el hecho de ser asertivo.
Podemos recordar lo que implica la asertividad haciendo mención a una de las múltiples definiciones que existen sobre ella: La asertividad es la autoafirmación y defensa de los derechos personales, incluyendo la expresión de los propios sentimientos, preferencias, opiniones y necesidades, de manera adecuada, respetando al mismo tiempo los derechos de los demás.

Pero ¿cuáles son esos derechos asertivos que podemos ejercer y debemos respetar en los demás? Si seguimos a Smith, nos señala los diez derechos asertivos básicos que son los siguientes:
  • El derecho a ser tu propio juez.
  • El derecho a elegir si nos hacemos o no responsables de los problemas de los demás.
  • El derecho a elegir si queremos o no dar explicaciones.
  • El derecho a cambiar de opinión.
  • El derecho a cometer errores.
  • El derecho a decir “no lo sé”.
  • El derecho a no necesitar la aprobación de los demás.
  • El derecho a tomar decisiones ajenas a la lógica.
  • El derecho a no comprender las expectativas ajenas.
  • El derecho a no intentar alcanzar la perfección.

Si ejercemos nuestros derechos asertivos y somos capaces de respetar que los demás también hagan uso de ellos, nos podemos convertir en personas asertivas y, entonces, podremos decir que presentamos las siguientes características propias de las personas asertivas según Elia Roca:
  • Nos conocemos a nosotros mismos y normalmente seremos conscientes de lo que sentimos y de los que deseamos en cada momento.
  • Nos aceptaremos incondicionalmente, sin que ello dependa de nuestros logros ni de la aceptación de los demás.
  • Sabremos comprender y manejar adecuadamente nuestros sentimientos y los de los demás.
  • No exigiremos las cosas que queremos, pero tampoco nos autoengañaremos pensando que no nos importan.
  • Aceptaremos nuestras limitaciones de cualquier tipo pero, al mismo tiempo, lucharemos con todas nuestras fuerzas para realizar nuestras posibilidades.
  • Nos mantendremos fiel a nosotros mismos en cualquier circunstancia y nos sentiremos responsables de nuestra vida y de nuestras emociones.




• Habitualmente, daremos una imagen de persona congruente y auténtica.
• Nos respetaremos y valoraremos a nosotros mismos y a los demás.
• Podremos comunicarnos con personas de todos los niveles.
• Elegiremos, en lo posible, a las personas que nos rodean.
• Normalmente, expresaremos de forma adecuada nuestras opiniones, deseos y sentimientos en lugar de esperar a que los demás los adivinen.

Siendo así, si queréis algunas pautas y estrategias para ser más asertivos, habrá que esperar a la semana que viene y volver a leer este blog en el que trataremos de ofrecer esas respuestas.

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