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Arija Station

Alberto Arija

dosorillasradio.com UN PUENTE ENTRE DOS CONTINENTES.

Hoy a esta Estación llega un proyecto apasionante y que quiere establecer un puente de comunicación entre las dos orillas del Atlántico: se llama LAS DOS ORILLAS y comienza su singladura el próximo día 1 de agosto mediante el comienzo de emisiones de una radio online que puede sintonizarse en www.dosorillasradio.com

El proyecto va dirigido a la construcción de un Espacio para la Memoria de la Emigración de los Españoles en Argentina desde finales del siglo XIX hasta nuestros días por medio de la creación de un Fondo Documental que sirva para consulta de futuros investigadores sobre el hecho migratorio en nuestro país a este lado del Atlántico.

“Cuando los acontecimientos vividos por un individuo o un grupo son de naturaleza excepcional, la recuperación de la memoria se convierte en un derecho inviolable”.

T. Todorov.

 

                Ha pasado mucho tiempo. Para algunos toda una vida, desde que tuvieron que tomar una dura decisión: abandonar el lugar en el que vinieron al mundo, sus paisajes familiares, sus rincones queridos. La calle donde jugaban, las caras conocidas, los aromas, los colores, los sonidos… para cambiarlos por ajenos a lo conocido hasta ese momento y que en muchos casos constituían un reto de incalculable esfuerzo e incierto desenlace.

 

                A lo largo del siglo XX, incluso finales del siglo XIX los españoles llegaron a Argentina en diferentes oleadas y obedeciendo a varias razones que pueden resumirse en dos: la guerra, es decir, venían acuciados por una situación límite en su entorno y salieron de la península ibérica como alternativa a la incertidumbre sobre qué iba a ocurrir con sus vidas o las penurias económicas o, dicho de otro modo: tratando de esquivar el hambre. En ambos casos el rasgo común que resume los motivos por los que miles de españoles se arriesgaron a cruzar el mar no es otro que la búsqueda de una vida mejor para sí mismos o para los suyos. Así sucedió en las sucesivas ocasiones en que arribaron a este país en los últimos años de mil ochocientos y en el pasado siglo, en los años veinte y posteriormente en los cuarenta y cincuenta. Después hubo una época en la que el movimiento migratorio de españoles se frenó y, si bien nunca ha dejado de producirse, no se puede afirmar que haya significado una “oleada” como sucedió en momentos precedentes.

 

                El número de españoles residentes en Argentina en este momento es aproximadamente trescientos cincuenta mil. Si a esa le cifra añadimos los descendientes en primera o segunda generación, el colectivo de residentes que de una manera u otra “respiran” ambiente y cultura española se eleva por encima del millón de personas. Todos ellos tienen la experiencia directa de la emigración o la han vivido a través de sus padres o abuelos.

 

La historia que repasa los antecedentes, proceso y desarrollo posterior en otro país siempre está cargada de épica, de ángulos que hacen que contemplemos la lucha del ser humano por adaptarse, por salir adelante, por evolucionar hacia un modo de vida mejor. La decisión de abandonar los lugares habituales y por tanto familiares a nuestras retinas exige una dosis de coraje que no está al alcance de todos y una vez instalados en un nuevo escenario el esfuerzo emocional no ha hecho más que comenzar. Solo un tanque bien lleno va a disponer de la cantidad suficiente de paciencia, esperanza y tesón como para abrirse paso y arraigar en una tierra diferente.

 

Españoles e italianos han sido sin duda alguna los dos grupos con mayor influencia en la historia y el devenir de la sociedad argentina. En un país que cuenta con doscientos años de historia, si tomamos como referencia solamente la llegada de españoles durante los siglos XIX y XX, excluyendo los movimientos en los siglos anteriores, tendremos que convenir que quienes llegaron en diferentes oleadas, así como sus descendientes, han contribuido en gran medida a la formación y desarrollo de la sociedad que en este momento habita junto a la desembocadura del Río de la Plata.

 

Hay una epopeya apasionante detrás de cada emigrado. Las odiseas personales y colectivas de los cientos de miles que salieron en diferentes momentos de España corresponden a seres de carne y hueso, personas que tuvieron que imponerse al desamparo, al miedo, a la preocupación por lo más inmediato intentando encontrar el sustento diario para los suyos a la vez que buscaban un futuro donde poder no ya sobrevivir, sino construir una vida digna. De aquellos que en los años cuarenta o cincuenta vinieron hasta Argentina no quedan muchos. Y sus recuerdos desaparecerán con ellos si no nos ocupamos de rescatar ese trayecto a través de los años para llegar a lo que hoy son: una realidad distinta en un país diferente, rodeados de la consecuencia de su empuje y su trabajo: la familia y el entorno social, laboral y económico que crearon en Argentina después de realizar un viaje que les trajo desde el otro lado del mundo.

               

La historia se escribe mediante de la reconstrucción oral, visual o el relato escrito de los hechos que constituyen los hitos en el devenir de las ciudades o los países. Los diferentes capítulos que componen la cronología de una sociedad son el producto del trabajo de recopilación de datos, hechos, circunstancias, anécdotas y sobre todo testimonios de sus protagonistas, que quedan para la lectura, escucha o visionado de quienes a lo largo del tiempo tomarán como referencia su legado, sirviendo al mismo tiempo para que entiendan de la mejor forma en qué contexto se produjo la vida en un momento determinado.

 

Solo se puede entender la emigración si tenemos la referencia clara y contundente de quienes la vivieron en primera persona. Solo podremos valorar el esfuerzo, la constancia, las condiciones en que vivieron aquellos miles de españoles si disponemos de sus testimonios directos en el caso de los que aún sobreviven y si somos capaces de llevar a cabo el trabajo de investigación y recopilación de los documentos, cartas, relatos orales heredados, todo lo que refleja el pasado inmediato de los españoles que viven en Argentina y que debe exhibirse para consulta de quienes quieran bucear en él.

 

En un tiempo de comunicación global, aprovechar los medios que nos proporciona la técnica para llevar a cabo la tarea de la reconstrucción de la memoria histórica de la emigración española en Argentina es una responsabilidad y un deber ineludible por parte de quienes representan los intereses de los españoles y sus descendientes residentes en el país del Río de la Plata.

 

“Es imprescindible saber de dónde venimos para poder imaginar hacia dónde vamos”.

 

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