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Andadas

Celia Sierra Moreno

Guinea, restos españoles en el corazón de África

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Nuestras andadas de hoy van a llevarnos a un lugar que descubrí por casualidad hace pocos meses. Y lo descubrí gracias a un libro, Palmeras en la nieve. A caballo entre la nieve de las montañas de un pueblo de Aragón y la isla de Bioko se forja una las historias más bonitas que he leído últimamente. Andantes, bienvenidos a Guinea

¿No os ha pasado nunca que las páginas de un libro que hayáis leído os hayan transportado a lugares con los que después habéis soñado conocer? Pues eso me pasó a mí con Palmeras en la nieve. Luz Gabás describe tan bien los paisajes de este rinconcito de África y la vida en alguna de las plantaciones de cacao en las que trabajaban los españoles que, en ocasiones, yo me sentía como si estuviera dentro de alguno de los sacos de la recolecta… Si sois lectores, os lo recomiendo; si no hace años que no cogéis un libro, este es uno bueno para retomar la afición por la lectura.

 

En el gofo de Guinea se encuentra la República de Guinea Ecuatorial que, a su vez, está dividida en dos regiones: la Región Continental y la Región Insular. La región insular la componen la isla de Bioko (antigua Fernando Poo) donde se encuentra la capital, Malabo,  y la isla de Annobon. Malabo era conocida durante la época de las colonias como Santa Isabel, que era el lugar donde se celebraban las grandes fiestas y bullía la vida social de los españoles en la isla.

 

 

Lo primero que me llamó la atención de este pequeño pero gran país africano fue el idioma. Hablan español. Así que a los andantes que les eche para atrás el idioma para viajar, este es un buen lugar para hacerlo. No os sentiréis extranjeros en ningún momento. Y es, que a mi parecer, pocas cosas hermanan tanto como el mismo idioma.

 

Desde que Guinea consiguiera su independencia el 12 de octubre de 1968, la evolución del país ha sido imparable: se han construido carreteras, aeropuertos, puertos, instalaciones de agua y luz que no sólo resultan básicos para mejorar la vida de la población sino también para garantizar la llegada de turistas que permitan el crecimiento económico más rápidamente. Las infraestructuras que posee Guinea Ecuatorial son únicas en todo el continente africano.

 

 

Sin embargo el progreso, propio y necesario en el siglo XXI no han mermado ni un poquito el encanto y la exhuberancia de los paisajes de esta hermanita africana que tenemos un poco olvidada.

 

El andante que viaja hasta estas cálidas tierras de África se encontrará con húmedas selvas, altas montañas, frondosos bosques y abundantes cascadas. Playas solitarias y aún por explotar (ojala tarden mucho en explotarlas) en las que encontrarse consigo mismo y gente absolutamente hospitalaria.

 

De las excursiones y visitas obligadas de Guinea podemos destacar alguna como Luba, a apenas una hora de Malabo y a la que se llega por una carretera que trascurre paralela al mar. El puente de los Tiburones o el monolito conmemorativo del conde de Argelejos es uno de los atractivos del camino. La única playa de arena blanca que tiene Bioko está también en este camino. Arenas Blancas es una pequeña playa en la que habita una colonia de pescadores donde podréis degustar algún plato de pescado fresco. En frente de Arenas Blancas hay un pequeño islote, conocido como Islote de los loros, al que sólo se puede llegar si conseguís convencer a alguno de los pescadores de que os lleve en su barquita. A vuestra llegada a Luba os encontraréis una ciudad cargada de historia en la que destacan su antiguo hospital colonial y el seminario claretiano. No muy lejos de allí, está Batete, un viejo poblado Bubi con una iglesia de madera que permanece en pie a pesar de las inclemencias del tiempo. Los amantes de la naturaleza no podéis perderos la Gran Caldera, un cráter donde se encuentra la mayor densidad de primates del mundo. Yo no soy muy amiga de los bichitos, ya lo sabéis, pero es cierto que el espectáculo que contemplaréis desde aquí no lo haréis en ningún otro lugar al que viajéis. Sin embargo, la población de estos primates ha mermado en los últimos años por culpa de la caza furtiva y la comercialización de su carne. Si cuando yo digo que hay sitios a los que no debería llegar el ser humano… ¡no me equivoco!

Por toda la zona encontraréis numerosos asentamientos Bubis, un grupo étnico originario de la antigua Fernando Poo.

 

Otras de las joyas de Bioko son la cascada del rio Eolí, que cae sobre la playa y donde se encuentran unas atractivas piscinas naturales. Es un lugar sagrado para los Bubis, por lo que bañarse aquí tiene que ser una experiencia poco menos que mística.

Ureka, es otro de los asentamientos Bubis y está situado en una playa donde viven 4 especies distintas de tortugas marinas, entre ellas la carey, que esparcen sus huevos a lo largo de 20 kilómetros. Podéis bañaros con ellas pero no perturbéis su paz. ¡No os olvidéis de que somos nosotros quienes estamos invadiendo su espacio!

 

No podemos viajar hasta Guinea y no disfrutar de Malabo. La capital está llena de atractivos como la Plaza de la Independencia, la Plaza de la Mujer o los jardines de la Plaza del Ayuntamiento. Tampoco podéis perderos la Catedral de Santa Isabel y el Palacio de la Presidencia.

Air Europa e Iberia vuelan casi a diario hasta Guinea así que realmente no está tan lejos ni tan mal comunicado como pudiéramos creer. Nada que ver con los eternos viajes en barco de los españoles que iban a la colonia y sin los que hoy no conoceríamos nada de este paraíso africano.

 

Si os han gustado las andadas de hoy, os recomiendo de verdad que leáis Palmeras en la nieve. Ya me diréis qué os ha parecido. Hasta el próximo viernes, andantes.

Comentarios

fernando garcía gimeno 13/02/2016 16:57 #3
Para saber la vida colonial en aquellos tiempos os recomiendo mi biografía Fernando el Africano. Llegué en 1942 y volví a España en 1964
Cris 13/11/2013 22:43 #2
Me estoy leyendo el libro y estoy totalmente encandilada. Tanto que no he podido dejar de buscar información sobre este maravilloso lugar que relata Luz Gabás en su libro y que me ha dirigido hasta este artículo tan interesante que has escrito. Ojalá pueda ir algún día allí para conocer esa parte tan desconocida de nuestra historia, la de la España colonial.
Andricia 05/09/2013 15:05 #1
Deberías leerte "De Cieza a Fernando Poo", el protagonista vivió en Guinea Ecuatorial 23 años. También sería interesante que investigaras un poco sobre los españoles que estuvieron allí y lo que pasó en Guinea... Un saludo.

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