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Andadas

Celia Sierra Moreno

Ero, ero la Flor del Romero…

El viaje de hoy será corto pero intenso. Olvidaos de aviones y de maletas. Quedaos sólo con las ganas de descubrir y pasarlo bien porque voy a intentar que disfrutéis de un carnaval cercano, pero divertido y lleno de actividades. Bienvenidos a carnaval de Piedralaves.

 

Las fiestas de verano en honor al patrón, San Roque, son importantes para los habitantes de Piedralaves. Pero sin duda, los piedralaveños llevan los carnavales en la sangre. Meses de preparación de disfraces, de carrozas. De risas y merendolas mientras unos cortan, otros pegan y otros miran a ver por dónde pueden ayudar… aunque lo mejor es que no ayuden en nada…

 

Los carnavales son algo que los “alcornoques” llevamos dentro y hasta tenemos nuestras propias canciones que sólo saben cantar los miembros de la Orquesta Venecia y que la mayoría de nosotros tenemos en el subconsciente desde hace semanas: “Carnavales, carnavales…. Cuando te veré venir… para ver a los borrachos, de la Taberna salir” o El Rondón… tiquitiquití, El Rondón…

 

Sin embargo, probablemente, los mayores protagonistas de estas fiestas sean los quintos. La tradición de los quintos en Piedralaves se remonta muchos lustros atrás, cuando los jóvenes tenían que irse a hacer el Servicio Militar y celebraban su mayoría de edad durante los carnavales.

 

La Mili pasó de moda, pero los quintos en Piedralaves continúan. Quince días antes del comienzo de las fiestas, chicos y chicas a punto de cumplir los 18 se ponen el mono de trabajo y un pañuelo al cuello (claro distintivo que la mayoría de los que hemos pasado por esto aún tenemos colgado en uno de los postes de la cama) y comienzan a perseguir a los niños tirándoles huevos y pidiendo dinero para costear parte del baile. Los reconoceréis porque a parte del atuendo, suelen ir acompañados de un macho cabrío maloliente y, en ocasiones, un burro al que se le da calimocho o un cigarro para fumar… Cosas de quintos.

 

El sábado de carnaval, los quintos juegan el tradicional partido de fútbol con los que el año siguiente serán sus sucesores. Lo del fútbol es una manera de llamarlo… aquí no importa quien meta más goles. El que gana es el que más barro lleve en su ropa. Este año no hay barro, así que supongo que tendrán que buscarse la vida como en su día nos la buscamos nosotros que hicimos el barro con cerveza. Ahí queda eso.

 

Por la noche hay baile de disfraces. Hasta hace pocos años, la gente sólo se disfrazaba el martes. Ahora si acudes al baile sin disfrazar, ¡será a ti a quien te miren raro!

 

El domingo de resaca… digo de Carnaval los quintos llevan a cabo el tiro de la soga, juego en el que también participan los padres. Aquí tampoco importa quien gane, lo importante es la comida que luego pagan los progenitores y que celebran todos.

 

Pero sin duda el día grande es el martes. Siempre se pide a los dioses que no haga muy mal tiempo para que el desfile pueda llevarse a cabo. Recuerdo muchas vísperas en el baile, apelotonados en la puerta del local viendo como caían chuzos de punta a la vez que meneábamos la cabeza y murmurábamos “no vamos a poder desfilar”.

 

El desfile del martes de carnaval ha soportado viento, lluvia y aire cierzo como sólo sabe hacerlo en Piedralaves. Y sin embargo, nadie ha perdido la ilusión ni las ganas de lucirse. Aunque sólo sea por la limonada y los bollos que esperan al finalizar el desfile!

 

Tras la entrega de premios, se lleva a cabo el baile de la tizne: todos los que salen de casa vuelven manchados con tinte de zapatos, también cortesía de los quintos. El baile de la tizne es la antesala a la mañana del yeso. El miércoles de ceniza, las calles del pueblo quedan cubiertas de harina y yeso que dejan impreso el recuerdo de la alegría del carnaval.

 

Y por la noche el entierro de la sardina. Donde los jóvenes dan rienda suelta a sus lágrimas porque finalizó su momento. Su quinta. El paso de la infancia a la edad adulta. En sus recuerdos quedarán las largas noches de risas, de travesuras… de amores que marcarán su vida… Algunos incluso, le contarán a su hijo que en la quinta empezó todo.

 

Ojalá hayáis disfrutado de los carnavales de mi pueblo tanto como los disfruto yo año tras año. Descansad porque el viaje de la semana que viene es largo… ponemos rumbo a Río! ;)

 

Comentarios

Arantxa M. 25/04/2013 10:41 #1
Madre mía, que recuerdos!! es lo primero que puedo decir al leer tu post. Como olvidar el año que eres Quinto, el año en el que eres tu quien tira los huevos... Son recuerdos que no se olvidan, que permanecen en la memoria, y que de vez en cuando afloran para hacerte sentir morriña de esos ratos pasados. Gracias por esta publicación, por este pequeño Guiño a los Quintos de la generación del 83.

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