Silueta1 original

¡Al abordaje!

Alejandro González Bueno

Apocalipsis ébola

Son las 9 de la mañana del 7 de agosto de 2014. Eva, una enfermera del hospital Carlos III de Madrid termina su turno de noche y se dirige con paso cansado al parking donde ha dejado su coche. En el camino se encuentra con su compañera de turno, Carmen, que como ya le contó durante la jornada, no está pasando por una buena racha. Un cruce de palabras amables, una palmadita en la espalda y una invitación a tomar café en un bar cercano donde el dueño con cara de sueño se despereza al dar los buenos días.

Antes de llegar a casa, Eva, pasa por el supermercado a comprar leche, papel higiénico  y alguna cosa más que apuntó anoche en el móvil. Se tumba, rendida, en la cama. Mañana comienzan sus vacaciones. Dos semanas de tour por Grecia.

 

22 de agosto, Eva nada más llegar al aeropuerto nota que algo ocurre. Colas de pasajeros que al desembarcar en el aeropuerto de Madrid son interrogados por hombres cubiertos de pies a cabeza con un traje plástico amarillo.

 

-¿De dónde viene? ¿De dónde es? ¿Dónde trabaja? ¿Tiene fiebre? Preguntas que hacen que la enfermera pregunte que qué ocurre. –Hay un brote de ébola en Madrid.

 

Después de tomar su temperatura y oír sus respuestas, el agente, con un gesto llama a sus compañeros y comunica a Eva que debe acompañarles a otro lugar.

 

En una habitación sin ventanas y con el único ruido del ventilador sobre una mesa desnuda Eva pregunta nerviosa a sus custodios el porqué de su retención.  Sin contemplaciones comienza un interrogatorio centrado en su trabajo que al final de tres horas culmina con su puesta en libertad, no sin antes aconsejarla que si tiene posibilidades de irse de Madrid durante el tiempo que dure la crisis sanitaria lo haga.

 

Eva, aún desorientada por el recibimiento y el cansancio acumulado, llega a su estación de metro extrañada por no encontrarse a prácticamente nadie en su camino. Llega a casa y enciende la televisión mientras se tira todo lo larga que es en el sofá mientras piensa en que ya deshará la maleta al día siguiente.

 

No dura en esa posición ni diez segundos que son los que pasan hasta que la presentadora de las noticias, en programa especial, anuncia nuevo recuento de infectados de ébola en España. Es tarde, la Ministra de Sanidad, Ana Mato, al frente del gabinete de crisis comunica con ojos llorosos que la epidemia de la nueva cepa de este virus está fuera de control. Sólo queda rezar, dice.

 

Ha pasado poco más de un año desde aquel 7 de agosto de 2014. La nueva cepa del virus ébola ha tenido una mortalidad del 90 por ciento e infectado a casi la totalidad de la población europea. Las ciudades, fantasmales ahora, están  habitadas por algunos supervivientes y por la fauna silvestre que se ha hecho con estos espacios.

 

En un búnker, en algún lugar de la sierra de Gredos, toda la cúpula del Gobierno, analiza la situación día tras día sin esperanzas. Al fin se consiguió saber quién fue el paciente cero. Rajoy se tira de los pelos. Todo el mundo pendiente de aquel misionero que trajimos a España en avión a Madrid y resulta que la infección comenzó una semana antes en Marbella por un empresario ruso que volvía de unas vacaciones en busca de aventura en África.

 

Menos mal que todo es ciencia ficción. ¿O no?

Comentarios

el bola 10/08/2014 23:40 #3
Muy bueno, en realidad creo que más preocupante es el descontrol sobre los sanitarios que están cuidando del religioso que el propio religioso, por lo que he leido en un blog uno de los enfermeros que le está cuidando dice que no se realiza ningún tipo de control sobre ellos, entran y salen sin realizarse pruebas por si pudiera haber habido un contagio.
Alejocu 10/08/2014 22:44 #2
Películas para ambientar: http://documentalium.foroactivo.com/t1221-peliculas-sobre-virus-infecciones-y-pandemias
El Igno 08/08/2014 06:21 #1
Menos mal, ya me estaba espantando XD

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