Silueta original

Abriendo alamedas

Hugo Crespo

El peso muerto de la historia

La indiferencia thumb 5  detail

Cualquier cambio en nuestro país pasa por esa mayoría silenciosa, por ese peso muerto de la historia; o conseguimos que se impliquen en su salvación, en nuestra salvación, o no hay solución posible. No hay más: o todos pobres o ninguno. 

Cuando en el PP hablan de la "mayoría silenciosa" y utilizan dicho término para amparar y justificar sus políticas de recortes, llevan razón: hay una parte de consentimiento a esas políticas por parte de esa mayoría silenciosa, un consentimiento pasivo, pero consentimiento al fin y al cabo. En "Odio a los indiferentes", Gramsci llamaba a los indiferentes "el peso muerto de la historia",  contraponiéndolos a los partisanos, los que toman partido. Hablemos claro: la mayoría silenciosa nos tiene jodidos.


      Era de esperar que la derecha se quitara la máscara y aprovechara la crisis como excusa para aplicar su programa de máximos, también era de esperar que la socialdemocracia, nuestra blanda socialdemocracia, no aguantara ni medio embate (KO por incomparecencia en el combate), pero nos equivocaríamos, y mucho, si pensáramos que nuestros enemigos sólo son los mercados, la "troika" o todo lo que sustenta el régimen del 78 en nuestro país: también nos toca cargar con "el peso muerto", los indiferentes.


      Bertolt Brecht, en su poema "O todos o ninguno", nos lo dejaba muy claro: "O todos o ninguno. O todo o nada./ Uno sólo no puede salvarse". La lucha es colectiva, la salvación es colectiva, el que busque la salvación individual está perdido, el que se quede en su casa esperando a que amaine la tormenta está perdido y nos pierde a los demás. Cualquier cambio en nuestro país pasa por esa mayoría silenciosa, por ese peso muerto de la historia; o conseguimos que se impliquen en su salvación, en nuestra salvación, o no hay solución posible. No hay más: o todos o ninguno. 

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