Pablo garcia original

A través del Cine

Pablo García Conde
Blog de Pablo García Conde. Críticas de cine

Al estilo hollywoodiense

La manera en que Daniel Monzón va preparando el terreno para que los dos protagonistas crucen sus caminos tiene la clara intención de mostrar las dos caras del negocio del narcotráfico: desde unos chavales que lo ven como la única manera de ganar dinero fácil y rápido, hasta las fuerzas de seguridad que han de controlar a las mafias que a su vez se aprovechan de los más vulnerables. No sin algunos clichés, como el policía con problemas que únicamente vive para su trabajo, El niño cumple con nota su propósito de mantener alto el suspense y la acción. Pero mientras gana con la caracterización de los jóvenes, la chispa en las conversaciones y la dinámica en su progresión como traficantes, pierde en su intento por complicar las tramas con demasiados frentes abiertos (la sospecha de un topo entre los miembros de la Policía) y al acercarse al cine de persecuciones, en especial las de coches, pues las escenas del helicóptero persiguiendo a la lancha son digna de disfrute.

 

Conocido como El Niño, el papel que interpreta Jesús Castro es el de un joven sin estudios ni futuro que busca un aliciente para dar un cambio en su vida. Tiene por alter ego a Jesús, caracterizado por Luis Tosar, que repite con Daniel Monzón después de Celda 211, un policía especialista en misiones de contrabando que se asemeja al primero en su humildad, buena fe y altruismo. Mientras se huele la tragedia, Monzón aprovecha para dar su personal toque de acción a una historia cuyo gran éxito es la búsqueda de realismo en las localizaciones del estrecho de Gibraltar, al estilo de thrillers modernos en los que las investigaciones sobrepasan el límite de las fronteras territoriales (véase El caso Bourne), así como el tema tratado, pues todo ello apunta a una reconstrucción del género de acción solidificado en la escena española. Nada desdeñable, entretenida y con grandilocuencia en pequeñas y continuadas dosis, El niño sabe afrontar el negocio del narcotráfico asumiendo los códigos establecidos y sin por ello renunciar a un producto personal y rentable.