Paula calle original

A piñón fijo

Isabel de la Calle
Blog de Isabel de la Calle.

ÂżMercenarios?

Mercenario: Soldado que lucha o participa en un conflicto bélico por su beneficio económico y personal, normalmente con poca o nula consideración en la ideología, nacionalidad o preferencias políticas con el bando para el que lucha. Mmmmm.... No lo veo.

Y eso que duele, claro que duele.

Son salmantinos, hablan con ese típico acento cantarín charro, se conocen al dedillo la ciudad y sus alrededores. Se criaron comienzo hornazo los Lunes de Aguas y han hecho el camino desde el Carrefour hacia el Helmántico primero andando, después en un coche 'de prestado' y por último en el suyo.

Pero Kike López y Toti han dejado el club unionista, puede que para siempre.

Con su marcha, muchos aficionados salmantinos han puesto el grito en el cielo llamándoles mercenarios o peseteros como calificativo más suave.

ÂżPero de verdad se les puede achacar algo en su contra? Ambos jugadores, con el descenso de la UDS, pasaban a cobrar un sueldo ridículo (teniendo en cuenta que un sueldo ridículo para un futbolista es un buen sueldo para uno de nosotros, claro). El pozo de la Segunda B, además, da un miedo atroz para un jugador de 23 años, como ellos, que está en plena progresión. se preguntan cosas como: ÂżSe olvidará el fútbol profesional de mí?, Âżpodré llegar a jugar en un equipo fuerte de Segunda o llegar a subir algún día a Primera si juego con esta edad en esta categoría?

Seamos claros, la Segunda división B está repleta de chicos jóvenes que acaban de despuntar o de 'viejas glorias' que van terminando sus mejores años de carrera. Pero para dos jugadores de 23 años, con sus mejores años por delante, es dura, muy dura, esta categoría.

Yo no entiendo porqué a cualquier jugador que deja Salamanca por un equipo en el que le dan más dinero debe ser criticado. El caso de Kike López es todavía más sangrante: ÂżCómo va a decir que no a una oferta como ésta el salmantino? Va a jugar en Segunda, en el filial de un Primera y por un sueldo que no tiene nada que ver con el que le pueden pagar en Salamanca. Y la UDS, además, recibe unos 250.000 euros por él, que es un gran regalo.

Lo de Toti lo han entendido menos algunos aficionados por el hecho de irse a un equipo que juega también en Segunda B, aunque no olvidemos que su ficha pertenece al Granada, un Primera. Sin embargo, no podemos olvidar que el salmantino tiene asegurado un segundo año en Segunda división. Y el asunto económico también se aleja muchísimo de lo que recibirá en tierras charras.

Por último, recordemos que a ambos nadie les puede achacar falta de implicación en el proyecto salmantino cuando pertenecieron a él, ya que salvaron a la UDS de Segunda B hace dos temporadas y a punto estuvieron de hacerlo en la pasada.

Así pues, Âżaún debemos ponerles el estigma de mercenarios o sólo reconocer que el fútbol es su profesión y deben defender el proyecto que les ofrezca brillar más?

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