Silueta juliocesar original

A mí que me registren

Julio César Izquierdo

Que se recorten ellos

Casi todos los días desayunamos con algún escándalo, chanchullo, irregularidad o intercambio de reproches entre los principales partidos políticos de nuestro país, región...

Digan lo que digan, que cantaba Raphael, parece que no convencen y a lo único que aspiran, o lo parece, es a incrementar el cabreo generalizado de la sociedad. Sí, la del paisano normal y corriente.

Hablo del ciudadano pacífico. Que está hasta las narices de tantos males, de tanta crisis, de tanta recesión, de tanto recorte, de tanta decisión europea. Que parece que aquí tenemos muy poca voz y voto, y no creo tampoco que los males presentes tengan un pasado corto: las culpas que se las vayan repartiendo.

 

Lo cual no quiere decir que tengamos que meter a todos en el mismo saco. Algunos, ingenuos tal vez, seguimos pensando que hay políticos honrados, empresarios honrados, banqueros honrados. Y a los chorizos, que los hay, pues que caiga sobre ellos todo el peso de la Justicia. Que ya se sabe, o debiera, que la Señora Justicia es ciega y no debe de hacer distingos entre los de arriba y los de abajo. Aquí, permitan la sinceridad, tengo mis dudas. A lo mejor no es igual para todos.

 

Estamos en crisis, económica principalmente y, probablemente, también estemos asistiendo a una crisis de valores, lo cual daría para hacer un análisis sociológico mucho más profundo, pero no es cuestión de aburrir al personal.

 

Sea como fuere, estamos todos con la moral por los suelos y es algo que se nota en el día a día y en las distancias cortas. El personal está mosqueado, de mala leche. Y encima, ya se sabe, a río revuelto ganancia de pescadores, que cada semana nacen tres o cuatro salvadores de la patria, por no hablar de algunos cabecillas de ciertos movimientos que parece que están deseando subirse al carro de las reivindicaciones, por peregrinas que parezcan. Cierto es que muchos tienen motivos, capacidad y argumentos para defender sus posturas… pero hay algunos que primero tendrían que documentarse un poco antes de hablar o de saltar a la palestra mediática. Que se dicen muchas tonterías que en vez de clarificar ahondan en la confusión. Pero bueno, hay de todo como en botica y cada cual es muy libre, faltaría más.

 

A lo que voy es, a que estamos muy quemados, como de vuelta de todo. Hemos perdido la esperanza porque algunos se han empeñado en que así sea y, ojo, que ahí  también hay intereses creados. Es suficiente con analizar lo que algunos decían que podían hacer y no lo hicieron y ahora reclaman que se haga. No. Las cosas se pueden hacer cuando tienes la potestad para hacerlas. Lo demás es predicar en el desierto, por mucho que se reconozcan los errores. Ya, ya, mucho dar vueltas sobre lo mismo. Pero es que por muchas vueltas que se quieran dar a las cosas resulta que el culo siempre está atrás.

 

Que se lo vayan mirando, que la crisis, los recortes y los problemas debieran ser para todos. Y no que siempre los padezcan los mismos.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: