Josealbertogonzalez original

A las duras y a las maduras

José Alberto González
Blog sobre actualidad, política y otros menesteres.

Una de buenos propósitos

Me gustaría iniciar este 2014 diciendo que todo va a ir bien, que va a ser un año fantástico. Pero voy a comenzar por mí mismo y entre mis buenos propósitos para el nuevo año he incluido ser menos optimista, que así te llevas menos disgustos...

2014 será mejor que 2013. Eso casi puedo asegurarlo, porque en el entierro del anterior, al filo de las doce y mientras tañían los cuartos lo ví claro: 2013 ha sido un año nefasto. Sí, nefasto en todos los órdenes.

El trabajo fue un bien escaso, más escaso que nunca en Salamanca, donde en apenas 6 años hemos duplicado el número de personas sin empleo. Resulta tan difícil encontrar uno que algunos jóvenes, y muchos mayores de 50, se han dado ya por vencidos y ni siquiera se molestan en ir a renovar sus solicitudes por el INEM.

 

 La salud, obviamente, fue por barrios. Para unos de hierro, para otros complicada, pero para todos más precaria y más cara, con menos médicos en los hospitales, menos servicios, y en ciernes un copago sanitario que dejará algunos tratamientos sólo al alcance de quienes puedan pagarlos. ¿Poco constructivo esto, no? Yo personalmente diría que roza lo inconstitucional, pero doctores tiene la iglesia para pronunciarse. Yo me preocuparé de que los míos y yo mismo caigamos enfermos lo mínimo, no vaya a ser...

 

Y si en la lista de deseos siempre están los primeros la salud y el trabajo, lo tercero que pedimos a continuación es suerte. Pero, amigos míos, vivimos en una provincia en la que esa palabra comienza a sonarnos a quimera, a voz en deshuso, a algo que alguna vez conocimos. Tenemos mala suerte en la Lotería de Navidad, que apenas nos roza y deja un par de alegrías aisladas y que como mucho solucionan algunos 'agujerillos' a una veintena de personas.

 

Pero no sólo no saludamos desde el carro de los ganadores.Tenemos, además, predisposición a perder cosas. En este 2013, así a vuelapluma, me vienen a la mente: la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, el periódico El Adelanto, la Unión Deportiva Salamanca,  al menos 250 comercios sólo en el centro de la ciudad, y un largo etcétera que da de todo menos risa.

 

Y si además de perder, hacemos poco por ganar, pues al final va a parecer que nos dimos por vencidos. Esa es una sensación que ha estado a punto de convertirnos en una sombra de lo que fuimos. Pero Salamanca también tiene otras cosas, tiene gente arriesgada, benevolente, abierta, y sencilla, que con poco se conforma pero que a la menor ocasión saca arrestos para montar un nuevo negocio, constituir una nueva asociación vecinal, crear una plataforma para protestar y poner a algún politiquillo en su sitio, generar de la nada un club deportivo... Mientras eso no se pierda, ahí vamos, como decía mi abuelo.

 

Vaya, me ha salido de nuevo la vena optimista. Si es que no tengo remedio.

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: